domingo, 2 de diciembre de 2012

Mensaje en Audio: "Adornando la doctrina"

 

SERMÓN DOMINICAL 

Título: ADORNANDO LA DOCTRINA 

Texto: Tito 2:10 "...Para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestros Salvador." 

Introducción: Por medio de Tito, Pablo se dirige a tos creyentes en la Isla de Creta los cuales se componían mayormente de esclavos...sus amos eran los cretenses descripción (Tito 1:12). Esta carta insta y exhorta a los creyentes esclavos a adornar en todo la doctrina. No solo creer sino vivir...No solo mostrar que el principio divino no solo es fuerte en ellos sino también hermoso. 

I. HEMOS SIDO LLAMADOS PARA HERMOSEAR LA DOCTRINA DE NUESTRO SALVADOR. 
a) Comparar los esclavos de creta con nuestras vidas 
b) Obedecer, agradecer, vivir una vida que atraiga a otros. 
c) Que la gente que esta alrededor quiera tener lo que nosotros tenemos... 

II. ALGUNAS CUALIDADES QUE NOS HACEN FALTA 
a) Ejemplo de ellas 1 Reyes 7:21-22 
b) Jaquín. = Estabilidad Boaz = Fortaleza 
c) Pero no solo eso fue necesario sino también que sean adornadas tallado en forma de Lirios. Vers. 22 d) Mientras recalcamos la necesidad de la estabilidad y fortaleza, del carácter, no debemos pasar por alto las cualidades que hermosean la vida y la hacen atrayente. Amor y gozo. 

III. DIOS SE AGRADA DE VER ESTÁ COMBINACIÓN DE CARÁCTER Y HERMOSURA EN EL CARÁCTER DE LOS SUYOS... 
a) Al lado de: 
1) La severidad se necesita la suavidad; 
2) Junto a la fortaleza de convicción fuerte y una fe firme, se necesita la hermosura de acciones benignas y palabras amables. 

IV. JESÚS NUESTRO EJEMPLO SUPREMO DE FORTALEZA Y HERMOSURA. 
a) Tan fuerte que con su voz tranquiliza la mar tempestuosa… y tan suave y tierno que no quiebra la caña cascada, ni apaga el pabilo humeante. 
b) Su severidad en presencia de la hipocresía e injusticia de sus enemigos, consumiendo cual llama de fuego toda iniquidad... pero en presencia del alma arrepentida y contrita manifiesta la ternura y amor de una madre. 
c) Es el Creador que sustenta todo con la palma de su mano... y a su vez el Pastor que se compadece de sus ovejas y lleva los corderillos en sus brazos. 
e) El puso su rostro como pedernal y hecho fuera aquellos que degradaban su templo... es el mismo que tomo en sus brazos a los niños y los bendijo. 
f) El es la Roca de la eternidad fundamento firme e inconmovible para el alma que en él confía... y es también por lo dulce y tierno de su carácter, como la rosa de Sarón y el Lirio del valle. El dijo "Aprended de Mi…" 

CONCLUSIÓN: Seamos columnas fuertes adornadas con la hermosura de la azucena; que haya fortaleza y gloria en el santuario de nuestro ser...

martes, 20 de noviembre de 2012

Chequeo de Santidad


Libreta de salud espiritual perteneciente a:


Su nombre por favor: ____________________________________________

EXAMEN PERSONAL

Durante este día, aparta un momento para un examen de santidad delante del doctor Divino. Hazlo a solas, y toma tu tiempo.

-“Saque la lengua por favor”

¿Son limpias tus palabras? ¿Eres chismoso? ¿Ofendes fácilmente a los demás? ¿Acostumbras mentir para zafar? ¿Te gusta decir chistes verdes? ¿Hablas de lo que otros hacen en secreto (Gran Hermano, novelas, famosos, etc)?

-“¿Le duele la cabeza?”

¿Entretienes tu mente con pensamientos sucios? ¿Piensas siempre con segunda intención? ¿Acostumbras pasar tiempo pensando en cosas espirituales?

-“Veamos el electrocardiograma”

¿Hay envidia? ¿Celos? ¿Egoísmo? ¿A quien le deseas lo peor? ¿Hay alguien a quien no le puedes perdonar algo? ¿Cómo está tu relación con tus padres?

-“Ahora veremos los reflejos”

¿Qué vicio no puedes vencer? ¿El cigarrillo? ¿La pereza? ¿La TV? ¿Los juegos electrónicos? ¿El alcohol? ¿Las drogas? ¿La pornografía? ¿La violencia? ¿Ciber? ¿Celular? ¿Crees que Dios puede darte la victoria?


-“Tenemos que hacer un fondo de ojo”

¿Ves programas que no son para todo público: sexo, violencia? ¿Acostumbras ver videos pornográficos? Las revistas que acostumbras leer ¿La leerías con uno de los líderes de tu iglesia? ¿Qué miras en Internet?

-“Déjeme revisarle los oídos, por favor”

¿Qué tipos de música escuchas a menudo? ¿Te animan a hacer lo bueno o a la violencia, el maltrato, el sexo, las drogas, el alcohol, etc?

-“No se ofenda pero le haré preguntas personales”

¿Qué póster tienes en tu pieza? ¿Hay allí versículos bíblicos? ¿Son imágenes de cantantes de rock pesado? ¿Hay mujeres con poca ropa? ¿Son dibujos o fotos diabólicas? ¿Usas ropas sensuales? ¿Tus remeras tienen logos de dragones, imagen de la muerte, el diablo, etc.?

-“¿Y tu relación con Dios y la iglesia?”

¿Evitas ir a la iglesia porque sabes que estás mal? ¿Has abandonado algún ministerio porque te sientes sucio? ¿Has abandonado la lectura bíblica porque ella te acusa? ¿Oras diariamente? ¿Eres una herramienta (cristiano sirviendo) o un adorno (cristiano de banco)? ¿Estás en armonía con todos los hermanos o hay alguien a quien no has perdonado? ¿Reemplazaste la asistencia por horas extras, TV, deporte, amigos, etc?

Si has pasado un tiempo examinándote y has encontrado cosas que están fuera de lugar, es tiempo renovar nuestro ser ante Él. ¿Cómo?


Receta

1- Confiésalo (ahora mismo díselo al Señor, no demores)

2- Apártate (toma la determinación de no hacerlo nuevamente)

3- Arregla tus cuentas personales. Si debes perdonar, perdona. Si debes pedir perdón hazlo rápido. Si debes devolver algo debes restituirlo lo antes posible

4- Busca un compañero de oración (pídele a tu líder o consejero que ore por el tema)

5- Haz esto todas las veces que tu ser se esté manchando. Usa esta guía para tu tiempo de confesión en la oración diaria

lunes, 12 de noviembre de 2012

Génesis 27, Comentario Bíblico de Matthew Henry



Versículos 1—5. Isaac manda a Esaú que vaya de caza. 6—17. Rebeca instruye a Jacob sobre cómo obtener la bendición. 18—29. Jacob obtiene la bendición fingiendo ser Esaú. 30—40. El temor de Isaac—La importunidad de Esaú. 41—46. Esaú amenaza la vida de Jacob—Rebeca envía lejos a Jacob.

Vv. 1—5. Las promesas del Mesías y de la tierra de Canaán habían pasado a Isaac. Ahora tenía unos 135 años de edad y sus hijos, alrededor de 75. No habiendo considerado debidamente la palabra divina referida a sus dos hijos de que el mayor serviría al menor, resolvió dar todo el honor y el poder que había en la promesa a Esaú, su hijo mayor. Nosotros somos muy buenos para tomar medidas conforme a nuestro propio razonar más que según la revelación divina y, por eso, perdemos frecuentemente nuestro camino.

Vv. 6—17. Rebeca sabía que la bendición estaba preparada para Jacob y esperaba que él la tuviera. Pero hizo mal a Isaac al engañarlo; hizo mal a Jacob al tentarlo para que hiciera mal. Puso una piedra de tropiezo en el camino de Esaú y le dio un pretexto para odiar a Jacob y aborrecer la religión. Todos eran culpables. Era una de aquellas medidas retorcidas que a menudo se adoptan para hacer progresar las promesas divinas; como si el fin justificase o excusase los medios incorrectos. Así, pues, muchos han actuado mal con la idea de ser útiles para fomentar la causa de Cristo. La respuesta a todas esas cosas es la que Dios dirigió a Abraham: “Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto”. —Fue un decir muy apresurado de Rebeca: “Hijo mío, sea sobre mí tu maldición”. Cristo ha llevado la maldición de la ley por todos los que se uncen al yugo del mandamiento, el mandamiento del evangelio. Pero es demasiado osado que una criatura diga: “sea sobre mí tu maldición”.

Vv. 18—29. Con cierta dificultad, Jacob se salió con la suya y obtuvo la bendición. Esta bendición es en términos muy generales. No se mencionan las misericordias distintivas del pacto con Abraham. Esto podría deberse a que Isaac pensaba en Esaú, aunque era Jacob quien estaba delante suyo. No podía ignorar la forma en que Esaú había despreciado las cosas mejores. Además, su inclinación por Esaú, al punto de no tomar en cuenta la voluntad de Dios, debe haber debilitado enormemente su propia fe en esas cosas. 
Por tanto, podría esperarse que la escasez estuviera en su bendición, concorde con su estado mental.

Vv. 30—40. Cuando Esaú comprendió que Jacob había obtenido la bendición, clamó con un muy grande y amargo llanto. Viene el día en que quienes ahora se toman a la ligera las bendiciones del pacto y venden su derecho a las bendiciones espirituales por lo carente de valor, en vano las pedirán con urgencia. Isaac tembló mucho cuando se dio cuenta el engaño que le hicieron. Los que siguen la opción de sus propios afectos más que la voluntad divina, se meten en confusión. Pero él pronto se recuperó y confirmó la bendición que había dado a Jacob diciendo: Yo lo bendije y será bendito. —Los que se apartan de su sabiduría y de su gracia, de su fe y de la buena conciencia, en aras de los honores, las riquezas o los placeres de este mundo, por más que finjan celo por la bendición, se han juzgado indignos de ella y su condenación será la que les corresponde. —Una bendición corriente fue dada a Esaú. Era lo que deseaba. Los deseos débiles de felicidad sin la elección correcta del fin, y el uso correcto de los medios, engañan a muchos llevándolos a su propia ruina. Las multitudes van al infierno con sus bocas llenas de buenos deseos. —La gran diferencia es que no hay nada en la bendición de Esaú que apunte a Cristo; y sin eso, la grosura de la tierra y el producto del campo, de bien poco valen. Así, pues, por fe Isaac bendijo a sus dos hijos, según lo que debía ser su suerte.

Vv. 41—46. Esaú aborreció a Jacob por la bendición que éste obtuvo. Así siguió por el camino de Caín, que asesinó a su hermano porque había recibido la aceptación de Dios, de la cual Caín se había hecho indigno. Esaú se propuso impedir que Jacob o su descendencia tuviera el dominio, quitándole la vida. Los hombres pueden inquietarse por los consejos de Dios, pero no pueden cambiarlos. Para evitar una tragedia Rebeca advirtió a Jacob del peligro y le aconsejó que se fuera en aras de su seguridad. No debemos esperar demasiada sabiduría y decisión aún en los más prometedores de los hijos; más bien debemos tener cuidado de mantenerlos apartados del camino del mal. Cuando leemos este capítulo no debemos dejar de observar que no debemos seguir ni al mejor de los hombres más allá de lo que hagan conforme a la ley de Dios. No debemos hacer mal para que venga bien. Aunque para cumplir sus propósitos Dios no tomó en cuenta las malas acciones registradas en este capítulo, de todos modos vemos su juicio en las penosas consecuencias para todas las partes involucradas. —Fue privilegio y ventaja particular de Jacob transmitir estas bendiciones espirituales a todas las naciones. El Cristo, el Salvador del mundo, iba a nacer de cierta familia y Jacob fue preferido y no Esaú por el beneplácito del Dios Omnipotente que ciertamente es el mejor juez de lo que es bueno y tiene el derecho indudable de dispensar sus favores según lo estime conveniente, Romanos 9.12–15.

Tesoros de David, Salmos 45 de Charles Spungeon



Para un canto tan divino son asignados cantores especiales. El Rey Jesús merece ser alabado por los mejores coristas, no al azar o de modo descuidado, sino con la música más dulce y suave.

Tema: Algunos ven aquí a Salomón y la hija de Faraón solamente: son cortos de vista; otros ven a Salomón y a Cristo: ven doble, son bizcos; los ojos espirituales bien enfocados sólo ven a Cristo, o si Salomón está presente en algún punto, ha de ser como las sombras borrosas de los que pasan por delante del objetivo de la máquina fotográfica y apenas son visibles en el paisaje fotografiado. «El Rey», Dios, cuyo trono es para siempre, no es mero mortal, y su dominio perdurable no está limitado por el Líbano ni el río de Egipto.
Esto no es un canto epitalámico de unas bodas terrenales, sino el de la esposa celestial y su esposo elegido.

Vers. 1. Brota de mi corazón un bello canto. Es triste cuando el corazón está frío ante un buen tema, y peor cuando está ardiente ante un mal tema; pero es incomparable cuando el corazón arde y de él brota un bello canto. C. H. S.

Se dice de Orígenes, según Erasmo, que siempre era muy serio y férvido, pero en especial cuando hablaba de Cristo. De Johannes Mollias se dice que cuando hablaba de Jesucristo sus ojos se cubrían por los párpados porque se sentía lleno de un potente fervor del Espíritu Santo; y, como el Bautista, primero fue una lámpara ardiente, y luego incandescente. John Trapp

Vers. 2. Tú. Como si el Rey mismo hubiera aparecido súbitamente delante de él, el Salmista, arrobado de admiración por su persona, deja su prefacio y se dirige al Señor. Un corazón amante tiene el poder de captar su objeto. Los ojos de un corazón verdadero ven más que los ojos de la cabeza.

Además, Jesús se revela a sí mismo cuando nosotros derramamos nuestro afecto hacia El. Este suele ser el caso cuando nosotros estamos preparados: que Cristo se nos aparece. Si nuestro corazón es ardiente, es una indicación de que el sol está brillando, y cuando disfrutamos de su calor, pronto contemplaremos su luz.
Eres el más hermoso de los hijos de los hombres. En persona, pero especialmente en su mente y carácter, el Rey de los santos es incomparable en hermosura. La palabra hebrea es doble:
«hermoso, precioso eres Tú». Jesús es tan hermoso que las palabras han de doblarse, extenderse, sí, agotarse antes de poder describirle. C. H. S.

Así empieza a destacar su hermosura, en la que hay lo más delicioso de una persona; así ocurre en el alma cuando Dios ha dado a conocer al hombre su propia suciedad y fealdad por causa del pecado, y que sólo por Jesús es quitado el pecado; ¡oh, qué hermosura la de su faz a la primera vista de El! Richard Coore

Hermoso en su virilidad; si no lo hubiera sido, dice san Jerónimo, si no hubiera habido algo admirable en su faz y su presencia, alguna hermosura celestial, los apóstoles y todo el mundo (como confesaban los mismos fariseos) no le habrían seguido inmediatamente. Hermoso en su transfiguración, blanco como la luz o como la nieve, su faz deslumbrante como el sol (Mateo 17:2), hasta arrebatar la misma alma de Pedro que «no sabía lo que decía», y quería tener fijos los ojos en aquel rostro para siempre, y no descender ya más del monte.

Hermoso en su pasión. Sin fealdad en su desnudez; sus mismas heridas y marcas sangrantes de los azotes llevaron a Pilato a pronunciar: «He aquí el hombre». La dulzura de su rostro y su porte en medio de los escarnios y golpes. Mark Frank

¡Oh hermoso sol y luna hermosa; hermosas estrellas, hermosas flores, rosas y lirios; pero diez mil veces más hermoso Tú, Señor Jesús! Ay!, te he faltado al compararte de esta manera. ¡Oh sol túrbido y luna decrépita, pero hermoso Tú, Señor Jesús! Negras flores, lirios y rosas asquerosas, pero ¡oh hermoso, hermoso, siempre hermoso Señor Jesús! Cielos de plomo, pero ¡oh hermoso Cristo! Ángeles horribles, pero ¡oh sobremanera hermoso Señor Jesús! Samuel Rutherford

En Cristo podemos contemplar y hemos de confesar toda la hermosura y belleza de cielos y tierra; la hermosura del cielo es Dios, la hermosura de la tierra es el hombre; la hermosura del cielo y tierra juntamente es este Dios-Hombre. Bdward Hyde, D. D.

«Sólo tengo una pasión» observó el conde Zinzendorf en uno de sus discursos a la congregación de Herrnhut-, «y es El, sólo El».

La gracia se derramó en tus labios. Una palabra suya disolvió el corazón de Saulo de Tarso y le hizo un apóstol; otra palabra hizo levantar a Juan el Teólogo cuando desmayaba en la isla de Patmos. 
Con frecuencia, una frase de sus labios ha transformado nuestra propia medianoche en mañana, nuestro invierno en primavera. C. H. S.

Nunca fueron pronunciadas palabras de tanto amor y dulzura por hombre alguno como las suyas; nunca hubo un corazón tan amante y tierno como el corazón de Jesucristo: «Gracia se derramó en sus labios.» Ciertamente, nunca se pronunciaron palabras de tanto, amor, dulzura y ternura sobre la tierra como las últimas palabras que El pronunció un poco antes de sus sufrimientos, que se registran en los capítulos 13 al 17 de Juan. Lee todos los libros sobre amor y amistad que han sido escritos por los hijos de los hombres; todos se quedan cortos de estos acordes sublimes de amor expresados allí. John Row

Vers. 3. Tu espada. La Palabra de Dios es comparada a una espada, porque el apóstol nos informa que es viva, y poderosa, y más afilada que una espada de dos filos, que penetra y divide el alma y el espíritu, separa las coyunturas y el tuétano, y revela los pensamientos e intenciones del corazón.
Hemos de observar, sin embargo, que esta descripción de la Palabra de Dios es sólo aplicable cuando Cristo la ciñe y la emplea como su espada. ¿De qué sirve una espada, aunque sea la de Goliat, cuando se halla en su vaina o la empuña la mano de un niño débil? Armado con esta espada, el Capitán de nuestra salvación se abre paso hasta el pecador con suma facilidad y, por más que esté rodeado de rocas y montañas, desbarata fortalezas y baluartes de mentiras, y de un mandoble poderoso parte su corazón de diamante y le deja postrado y temblando a sus pies.

Siendo éstos los efectos de esta arma en la mano de Cristo, es del todo apropiado que el Salmista empiece requiriendo que se la ciña y no la deje inactiva en la vaina o impotente en las manos de ministros enclenques. Edward Payson

En tu gloria marcha, cabalga. Nunca podemos estimar en exceso a nuestro Cristo precioso. El cielo mismo apenas es bastante bueno para Él. Toda la pompa que ángeles y arcángeles, tronos, dominios, principados y poderes puedan poner a sus pies no es bastante para El. Sólo su propia gloria esencial es tal que responda plenamente al deseo de su pueblo, que no puede nunca ensalzarlo en exceso.

Vers. 5. Haciendo desmayar el corazón de los enemigos del Rey. Nuestro Capitán apunta a los corazones de los hombres y no a sus cabezas; sus disparos siempre dan en el blanco y penetran profundo en la parte vital de la naturaleza del hombre. Sea amor o venganza, Cristo nunca deja de ver el pecado, y cuando sus flechas dan en el blanco, duelen y no son olvidadas al poco, una herida que sólo El puede curar. Las flechas de la convicción de pecado de Jesús son agudas en la aljaba de su Palabra y agudas en el arco de sus ministros.

Conque caerán pueblos debajo de Ti. Nadie puede sostenerse contra el Hijo de Dios cuando el arco de su poder está en sus manos. Terrible será la hora en que su arco será entesado y rayos de fuego devorador serán lanzados contra sus adversarios; entonces los príncipes caerán y las  naciones perecerán.

Vers. 6. Tu trono es el trono de Dios; es eterno y para siempre. ¿De quién se puede decir esto sino del Señor? El Salmista no puede poner freno a su adoración. Sus ojos iluminados ven en el Esposo regio de la iglesia a Dios, a Dios para ser adorado, para reinar y reinando para siempre.

¡Bienaventurada visión! ¡Ciegos son los ojos que no pueden ver a Dios en Cristo Jesús!

Cetro de justicia es el cetro de tu reino. Él es un monarca legítimo en todas las cosas. Su régimen está fundado en el derecho, su ley es recta, su resultado es recto. Nuestro Rey no es un usurpador y un opresor. Incluso cuando quebranta a sus enemigos con una vara de hierro no hará injusticia al hombre; su venganza y su gracia son conforme a la justicia.
Por ello confiamos en Él sin sospecha; no puede errar; no hay aflicción que sea demasiado severa si Él la envía; no hay juicio demasiado estricto si El lo ordena. ¡Oh bienaventuradas manos de Jesús!, el poder reinante está seguro en ti. Todos los justos se gozan en el gobierno del Rey que reina en justicia. C. H. S.

Vers. 7. Has amado la justicia y aborrecido la maldad. Muchos aman la justicia, pero no están dispuestos a defenderla; este amor no es el amor de Cristo. Muchos aborrecen la iniquidad, no por ella en sí, sino por causa de sus consecuencias; este aborrecimiento no es el de Cristo.
Para ser como Cristo hemos de amar la justicia como Él la amó y aborrecer la maldad como El la aborreció. El amar y aborrecer como El amó y aborreció es ser perfecto como Él es perfecto. La perfección de este amor y aborrecimiento es perfección moral. George Harpur
Por tanto. No dice: «Por tanto El te ungió para que fueras Dios, o Rey, o Hijo, o Verbo»; porque El era ya antes y es para siempre, como se ha mostrado; sino «Como eres Dios y Rey, fuiste ungido, puesto que sólo Tú podías unir al hombre con el Espíritu Santo, Tú, la imagen del Padre, en el cual nosotros fuimos hechos al principio; porque tuyo es el Espíritu.» Atanasio 

Vers. 10. Oye, hija, y mira, y pon oído. Este es siempre el gran deber de la iglesia. La fe viene por el oír, y la confirmación por la consideración. Ningún precepto puede ser más digno de atención por aquellos que se honran siendo esposados a Cristo que el que sigue: Olvida tu pueblo, y la casa de tu padre. La casa de nuestro nacimiento es la casa del pecado -fuimos formados en iniquidad-; la mente carnal está en enemistad contra Dios; hemos de salir de la casa de la naturaleza caída, porque está edificada en la ciudad de Destrucción. No es que los lazos naturales hayan de ser interrumpidos por la gracia, pero silos lazos de la naturaleza caída, los lazos de la afinidad carente de gracia. Tenemos tanto que olvidar como que aprender, y este olvidar es tan difícil que sólo el oír diligente y el considerar y el inclinar toda el alma a ello puede realizar la tarea; e incluso así seríamos demasiado débiles si no nos ayudara la gracia divina.
Con todo, ¿por qué hemos de recordar el Egipto del que hemos salido? ¿Son los puerros, los ajos y las cebollas algo que valga la pena si se recuerda la esclavitud de hierro, las tareas serviles y el trato infernal de Faraón? Nos desprendemos de la locura, por la sabiduría; de las burbujas, por los gozos eternos; del engaño, por la verdad; de la miseria, por la felicidad; de los ídolos, por el Dios vivo.
¡Oh!, si los cristianos tuvieran más en cuenta el precepto divino que se les recuerda aquí; pero, ¡ay!, abunda la mundanalidad; la iglesia está contaminada, la gloria del gran Rey está velada.
Sólo cuando toda la iglesia lleve una vida separada volverá a brillar el pleno esplendor y el poder del Cristianismo en el mundo. C. H. S.

«Tres "todos" de los que espero os separéis» dice Cristo: 

1. Todos vuestros deseos carnales, todo los caminos del viejo Adán, la casa de vuestro padre.
Después de la apostasía de Adán, Dios y el hombre siempre han tenido dos casas separadas.
Desde entonces la casa de nuestro padre es una casa ordinaria, rebajada, de pecado y de maldad.

2. Todas vuestras ventajas mundanas. «Si alguno viene en pos de mí, y no aborrece a su padre, y madre, y esposa, e hijos, y hermanos, y hermanas, incluso su propia vida, no puede ser mi discípulo» (Lucas 14:16). El que tenga todas estas cosas tiene que estar dispuesto a abandonarlas; están unidas de modo copulativo, no disyuntivo.

3. Todo el yo, la voluntad propia, la justicia propia, la autosuficiencia, la confianza en uno mismo y la ambición centrada en el yo. Lewis Stuckley
Si te hallas en la montaña, nada te atrae para que mires hacia Sodoma. Si estás en el arca, no vueles al mundo otra vez como hizo el cuervo. Si has puesto tus pies en dirección a Canaán, olvida las ollas de Egipto. Si estás en marcha contra Madián, no te agaches a las aguas del Harod (Jueces 7).
Si estás en el terrado, olvida lo que hay debajo (Marcos 13:15). Si tu mano está puesta sobre el arado, no mires hacia atrás (Lucas 9:62). Temistocles deseaba aprender, más bien, el arte del olvido que el del recuerdo. La filosofía es un arte del recuerdo; la divinidad incluye en ella un arte del olvido.
La primera lección que Sócrates enseñaba a sus discípulos era: «Recuerda», porque pensaba que el conocimiento no era otra cosa que recordar las cosas que la mente conocía antes de entrar en el cuerpo. Pero la primera lección con que Cristo enseña a sus alumnos es: «Olvida, olvida a tu propio pueblo»; «arrepentios» (Mateo 4:17); primero, «evitad el mal» (1ª Pedro 3:11). Thomas Adams

Vers. 11. Y se prendará el rey de tu hermosura. No se nos puede conceder ningún avivamiento grande y duradero en la religión hasta que los que profesamos amar a Jesús demostremos nuestro afecto saliendo del mundo impío, separándonos y no tocando nada inmundo. C. H. S
Esta es una promesa muy dulce. Porque el Espíritu Santo sabe que este monstruo -la superstición- se adhiere a nuestro corazón, a los que queremos ser puros y sin mancha delante de Dios. Así, bajo el romanismo, toda mi tentación era ésta. Acostumbraba decir: «Iría de buena gana al sacramento si fuera digno.»
Así buscamos, de modo natural, una pureza en nosotros; y examinamos toda nuestra vida y queremos hallar una pureza en nosotros para no tener necesidad de la gracia, sino que podamos ser proclamados justos en base a nuestros propios méritos... Nunca serás justo por ti mismo y por tus propias obras.
La suma de todo esto es: que nuestra hermosura no consiste en nuestras propias virtudes, ni aun en los dones que hemos recibido de Dios, por medio de los cuales nos revestimos de virtudes y hacemos todas las cosas que pertenecen a, la vida de la ley, sino en esto: que captamos a Cristo y creemos en El. Entonces es cuando somos verdaderamente hermosos; y es esta hermosura solamente que Cristo mira, no otra. Martín Lutero

Vers. 12. Las hijas de Tiro vendrán con presentes. El poder de las misiones extranjeras está en nuestro propio país; una iglesia santa será una iglesia poderosa. Ni habrá falta de tesoro en nuestros cofres cuando la gracia se halle en el corazón; los dones de un pueblo dispuesto capacitarán a los obreros de Dios para llevar adelante sus empresas sagradas sin detenerse. C.H.S.
Vers. 13. Entra. El arca fue calafateada con el mismo material por fuera que por dentro; éste es el hombre sincero: igual por dentro, que por fuera, todo igual.
Si, es mejor de lo que parece, como la hija del rey, cuyo exterior puede, a veces, ser sayal, pero es totalmente gloriosa por dentro, y sus vestidos de brocado de oro. O como el templo, por fuera sólo madera y piedra a la vista; por dentro, rico y hermoso, especialmente el sanctum sanctorum (donde había tendido el velo), todo él de oro. El mismo suelo, como el techo, cubierto de oro (1 Reyes 6:30). John Shefield

Vers. 15. Entre alborozo y regocijo avanzan. Los santos mismos se regocijarán indescriptiblemente cuando entren en el palacio del Rey para estar para siempre con el Señor (lª Tesalonicenses 4:17). Verdaderamente, habrá gozo por todas partes, excepto entre los demonios y los condenados, que crujirán de dientes por la envidia del eterno ascenso y gloria de los creyentes. John Flavel
Serán traídos. Lector, no dejes de observar la forma de la expresión: la iglesia es traída, no viene por su cuenta. No, ha de ser redargüida, convertida, convencida y dispuesta. Nadie puede ir a Cristo, a menos que el Padre, que ha enviado a Cristo, lo atraiga a sí (Juan 6:44). Robert Lawker

martes, 9 de octubre de 2012

Usos y costumbres en los tiempos bíblicos: La Religión en el Hogar


EL PADRE COMO SACERDOTE EN TIEMPOS PATRIARCALES

En los días de los primeros patriarcas, el padre era el sacerdote de toda la familia, y este honor y responsabilidad de ejercer el sacerdocio comúnmente pasaba al hijo mayor a la muerte del padre. Esta práctica continuó hasta que la ley de Moisés transfirió si’ derecho a la tribu de Leví de cuya tribu salieron los sacerdotes para Israel como nación.

El Altar. La religión en los hogares de aquellos antiguos tiempos se centralizaba
grandemente en torno a un altar sobre el cual los animales sacrificados se ofrecían a Dios. Así cuando Abrahán llegó a la Tierra, levantó su tienda en la región de Bethel, la Escritura nos dice que "edificó allí altar a Jehová, e invocó el nombre de Jehová" (Gen. 12:8) - Se dice que más tarde él mismo edificó un altar en Hebrón (Gen. 13 :18). Asimismo dice que Jacob edificó un altar en Síchem (Gen. 33:18-20). Después, en obediencia al mandato de Dios, fue a Bethel, y como su abuelo, edificó un altar al Señor allí. Antes de hacer esto, dijo a su familia "Levantémonos, y subamos a Bethel; y haré allí altar a Dios que me respondió en el día de mi angustia, y ha sido conmigo en el camino que he andado” (Gen. 35:3). El altar en la vida del hogar en aquellos días antiguos ayudaba a producir el sentido de pecado, una realización de la autoridad de Dios, y un conocimiento de que el camino para acercarse a El era a través del sacrificio. El altar era el precursor de la vida familiar de oración en un hogar cristiano actual, que se basa en el perdón del pecado a través de la sangre de Cristo, de quien el sacrificio de los animales era símbolo.

El Terafín. En la tierra de Babilonia de donde originalmente llegó Abrahán, había
adoración familiar a sus dioses, y el hogar su altar con figuras de arcilla de estos dioses, que se llamaban “terafin". Estos dioses familiares servían como ángeles guardianes en el hogar. A la muerte del padre, estos dioses del hogar, o terafín, siempre dejados al hijo mayor, en la inteligencia que los demás miembros de la familia tenían derecho de adorarlos.

Cuando Jacob dejó el hogar de Labán en Harán, nos dice el libro del Génesis, "Raquel hurtó los ídolos (terafin) de su padre.” (Gen. 31:19). Labán estaba muy perturbado por este hurto, siguió a Jacob con todo lo que éste llevaba y le dijo, "¿Por que has hurtado mis dioses?" (Gen. 31:30). ¿Por qué Labán tenía interés en descubrir el terafín perdido? Sir Charles Leonard

Woolley, quien tuvo a su cargo las excavaciones en Ur de los Caldeos dice de un ladrillo de la región que revela una ley que arrojaba sobre el robo de Raquel. El Dr. Woolley dice que en la ley se afirma "La posesión de estos dioses del hogar confiere el privilegio de primogenitura".

Así Raquel debe haber hurtado el derecho de su hermano cuando se llevó el terafín de su padre, y buscaba por medio que Jacob fuera el heredero legal de la riqueza de Labán forma antigua de la idolatría estaba ligada vitalmente a los asuntos familiares. Parecería que Raquel se trajo aquel serafín hurtado cuando la familia estaba para movilizarse de Sichem a Bethel, entonces Jacob dijo a su familia: "Quitad los dioses ajenos que están entre vosotros, limpiaos y mudad vuestros vestidos" (Gen. 35)
La presencia de estas reliquias de antaño indicaban un esfuerzo para combinar la
superstición y los maleficios paganos de una adoración idolátrica, con la adoración del Dios vivo y verdadero. El terafin apareció en distintas ocasiones en la historia postrera de Israel.

EDUCACION RELIGIOSA BAJO LA LEY

La ley de Moisés era muy diferente en los requerimientos que los padres debían
entrenar a sus hijos en el conocimiento de Dios y sus leyes. Con relación a estas divinas enseñanzas dice: "Y enseñarlas has a tus hijos, y a los hijos de tus hijos”(Deut. 4:9). Y en lo referente al cumplimiento de los mandamientos, un escritor ha dicho: "La educación religiosa de la familia vino a ser, como ha continuado siendo, una marca especial del judaísmo". Vino a ser una obligación solemne de los padres hebreos enseñar a sus hijos los mandamientos de la ley,
y también explicarles el significado real de las observancias religiosas. Sin duda ha sido este énfasis en la educación religiosa en la familia lo que ha contribuido grandemente a la permanencia del judío en la historia. También es cierto que cualquier fracaso de los judíos para llenar la misión dada por Diós en el mundo puede ser trazada en parte cuando menos a su fracaso en el entrenamiento religioso de la familia.

PEREGRINACIONES FAMILIARES AL SANTUARIO

Una parte muy importante en la vida de la familia hebrea era la peregrinación que se hacía al santuario. "Tres veces en el ano será visto todo varón tuyo delante del Señoreador Jehová, Dios de Israel” (Ex. 34:23). La familia entera podía ir, pero se requería que todo miembro varón fuese en la peregrinación. Las fiestas del Señor se celebraban en esas tres estaciones del año. Los elementos de la acción de gracias eran muy enfatizados en la mayoría de ellos. El Señor hizo una promesa especial a los que iban en esas peregrinaciones a la casa de Dios. "Ninguno codiciará tu tierra, cuando subieres para ser visto delante de Jehová tu Dios"   (Ex. 34:24), todos los hombres fuera de sus hogares, era la promesa de Dios cuidar de esos hogares contra cualquier ataque posible de algún enemigo, mientras la familia iba en la peregrinación.

La familia de Elcana tenía el hábito de hacer tales peregrinaciones. "Y subía aquel varón todos los años de su ciudad, a adorar y sacrificar a Jehová de los ejércitos en Silo" (1 Sam. 1:3), y en tales peregrinaciones que Ana oró por el niño, y en el tiempo debido nació Samuel.

El ejemplo más famoso de una familia en peregrinación a Jerusalén, es por supuesto la de José, María y Jesús. Lucas nos dice: "E iban sus padres todos los años a Jerusalén en la fiesta de la Pascua. Y cuando fue de doce años, subieron ellos a Jerusalén conforme a la costumbre del día de la fiesta" (Luc. 2:41, 42). Difícilmente podemos imaginar lo que aquel viaje a la Ciudad Santa significaba para el niño Jesús. Solamente la jornada era conmovedora para un niño, pero para el estar en la Casa de su Padre era lo que más emocionaba (Luc. 2:49).

Algunos lectores de la Biblia se han sentido perplejos porque Lucas dice que José y María caminaron la jornada de un día de descubrir que el niño Jesús no iba en la peregrinación con ellos. Pero la costumbre actual siríaca de las peregrinaciones de una familia religiosa arroja luz sobre lo acontecido. Lucas dice: “buscaban entre los parientes y entre los conocidos” (Luc. 2:44) esas peregrinaciones los parientes y conocidos viajaban juntos en grandes grupos, y los niños del grupo se consideraban completamente seguros mientras permanecían en el. En estos viajes los padres a menudo caminan varias horas sin ver a sus hijos. Es posible que Jesús estuviera con la caravana cuando ésta salió, y después se separó de sus familiares volviendo a la ciudad al Templo.

LA BIBLIA EN LOS HOGARES JUDIOS EN TIEMPO DE CRISTO

En los días cuando Jesús crecía como un niño en su hogar de Nazareth, con cualquier parte de la Escritura hebrea que el joven deba haber conocido, ellos crecían para ver recitada la plegaria llamada "El Shemá". Esta plegaria era en realidad el resumen de tres pasajes del Pentateuco. Era repetida mañanas y tardes por los hombres. El niño judío, cuando llegaba a la edad de los doce años, ya debía repetir esta oración. Los tres pasajes que componían "El Shemá" eran: Deut. 6:4-9; Deut. 11:13-21; y Números 15:37-41. Es muy posible que Jesús después que retornó de la peregrinación a Jerusalén pidiera prestado el manuscrito de la Sinagoga de Nazareth (si es que en su hogar no tenían una copia de las Escrituras)  y estudiar en ésta especialmente los libros de Moisés y los Profetas. En sus enseñanzas El siempre se refiere a estos escritores y sentía especial inclinación por Isaías y Jeremías.

El uso muy extendido de "El Shemá" en los tiempos de Cristo vino a ser con otros muchos, una mera fórmula, con muy poco y ningún significado. Es probable que esta oración llegase a ser tan vana como una oración pagana. Sin duda Cristo protestó por el uso inmoderado de ello cuando dijo: "y orando no seáis prolijos, como los gentiles" (Mat. 6:7). La práctica de las filacterias, de la cual los fariseos hicieron un uso muy grande, estaba basada en algunas de las Escrituras en "El Shemá" y como ellos hacían mucho uso de ellas Jesús las condenó.

HOSPEDAR COMPAÑEROS-CREYENTES 
EN LOS TIEMPOS DEL NUEVO TESTAMENTO

En los días de los apóstoles, se daba mucha importancia a la obligación de hospedar a los compañeros-creyentes que llegaban a su pueblo. En los tiempos de la persecución, tal hospitalidad era de gran valor. Lucas alude a un tiempo de persecución así: “los que fueron esparcidos, iban por todas partes anunciando la palabra" (Hech. 8:4). ¡Qué bienvenido sería un hogar cristiano de refugio a quien tuviese que huir de su hogar por el testimonio de Cristo! El apóstol Pablo se hospedó en el hogar de Aquila y Priscila, mientras llevaba al cabo su trabajo
misionero en Corinto (18:1-3). Una de las calificaciones de un buen prelado, la dio en las palabras "dado a la hospitalidad" (1 Tim. 3:2). Y a los legos les expresó la importancia de estar "siguiendo la hospitalidad” (Rom. 12:13). Pedro decía a los santos "hospedaos los unos otros sin murmuraciones" (1 Ped. 4:9). La palabra traducida hospitalidad" aquí quiere decir "amigables con los extranjeros". Pedro no pensaba en que los creyentes hospedaran a sus amigos cristianos, sino más bien de hospedar a los cristianos-viajeros que necesitaban alimento y techo. La hospitalidad entre los primeros cristianos movió a la camaradería cristiana, y así fortaleció el crecimiento fe. Debe haber ejercido una gran influencia entre la juventud que se levantaba en los hogares donde se practicaba. (Véase también el Cap. VII sobre "La Obligación Sagrada de la Hospitalidad")

ASAMBLEAS CRISTIANAS EN EL HOGAR

Los primeros lugares en que se reunían los cristianos para adorar, era el hogar. Las primeras excavaciones en que se encontró una iglesia por los arqueólogos, donde se ha establecido una fecha, es un cuarto dentro de una casa que fue apartado para la adoración y fue amueblado como capilla. Data del siglo tercero D. C., difícil para los cristianos del siglo XX reconocer que la mayoría, si no todas las primeras iglesias, se reunían en los hogares. El Dr.A.T. Robertson hace una lista de algunos de esos lugares de reunión:
"La iglesia de Jerusalén se reunía en casa de Mana (Hech. 12:12), la de Filipo en la casa de Lidia (Hech. 16:40). En Efeso, en la casa de Aquila y Priscilia (1 Cor. 16:19), y mas tarde en Roma (Rom. 16:5); y de la misma manera había una iglesia que aparentemente se reunía en la casa de Filemón en Colosas (FiL 2). Seguramente estos hogares recibieron una bendición especial por este servicio. Había también grande responsabilidad".

miércoles, 26 de septiembre de 2012

¡Dios todavía nos habla!


Un joven había estado en el estudio bíblico del miércoles a la noche.
El pastor había hablado de escuchar y obedecer la voz del Señor. El joven no pudo evitar pensar, ¿Dios habla con la gente hoy?


Después del servicio, salió con unos amigos a tomar un café y comentaron el mensaje.
Varios contaron cómo Dios los había guiado en diversas oportunidades.
Ya eran las 10 de la noche cuando el joven emprendió el regreso hacia  su casa. Sentado en el auto comenzó a orar: "Dios, si todavía hablas con la gente... por favor hablame a mí. Yo te voy a escuchar. Voy a hacer todo lo que pueda por obedecerte."

Mientras manejaba por la calle principal de su ciudad, tuvo un pensamiento extraño: parar y comprar un litro de leche. Sacudió la cabeza y dijo en voz alta "¿Dios, eres tu?"
Como no obtuvo respuesta, siguió camino hacia su casa. Pero, nuevamente el pensamiento: "comprá un litro de leche". El joven recordó como el pequeño Samuel no reconocía la voz del Señor y acudía a pedirle ayuda a Elí. "Esta bien, Dios, en caso de que seas vos, voy a comprar la leche." No parecía una prueba muy difícil de obediencia. La leche siempre es útil. Se detuvo, compró el litro de
lech y siguió camino hacia su casa.

Cuando estaba por pasar la calle 7, sintió de nuevo el impulso, "Doblá en esta esquina."
"Esto es una locura", pensó y pasó de largo la intersección. De nuevo, tuvo la sensación de que debía haber doblado en la calle 7.
Así que en la siguiente intersección dobló y volvió hacia la calle 7. Medio en broma dijo en voz alta, " OK Dios, así lo haré ".

Anduvo por varias cuadras, cuando de repente sintió que tenía que parar. Estacionó y miró a su alrededor. Estaba en una zona semi-comercial de la ciudad. No era de las mejores, pero tampoco era lo peor. Los negocios estaban cerrados y la mayoría de las casas estaban oscuras, como si sus habitantes ya se hubieran ido a dormir.
Otra vez sintió algo, "Andá y dale la leche a la gente de la casa de enfrente. El joven miró la casa. Estaba oscura y daba la impresión de que la gente se había ido o estaba durmiendo. Empezó a abrir la puerta y se volvió a sentar en el auto. "Dios, esto es una locura.
Esa gente debe de estar durmiendo y si los despierto se van a enojar y yo voy a quedar como un estúpido "

Nuevamente sintió que debía ir y darles la leche. Finalmente, abrió la puerta del auto y dijo "Está bien, Dios, si eres tu, voy a ir y les voy a dar la leche. Si quieres que quede como un loco, está bien. Quiero ser obediente. Supongo que eso servirá de algo pero si no me contestan rápido, me voy." Cruzó la calle y tocó el timbre. Se escuchaban ruidos que venían desde adentro. Un hombre gritó: "¿Quién es? ¿Qué quiere?" Y la puerta se abrió antes de que el joven pudiera salir disparando. El hombre que abrió tenía jeans y una remera.
Parecía que recién se había levantado de la cama. Tenía una mirada extraña y no parecía muy contento de ver a un extraño parado en la puerta de su casa. "¿Qué quiere?" le preguntó El joven sacó la botella de leche y dijo, "Aquí tiene, esto es para  usted."
El hombre tomó la leche y corrió por el pasillo hacia adentro hablando en español. Luego vio pasar a una mujer llevando la leche a la cocina. El hombre la seguía cargando un bebé en bazos. El bebé lloraba. El hombre tenía los ojos llenos de lágrimas y le dijo casi llorando: "Estábamos orando. Tuvimos que pagar muchas cuentas este mes y nos quedamos sin dinero. No teníamos leche para nuestro bebé. Le estabamos pidiendo a Dios que nos muestre como conseguir leche".

La esposa desde la cocina gritó: "Le pedimos que mandara a un ángel con un poco de leche. ¿Es usted un ángel?

El joven buscó su billetera, sacó toda la plata que tenía y la puso en la mano del hombre. Dio media vuelta y volvió a su auto. Las lágrimas corrían por su rostro. Se dio cuenta de que Dios todavía contesta nuestras oraciones.
Esto es simplemente una prueba...

¡No te quejes!


Un grupo de misioneros, caminábamos de un pueblo llamado San Francisco a Santa Catarina Loxicha, en la Sierra de Miahuatlán, Oaxaca, México. El recorrido duraría como cinco horas.

Ya habíamos caminado tres horas cuando dos de los misioneros, muy cansados, empezaron a quejarse de tanto caminar, por lo que nos detuvimos a descansar. En ese mismo instante pasó a nuestro lado un hombre a quien le habían amputado las dos piernas. Ese hombre solo avanzaba impulsado por sus brazos. Inmediatamente nuestro guía nos informó que el hombre sin piernas tenía que caminar más de ocho horas todos los lunes para comprar sus víveres.

Inmediatamente empezamos a caminar, y mientras lo hacíamos, escuchamos la oración de uno de los misioneros:

"Señor perdóname por quejarme tanto cuando otros están sufriendo más que yo, te prometo que mi corazón siempre estará agradecido".

Tesoros de David, Salmos 44 de Charles Spungeon


Salmos 44

Título: «Al músico principal. Masquil de los hijos de Coré». El título es similar al del Salmo cuarenta y dos, y aunque esto no es prueba de que sea por el mismo autor, lo hace muy probable.

No hay que buscar otro escritor para ninguno de los Salmos cuando David es suficiente, y por tanto nos resistimos a adscribir este canto sagrado a otro que no sea el gran Salmista, por más que no sepamos a qué período de su vida pueda corresponder. Las últimas líneas presentan mucha semejanza con los famosos versos de Milton sobre la matanza
San Ambrosio observa que en Salmos anteriores hemos visto una profecía de la pasión resurrección y ascensión de Cristo, y de la venida del Espíritu Santo, y que aquí se nos enseña que hemos de estar preparados para luchar y sufrir para que aquellas cosas nos sean provechosas.

La voluntad humana debe obrar conjuntamente con la gracia divina. Christopher Wordsword 

Vers. 1. Oh Dios, con nuestros oídos hemos oído. El oír con los oídos nos afecta de modo más sensible que el leer con los ojos; debemos tener esto en cuenta y aprovechar toda oportunidad posible para proclamar el evangelio de nuestro Señor Jesucristo de viva voz, puesto que es el modo de comunicación más efectivo.

Nuestros padres nos han contado. Cuando los padres tienen la lengua trabada para hablar religiosamente a sus hijos. ¿es necesario extrañarnos de que los corazones de los hijos queden trabados por el pecado? la conversación religiosa no tiene por qué ser aburrida; en realidad no puede serlo, como en este caso, si trata más de hechos que de opiniones. C. H. S.

La obra que hiciste. ¿Por qué sólo la obra en singular, cuando hay tantas, innumerables, liberaciones que han sido obradas por El, desde el pasaje del mar Rojo a la destrucción de los ciento ochenta y cinco mil en el campo de los asirios? Porque todo esto no son más que tipos de la gran obra que procede de la mano del Señor, en que Satanás es vencido, la muerte destruida y el reino de los cielos abierto a todos los creyentes. AMBROSIO 
En tanto que los cánticos de otras naciones exaltan el heroísmo de sus antepasados, los cánticos de Israel celebran las obras de Dios. Augustus F. Tholuck

Vers. 2. Tú con tu mano echaste las naciones, y los plantaste a ellos. ¡Qué hermosa es la misericordia cuando se halla al lado de la justicia'. ¡Los rayos esplendorosos de la estrella de la gracia en medio de la noche de la ira! Es un pensamiento solemne el de que la grandeza del amor divino tenga su contrapartida en la grandeza de su indignación.

Vers. 3. Porque no se apoderaron de la tierra por su espada. El pasaje se puede considerar como una hermosa parábola de la obra de la salvación; los hombres no son salvados sin oración, arrepentimiento, etc., pero ninguna de estas cosas salva al hombre; la salvación es totalmente del Señor. Canaán no fue conquistada sin los ejércitos de Israel, pero es también cierto que no fue conquistada por ellos; el Señor fue el conquistador, y el pueblo no fue sino un instrumento en sus manos.

Vers. 5. Contigo embestíamos a nuestros enemigos; en tu nombre hollábamos a nuestros adversarios. Observa bien que todas las conquistas de estos creyentes se dice que fueron hechas «por Ti», «en tu nombre»; no olvidemos esto nunca, para que no emprendamos una campaña por nuestra cuenta y fallemos ignominiosamente. Por otra parte, no caigamos en el pecado igualmente peligroso de la desconfianza, porque el Señor puede poner al más débil de nosotros a la altura de las circunstancias.

Vers. 6. No estaba mi confianza en mi arco, ni mi espada me hizo vencedor. Brazo de carne, ¿cómo te atreves a confiar en ti? ¿Cómo me atrevo a acarrear sobre mí la maldición de los que confían en el hombre? C. H. S.

Cuanta menos confianza tenemos en nosotros mismos o en cualquier otro, aparte de Dios, más evidencia tenemos de la sinceridad de nuestra fe en Dios. David Dickson

Vers. 8. En Dios nos gloriábamos todo el día. ¡Qué bendito gloriarse es éste! Es el único gloriarse que es aceptable. Todo maná producía gusanos y hedía si se dejaba, excepto el que era colocado delante del Señor; y todo gloriarse es aborrecible excepto el gloriarse en el Señor, que es elogioso y agradable.

Vers. 11. Nos has esparcido entre las naciones. Todo esto es adscrito al Señor como permitido por El, y aun designado por su decreto. Es apropiado seguir nuestras penas hasta la mano de Dios, porque sin duda vienen de allí. C. H. S.

Vers. 12. Has vendido a tu pueblo de balde. Refiriéndose al sitio de Jerusalén por Tito, Eusebio dice: «Muchos fueron vendidos por poca cantidad; había muchos para vender, pero pocos para comprar.»

Vers. 13. Por escarnio y por burla de los que nos rodean. El ser un escarnio de fuertes y débiles, superiores, iguales e inferiores es difícil de sobrellevar. Los dientes del escarnio penetran hasta los huesos.

Vers. 14. Nos pusiste por proverbio entre las naciones; todas al vernos menean la cabeza. El mundo no conoce su nobleza y no tiene vista para la verdadera excelencia; halló una cruz para el Maestro y no se puede esperar que conceda coronas a sus discípulos.

Vers. 17. Todo esto nos ha sobrevenido, y no nos habíamos olvidado de Ti. Cuando en medio de nuestras aflicciones podemos mantenernos adheridos a Dios en obediencia amorosa las cosas van bien. La verdadera fidelidad puede resistir un trato duro. Los que siguen a Dios por lo que sacan de ello, van a dejarle cuando se agita la persecución, pero no el creyente sincero; éste no olvidará a su Dios aunque venga lo peor de lo peor. C. H. S.

Eusebio, narrando las crueldades infligidas por el tirano oriental Maximino a los cristianos, dice: «Prevaleció contra toda clase de personas, con la excepción de los cristianos, que despreciaban la muerte y despreciaban su tiranía.» 
Los hombres sufrieron ser quemados, decapitados, crucificados, ser devorados por fieras, ahogados en el mar, tullidos y asados sus miembros, ensangrentados, que les sacaran los ojos y magullaran todo el cuerpo; además, hambre y cárceles; en una palabra, sufrieron toda clase de tormento por el servicio de Dios, antes que abandonar la adoración a Dios y abrazar el culto a los ídolos.» 
Las mujeres, asimismo, no fueron inferiores a los hombres en el poder de la Palabra de Dios, y se revistieron de valor, por lo que algunas sufrieron las torturas con los hombres y alcanzaron las mismas cumbres de valor.» De La Historia Eclesiástica de Eusebio Pánfilo

Vers. 17-19. Ni la persecución de los hombres ni la mano disciplinante de Dios hacían ceder a los santos de antaño. Los creyentes se asemejan a la luna en que ésta surge del eclipse al seguir en movimiento, y no cesa de brillar porque los perros ladren al verla. ¿Cesaremos en nuestra profesión porque otros no cesan en su persecución? Killiam Secker

Vers. 18. No se ha vuelto atrás nuestro corazón. La piedad sincera ha pasado a ser un motivo de ridículo para el ingenio fanfarrón de este mundo ateo que se pavonea. John Flavel

Nuestro entendimiento y nuestra mente son idénticos a lo que eran en un día de verano, por más que ahora nos hallemos en medio de una borrasca de invierno; aunque ahora nos veamos afligidos, zarandeados, fracturados y perseguidos, a pesar de ello nuestro corazón no se ha echado atrás; nuestra mente, voluntad, afectos y conciencia, nuestra alma toda, es la misma hoy que antes. Thomas Brooks

Vers. 19. Para que nos quebrantases en el lugar de chacales. El mantenerse fiel a un Dios que nos disciplina, aun cuando los golpes desbaratan nuestros goces y los esparcen, es ser tales que el Señor se deleita en nosotros. Es mejor ser quebrantado por Dios que separado de Dios.

Vers. 20. Si nos hubiésemos olvidado del nombre de nuestro Dios. Esto sería el primer paso hacia la apostasía; los hombres primero olvidan lo verdadero, y luego adoran lo falso. C. H. S.

Vers. 21. Porque Él conoce los secretos del corazón. Un hombre piadoso no se atreve a pecar secretamente. Sabe que Dios ve en secreto. Como Dios no puede ser engañado por nuestra sutileza, tampoco puede ser puesto a un lado con nuestro sigilo. Thomas Watson

Vers. 22. Pero por tu causa nos matan cada día, etc. Corremos por el bosque y nos cazan con perros. Se nos llevan atados de pies y manos como corderos que no abren su boca. Nos acusan de ser personas sediciosas y herejes. Somos llevados como ovejas al matadero. Muchos están oprimidos y amarrados, y su cuerpo desfallece. Algunos se han desmoronado por el sufrimiento y mueren sin culpa alguna.

Aquí vemos la paciencia de los santos sobre la tierra. Liemos de ser probados por el sufrimiento aquí. A los fieles les han colgado de árboles, estrangulado, descuartizado, ahogado abierta y secretamente. No sólo los hombres, sino también las mujeres y doncellas han dado testimonio de la verdad: que Jesucristo es la verdad y el único camino a la vida eterna. De Un martirologio de las iglesias de Cristo, comúnmente llamadas Bautistas, editado por E. B. Underhill

Somos contados como ovejas para el matadero. De Piamonte y Smithfield, de la matanza de san Bartolomé y las persecuciones de Claverhouse, esta apelación asciende a los cielos, en tanto que las almas bajo el altar siguen clamando venganza. No siempre clamará la iglesia de esta manera, porque su oprobio será recompensado, y su triunfo es seguro. C. H. S.

Vers. 23. Despierta; ¿por qué duermes, Señor? Y Salmo 121:4: «He aquí, no dormirá ni se adormecerá el que guarda a Israel.» Si Dios no está durmiendo, ¿por qué la iglesia le llama tantas veces para que se despierte? Si ha de ser despertado del sueño, ¿por qué dice el Salmista que nunca duerme? ¿No vemos aquí una contradicción?

Respuesta: Una cosa es que la iglesia afligida clame en el ardor de sus sufrimientos, y otra lo que el Espíritu de la verdad dice para el consuelo de los santos. Lo mejor que pueden hacer los santos y mártires durante la tormenta es ir a Dios, como hizo Pedro en el mar (cuando Cristo dormía a la popa de la barca), con tanta insistencia en la oración como si el Señor no sintiera más su agonía

que Jonás la angustia de los marineros a punto de perecer en el mar agitado, hasta que le dijeron: «¿Qué haces aquí, dormilón? ¡Despiértate!» Los santos tienen tanta familiaridad con Dios en la oración que parece corno si El estuviera al lado de su cama. William Streat

No nos deseches para siempre. Al pensar lo que los santos han sufrido de sus altivos enemigos, nos unimos con el bardo del Paraíso a la voz del clamor del mártir: 
Venga, ¡oh Señor!, a tus santos diezmados,
Sus huesos esparcidos por los Alpes;
Los que guardaron pura la fe antigua,
Cuando nuestros antepasados adoraban
Leños y piedras. Sí, no los olvides,
Porque en tu libro se hallan registrados
Sus gemidos, y eran tus ovejas.
                                                  —MILTON en Matanza en el Piamonte

domingo, 16 de septiembre de 2012

Bosquejo Biblico Samuel Vila: Todas las cosas son hechas nuevas


TODAS LAS COSAS SON HECHAS NUEVAS

Mateo 7:15–20

1. Nueva vida: por la gracia de Dios (Jn. 3:5, 6; 1:12).

2. Nuevos corazones: por su poder (Ez. 36:26; 1 Co. 6:11).

3. Nuevos frutos: por su Espíritu (Mt. 7:16; Gá. 5:22–25).

4. Nuevo camino: por su Palabra (Is. 43:19; Jn. 14:6).

5. Nuevo pacto: por su Hijo (He. 8:8–13; 1 Co. 11:25).

6. Nueva ley: por su misericordia (Jn. 13:34; 15:12; Gá. 6:2).

7. Nueva visión: por un milagro (Jn. 9:25; Col. 3:1–13).

8. Nuevas relaciones: por la justicia de Cristo (He. 2:11; 1 Co. 1:30; Ef. 2:10–13; Ro. 8:15).

viernes, 31 de agosto de 2012

Usos y Costumbres en los tiempos Biblicos: Educacion de la Juventud



Educación de la Juventud

Un estudio sobre la educación en las tierras bíblicas desde antes y después de los
tiempos bíblicos se situará en las maneras y costumbres del pueblo, y arrojará luz sobre ciertos pasajes bíblicos.

LAS ESCUELAS DE UR, CUANDO ABRAHAM ERA NIÑO

La expedición arqueológica presidida por Sir Charles Leonard Woolley llevada al cabo en Ur de los Caldeos, que duró de 1922 a 1934, ha probado que existieron escuelas en la ciudad en que Abrahán pasó su juventud. Se descubrieron ladrillos de arcilla que indican algunas de las materias que se enseñaban en esas escuelas. Los alumnos escribían sus lecciones en ladrillos, y lecciones de vocabulario al dictado. En aritmética, tenían la tablas de multiplicar y dividir, y alumnos más avanzados sabían raíz cuadrada y raíz cúbica, con lecciones de geometría práctica. Las lecciones de gramática incluían ejemplos de conjugación de verbos. Estas revelaciones juntas a otros descubrimientos en Ur, nos dan idea de que Abrahán venía de una ciudad muy civilizada. Sin duda que él asistió a alguna de estas escuelas.

Es cierto que Abraham y Sara estaban familiarizados con leyes de Hamurabí,
habiéndoles sido ensañado este código de babilónicas en su juventud. 
La explicación a la acción de Sara al a su criada Agar como una esposa secundaria (Gen. 16), fue porque la ley de Hamurabí consentía que se hiciese. Una acción parecida repitió en las relaciones de la familia de Jacob (Gen. 30). Pero después que la ley de Moisés entró en vigor, desapareció esta costumbre en Israel.

ESCUELAS DE EGIPTO CUANDO MOISES ERA JOVEN

Esteban nos da el relato de que "Fue enseñado Moisés en sabiduría de los egipcios" (Hech. 7:22). Nos ha venido de la tierra del Nilo una rica información para hacernos saber lo valioso que la educación de este legislador en Egipto.
La tradición nos dice que Moisés concurrió a la escuela del templo del Sol en Heliópolis.

Fue allí sin duda donde aprendió a leer y a escribir. Hay indicaciones que recibía lecciones de aritmética, usando la anotación de la escala decimal. Debe haber estudiado suficiente geometría que le permitió estar familiarizado con la agrimensura, el arte de medir la tierra, y sus conocimientos de matemáticas le llevaron a la trigonometría. Los egipcios también estudiaban la astronomía, así como la arquitectura. También tenían algunos conocimientos de la ciencia médica y dental, y conocían la anatomía y la química, teniendo también conocimientos de los metales, porque tenían minas de oro, y de cobre, y estaban familiarizados con el uso del hierro y la manufactura del bronce. La música también la consideraban como una materia importante en las escuelas egipcias. Moisés debe haber tenido una cultura amplía, y de acuerdo con las normas del Egipto antiguo, que eran de alto calibre.

LA EDUCACION BAJO LA LEY DE MOISES

La obligación de educar a la juventud había sido delegada por la ley mosaica a los padres hebreos. El hogar debía ser la escuela v los padres eran los maestros. 

El Reglamento
dice así:
“Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón: y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa y, andando por el camino, al acostarte y cuando te levantes: y has de atarlas por señal en tu mano, y estarán por frontales entre tus ojos y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus portadas" Deut. 6:6-9).

Las fiestas de la Ley tales como la Pascua estaban diseñadas en tal forma que los
jóvenes no tenían más que hacer esta pregunta: “¿Que rito os éste vuestro?" Ex.12:26), dando así a los padres una oportunidad para explicarles su verdadero significado.

El tabernáculo, y más tarde el templo, debían ser lecciones objetivas de la verdad
divina. Cada séptimo año, en la fiesta de los tabernáculos, el sacerdote leía la Ley al pueblo.

De esa manera también lo sacerdotes y los levitas eran maestros en la tierra. Luego se levantó un orden de profetas, principiando con Moisés y continuando a través de una larga e ilustre línea, quienes fueron sin duda valiosos maestros de la juventud en la tierra. Fueron desarrolladas por ellos escuelas especiales para el entrenamiento de los jóvenes profetas, como luego lo veremos.

LAS ESCUELAS DE PROFETAS

Por causa de la declinación moral del sacerdocio bajo Eh y sus malvados hijos, Samuel tuvo la inspiración de formar una escuela de profetas, donde los jóvenes, mayormente los levitas, se entrenaban para enseñar la ley de Dios al pueblo. Había una de esas escuelas en la ciudad de Rama presidida por Samuel, y a la cual huyó David estando allí por algún tiempo cando Saúl le buscaba para matarlo (1 Sam. 19:18-21). Parece que había otra escuela en Gilgal donde Samuel menciona "una compañía de profetas" (1 Sam. 10.5, 10), en los días de Elías y Eliseo, se hacía referencia a "los de los profetas” (1 Reyes 20:35), que vivían juntos en Gilgal, Bethel y Jericó (2 Reyes 2:1, 3, 5; 4:38). Cerca de cien profetas comieron con Eliseo en Gilgal (2 Reyes 4:38-44). Puede haber existido tantos como esos en Jericó, porque se hace mención de "cincuenta varones de los hijos de los profetas" (2 Reyes, 2:7), que fueron buscar el cuerpo de Elías. Sin duda estas escuelas eran para la enseñanza y estudio de la ley y la historia de Israel, cultivando también la música y poesía sagradas. La escritura de la historia sagrada a ser una parte importante del trabajo de los profetas. A estos jóvenes se les estudiaba mental y espiritualmente para ver que estuvieran en capacidad para ejercer una mayor influencia para el bien sobre pueblo de su tiempo.

LAS ESCUELAS DE LAS SINAGOGAS CUANDO JESUS ERA UN NIÑO

Cuando Jesús hubo crecido hasta convertirse en un joven, sin duda que concurría a la escuela de la sinagoga, en la villa de Nazareth). El niño judío era enviado a esta escuela cuando estaba entre el quinto y el sexto año de su vida. Los alumnos cada uno estaban de pie juntamente con el maestro, o se sentaban en el piso en un semicírculo, dando frente al maestro. Cuando los niños tenían diez de edad, la Biblia era su único texto. De los diez a los quince años la ley tradicional era la materia más importante, y un estudio de teología como se enseñaba en el Talmud era aplicado a aquellos mayores de quince años de edad. El estudio de la Biblia principiaba el libro de Levítico, y se continuaba con otros pasajes del Pentateuco,
luego seguían con los Profetas, y finalmente las demás Escrituras Debido a la notable familiaridad de Jesús con las Santas Escrituras, podemos estar justamente ciertos de que su hogar de Nazareth tenía una copia completa del Libro Sagrado. Sin duda él amaba meditar sobre sus páginas en su casa después de haber recibido sus enseñanzas en la escuela.

LA ESCUELA RABINICA EN LOS TIEMPOS DE PABLO

En tiempos de Pablo había dos escuelas rivales de teología rabínica, la escuela de Hilel a la que Pablo asistía en Jerusalén, y la escuela de Shamai. La primer escuela era el más liberal, como nosotros pudiéramos pensar en la actualidad, y ponía un énfasis tremendo sobre las tradiciones orales de los judíos. Como un joven de 13 años de edad, Saulo de Tarso fue a Jerusalén para principiar su entrenamiento, bajo el gran maestro Gamaliel. Pablo se graduó en esta escuela y vino a ser el típico rabí fariseo. De su entrenamiento, él mismo decía: "Yo de cierto soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, mas criado en esta ciudad a los pies de Gamaliel, enseñado conforme a la verdad de la ley de la patria, celoso de Dios, como todos vosotros sois hoy" (Hech. 22:3).

El entrenamiento de Jesús cuando era joven había sido bajo la otra escuela, donde
había menos conflicto sobre la tradición, y más sobre las enseñanzas espirituales de la Ley y los Profetas. En los días antes de su conversión, como Saulo había resentido lo que Jesús dijo de los fariseos, "¿Por qué también vosotros traspasáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición" (Mat. 15:3, 6).

LAS ESCUELAS ROMANAS EN EL PRIMER SIGLO

Hoy se sabe que hubo veinte escuelas de gramática en Roma cuando el apóstol Pablo hizo su primera visita a la ciudad. A señoritas lo mismo que a jóvenes se les permitía ir a la escuela, pero hay evidencia que más jóvenes que señoritas aprovechaban este privilegio.

La referencia de Pablo al “ayo” Gál. 3:24) de estas escuelas romanas, fue primeramente mal entendida por muchos, hasta que los escritos papiros arrojaron luz sobre su significado. El individuo llamado en nuestra traducción "ayo" realmente no era el jefe o maestro:
más bien un esclavo fiel cuya obligación era llevar y a los hijos de su jefe a la escuela y cuidar de que no les sucediera algún mal. Pablo comparaba a Cristo con el maestro real, y la ley era semejante el esclavo cuya obligación era llevar al alumno al maestro.

Los descubrimientos arqueológicos en Efeso indican que la cuela de Tirano en la que Pablo discutía cada día, (Hech.19:9), probablemente era la escuela elemental, donde el maestro en algunas horas por la mañana y algunas veces por la tarde. Así el cuarto podía estar a disposición de Pablo cuando lo necesitase, de tal manera que los cuartos de escuela estaban situados adyacentes a la calle prestándose admirablemente a su propósito.

jueves, 30 de agosto de 2012

Mensaje en Audio: El río en nosotros

Bosquejos Biblicos Samuel Vila




GRANDES COSAS DE JUAN 3:16

1. Un gran Dios (2 Cr. 2:5; Sal. 86:10).

2. Un gran amor (1 Jn. 4:8, 16; Ro. 5:8).

3. Una gran compañía (1 Jn. 2:2; Jn. 3:17).

4. Un gran don (2 Co. 9:15).

5. Un gran Salvador (Mt. 1:21; Hch. 4:12).

6. Una gran invitación: «todo aquel» (Ap. 22:17).

7. Una gran seguridad: «que cree» (Ro. 10:9, 10).

8. Una gran liberación: «perezca» (Jn. 14:6).

9. Una gran recompensa: vida eterna (Sal. 23:6; Jn. 5:24).

Mensaje en Audio: Fruto

Los Fundamentos de la Vida Cristiana: Quienes somos en Cristo



Quiénes somos en Cristo

a) Recibimos una vida nueva

Tenemos vida eterna (Juan 3:16).

Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por medio del Espíritu Santo (Romanos 5:5). Hemos recibido el testimonio del Espíritu (Romanos 8:16). 
Nos ha sido dada la mente de Cristo (1 Corintios 2:16). Nuestro cuerpo ha sido hecho templo del Espíritu Santo (1 Corintios 6:19).
Tenemos a nuestra disposición los dones del Espíritu Santo (1 Corintios 12:4-11). Hemos llegado a ser parte del cuerpo de Cristo (1 Corintios12:27).
Tenemos al Espíritu Santo como sello de que le pertenecemos, en nuestro corazón (2 Corintios 1:22). 
Hemos sido redimidos de la maldición de la ley (Gálatas 3:13). 
Hemos sido sellados por el Espíritu (Efesios 1:13-14). Nos ha vivificado con Cristo (Colosenses 2:13).
Hemos sido renovados por el Espíritu Santo (Tito 3:5). 
Hemos renacido por la Palabra de Dios (1 Pedro 1:23).
Hemos sido perdonados y limpiados en la sangre de Jesús (1 Juan 1:7-9). 
Hemos nacido de Dios (Juan 2:29).

b) Entramos en una nueva relación con Dios

Nos hemos convertido en hijos de Dios (Juan 1:12; Romanos 8:16). Conocemos al único Dios verdadero (Juan 17:3).
Tenemos paz con Dios (Romanos 5:1).
Estamos reconciliados con Dios (Romanos 5:10).
No sólo somos sus hijos sino que El es nuestro Padre (Romanos 8:15). Hemos sido hechos coherederos con Cristo (Romanos 8:17).
Somos posesión de Cristo (1 Corintios 3:23).
Hemos sido transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor (2 Corintios 3:18).
Somos nuevas criaturas en Cristo (2 Corintios 5:17).
Somos crucificados con Cristo (Gálatas 2:20).
Somos aceptos en el amado (Efesios 1:6).
Estamos vivos con Cristo (Efesios 2:5).
Somos miembros de la familia de Dios (Efesios 2:19).
Podemos acercarnos a Dios con libertad y confianza (Efesios 3:12).
Podemos confiar en que El que comenzó en nosotros la buena obra, la perfeccionará (Filipenses 1:6). Todo lo podemos en Cristo Jesús (Filipenses
4:13).
Somos aptos para participar de su herencia (Colosenses 1:12).
Pertenecemos a Dios (1 Pedro 2:9).
Participamos de la naturaleza divina (2 Pedro 1:4).

C) Hemos sido liberados del pecado

Somos librados de la esclavitud (Juan 8:31-36). Hemos sido librados del pecado (Romanos 6:18).
Ya no estamos bajo la condenación (Romanos 8:1).
Deberíamos ocuparnos de las cosas del Espíritu (Romanos 8:5-6). Hemos sido salvos de las consecuencias del pecado (Romanos 10:13). Hemos sido hechos justos y santos (1 Corintios 1:30). Somos limpiados, santificados y justificados 
(1 Corintios 6:11). Somos redimidos (Efesios 1:7).
Ya no vivimos haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos (Efesios 2:3).
Ya no somos hijos de ira (Efesios 2:3).
Por gracia hemos sido salvos por medio de la fe (Efesios 2:8). Somos perdonados (Colosenses 1:14).
Somos completos en Cristo (Colosenses 2:10).
Nuestra naturaleza es cambiada (Colosenses 3:9-10). 
Somos limpiados de una mala conciencia (Hebreos 10:22). 
Hemos sido sanados (1 Pedro 2:24).
Hemos muerto al pecado y vivimos en la justicia (1 Pedro 2:24). 
Hemos sido purificados de nuestros antiguos pecados (2 Pedro 1:9).

d) Somos apartados en el mundo

Somos más que vencedores en Cristo Jesús (Romanos. 8:37).
Somos embajadores de Cristo (2 Corintios 5:20).
Vivimos por fe en el Hijo de Dios (Gálatas 2:20).
Hemos sido crucificados al mundo (Gálatas 6:14).
Hemos sido resucitados con Cristo y sentados en los lugares celestiales (Efesios 2:6).
Somos conciudadanos del pueblo de Dios y miembros de la familia de Dios (Efesios 2:19).
Hemos sido librados de la potestad de las tinieblas, y trasladados al Reino de Dios (Colosenses 1:13). Nos ha sido dada la esperanza de gloria (Colosenses 1:27).
Esperamos con mucha ilusión un cielo nuevo y una tierra nueva, un hogar de justicia (2 Pedro 3:12). Hemos vencido al mundo (1 Juan 5:4-5).

e) Preguntas y puntos de discusión

1. ¿Por qué muchos cristianos parece que no viven todo lo bueno que hay para ellos en Cristo Jesús? Discútelo. 

2. ¿Tenemos que vivir a nuestra manera solos, o tenemos ayuda? (Juan 14:26; Juan 16:13-15).
3. Cuando empezamos a vivir en lo bueno de quién somos en Cristo, ¿qué respuesta podemos esperar del mundo? Discútelo. (Juan 15:18 - 16:4).

F) Resumen y aplicación

1. Tenemos una herencia gloriosa cuando estamos en Cristo Jesús.
2. Necesitamos dejar la excusa de ignorancia y aprender quién somos en Cristo, según la Palabra de Dios y luego vivir en lo bueno de este conocimiento.
3. Necesitamos morir a nuestra vida y naturaleza antigua y vivir como Cristo Jesús quiere que vivamos, siendo obedientes a Dios el Padre y viviendo en el poder del Espíritu Santo.

Bosquejos Biblicos Samuel Vila


ALGUNOS «DEBEMOS» DE LA BIBLIA

(Juan 3:7)

1. Debemos orar siempre (Lc. 18:1; Sal. 91:1; Mt. 6:6).

2. Debemos leer las Escrituras (Col. 3:16; 1 P. 2:2).

3. Debemos asistir a los cultos de la iglesia (He. 10:25).

4. Debemos dar testimonio (Ro. 10:9, 10).

5. Debemos traer nuestras ofrendas al Señor (Mal. 3:7–12; 2 Co. 9:7).

6. Debemos ser sinceros (Jn. 4:24; Mt. 5:8).

7. Debemos comparecer ante el Tribunal de Cristo (2 Co. 5:10).

Génesis 26; Comentario Biblico de Matthew Henry



Versículos 1—5. Isaac va a Gerar debido a una hambruna.
6—11. Niega a su esposa y es reprendido por Abimelec. 
12—17. Isaac se enriquece—La envidia de los filisteos. 
18—25. Isaac excava pozos—Dios lo bendice. 
26—33. Abimelec hace un pacto con Isaac. 
34, 35. Las esposas de Esaú.

Vv. 1—5. Isaac había sido educado en una dependencia de fe en la concesión divina de la tierra de Canaán para él y sus herederos; ahora que hay hambre en la tierra, Isaac sigue aferrado al pacto. El valor real de las promesas de Dios no puede disminuir para el creyente por ninguna providencia contraria que le sobrevenga. Si Dios se compromete a estar con nosotros y nosotros estamos donde Él quiere, nada sino nuestra propia incredulidad y desconfianza pueden impedir nuestro consuelo. La obediencia de Abraham a la orden divina fue la evidencia de esa fe por la cual, como pecador, fue justificado ante Dios, y el efecto de ese amor por el cual obra la fe verdadera. Dios testifica que él aprobó esta obediencia para animar a otros, especialmente a Isaac.

Vv. 6—11. Nada hay de imitable ni de excusable en la negación que hace Isaac de su esposa. La tentación de Isaac es la misma que venció a su padre y en dos ocasiones. Esto hizo que su pecado fuera más grave. Las caídas de los que nos han precedido son otras tantas rocas sobre las cuales han naufragado los demás; el relato de ellas es como poner boyas para salvar a los marineros del futuro. Este Abimelec no es el mismo que vivió en la época de Abraham pero ambos actuaron rectamente. Los pecados de los profesantes los avergüenzan delante de los que no son religiosos.

Vv. 12—17. Dios bendijo a Isaac. Obsérvese que Dios le bendijo con gran crecimiento para estimular a los inquilinos pobres, honestos y trabajadores que trabajan las tierras de otras personas. —Los filisteos envidiaban a Isaac. Este es un ejemplo de la vanidad del mundo; pues mientras más tengan los hombres, más envidia suscitan y se ven expuestos a la censura y a la injuria. También pertenece a la corrupción de la naturaleza el que sin duda es un mal principio: que los hombres se lamenten por el bien de otros. Ellos hicieron que Isaac saliera del país de ellos. La sabiduría que es de lo alto nos enseña a ceder nuestro derecho y a retirarnos de las peleas. Si somos injustamente expulsados de un lugar, el Señor nos hará lugar en otra parte.

Vv. 18—25. Isaac se enfrentó a mucha oposición al excavar pozos. Dos fueron llamados Contención y Enemistad. Vea la naturaleza de las cosas mundanas: provocan peleas y ocasionan discordias; y a menudo la suerte del más tranquilo y pacífico es que aunque evite las peleas no puede impedir que se peleen con él. ¡Qué misericordia es tener mucha agua y tenerla sin pelear por ella! Isaac excavó un pozo, a la larga, por el cual no contendieron. Aquellos que se esfuerzan por lograr la tranquilidad rara vez fracasan. Aun cuando los hombres son falsos y malos, Dios sigue siendo fiel y bondadoso; y su tiempo para mostrarse así es cuando más desengañados estamos de los hombres. La misma noche en que Isaac llegó a Beerseba agotado e inquieto, Dios dio consuelo a su alma. Quienes están seguros de la presencia de Dios pueden moverse con comodidad.

Vv. 26—33. Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, aun a sus enemigos hace que estén en paz con él, Proverbios xvi, 7. Los corazones de los reyes están en sus manos y cuando le place puede volverlos para favorecer a su pueblo. No es malo estar alerta al tratar con quienes han actuado injustamente. Pero Isaac no insistió en la injusticia que le habían hecho; entabló libremente amistad con ellos. La religión nos enseña a ser amistosos y, en cuanto dependa de nosotros, tener paz con todos los hombres. La providencia sonrió por lo que hizo Isaac; Dios bendijo sus labores.

Vv. 34, 35. Esaú fue necio al casarse con dos esposas juntas, y peor aun al casarse con cananeas, ajenas a la bendición de Abraham y sujetas a la maldición de Noé. Le dolió a sus padres que se casara sin el consejo ni consentimiento. Los hijos que causan preocupaciones a sus padres buenos tienen pocas razones para esperar la bendición de Dios.