martes, 24 de febrero de 2026

El testimonio de Dios


El testimonio de Dios
Romanos 1.16-23

Nadie nace siendo ateo o agnóstico, “porque lo que se conoce acerca de Dios es evidente dentro de ellos” (Ro 1.19 LBLA). El Padre ha dado a cada persona testimonio congénito de su existencia, pero esta no es la única evidencia dada a la humanidad. La creación misma da testimonio de los atributos invisibles de Dios, de su poder eterno y de su naturaleza divina (Ro 1.20). Sin embargo, es posible ignorar o rechazar tanto los testimonios internos como externos de Dios. Cuando eso sucede, la mente se oscurece poco a poco hasta que ya no ve la luz de la verdad.

Al escuchar esto, muchos creyentes se preocupan por las multitudes que nunca han escuchado el evangelio. 

Se preguntan: ¿Cómo pueden salvarse las personas si la única evidencia que experimentan del único Dios verdadero es el mundo natural y un sentido innato de su realidad, que su cultura puede tratar de negar o manipular? Sin embargo, nuestro texto de hoy dice que no hay excusa para quien rechace ambos testimonios (Ro 1.20).

Una cosa que debemos recordar es que Dios es justo, y no podemos pretender ser más compasivos y misericordiosos que Él. 

Podemos confiar en que el Señor juzgará a cada persona con justicia (Dt 32.3-4). Todas las personas serán evaluadas de acuerdo con la verdad que recibieron, las oportunidades que tuvieron, y lo que hicieron con ambas: ¿Creyeron o rechazaron lo que Dios reveló?

Algo que podemos saber con certeza es el rol que tenemos en el plan divino: la Biblia es clara en cuanto a que debemos dar testimonio de Cristo a tantos como sea posible. Usted tiene la oportunidad de compartir el evangelio con personas en su esfera de influencia. Ese es el plan de Dios para los no alcanzados.


El mejor amigo que se puede tener


El mejor amigo que se puede tener
Juan 15.12-17

Los buenos amigos son difíciles de encontrar, y nuestra ajetreada agenda no nos ayuda. Muchas personas no se toman el tiempo para cultivar amistades significativas. 

¿Es posible que usted esté entre ellas? Si es así, note cómo priorizaba Cristo el tiempo con sus amigos. Vivió en estrecho contacto con sus discípulos durante tres años, y demostró ser no solo su Señor y Salvador, sino también el mejor amigo que habían tenido.

A diferencia de los discípulos, nosotros nunca caminamos físicamente con Jesucristo, pero esto no nos excluye de su amistad. 1 Pedro 1.8 (NTV) dice: "Ustedes aman a Jesucristo a pesar de que nunca lo han visto. Aunque ahora no lo ven, confían en él y se gozan con una alegría gloriosa e indescriptible."  

Todos los que confían en Cristo se convierten en sus amigos, y la prueba definitiva de su amor inquebrantable es que dio su vida por cualquiera que quiera creer. Sin el asombroso sacrificio del Salvador, sus discípulos, junto con cada uno de sus seguidores desde entonces, habrían estado perdidos y separados del Señor para siempre.

Puesto que Cristo es un amigo como ningún otro, podemos aprender mucho de su ejemplo en cuanto a la amistad. Él nos dice que nos amemos unos a otros como nos ha amado, con amor abnegado. El Señor fue sincero con sus amigos, dándoles a conocer todo lo que el Padre le había dicho.

Qué consuelo es saber que, aunque otros puedan decepcionarnos y abandonarnos, Cristo se mantiene siempre como un amigo fiel, paciente y amoroso. Y al buscar imitarlo y obedecerlo, nos convertiremos en la misma clase de amigo para los demás.


Las bendiciones del quebrantamiento


Las bendiciones del quebrantamiento
Deuteronomio 8.1-14

La disciplina de Dios no es fácil, pero no podemos ignorar sus beneficios maravillosos para el crecimiento espiritual. Nos da una perspectiva nueva sobre el plan del Señor para nuestra vida. Si gozáramos de una corriente continua, ininterrumpida de bendiciones, podríamos pensar que nuestro Padre celestial existe solo para nuestra felicidad, y no sabríamos la verdad acerca de quién es.

Piense en lo que, por lo general, le pedimos al Señor: sanidad, éxito o seguridad económica, y buscamos su bendición para nuestras familias y seres queridos. Filipenses 4.6 nos dice que oremos por todo; por tanto, no hay nada de malo en acudir a Dios con todas nuestras preocupaciones. Pero debemos cuidarnos de verlo como nuestro asistente personal o algún tipo de catálogo, donde colocamos nuestro pedido para que nos los haga llegar.

Si ese es el caso, ¿quién está en el centro de nuestras oraciones? No es Dios todopoderoso, quien como nuestro Creador y Salvador es digno de nuestra alabanza y adoración. Cuando hacemos de nosotros el centro de nuestras oraciones, el resultado final es la mentira sutil de que el Señor existe solo para beneficiarnos. 

Esta distorsión aflige el corazón del Señor, y nos aleja de conocer en realidad su carácter y majestad.

La cura para esta egocéntrica idolatría es el quebrantamiento. Cuando Dios dice “no”, quitándonos en vez de agregar más, y luego administrando divinamente lo que tenemos, cuánto tenemos, y por cuánto tiempo lo tendremos, nos ayuda a mantener los ojos en Él. No desprecie esos momentos. 

Reconózcalo como la voz de su Padre celestial llamándole de nuevo a sus amorosos brazos.


Dios nos ayuda a orar


Dios nos ayuda a orar
Romanos 8.26-27

¿Por qué a veces sentimos como si nuestras oraciones  no fueran más allá del techo? Estamos hablando, pero ¿está Dios escuchando? La verdad es que el Señor siempre está atento a las oraciones de su pueblo. 

Él es quien nos ha invitado a venir con audacia a su presencia y quien nos ayuda a orar.

• Primero, nuestro Padre nos ha dado su Palabra para enseñarnos la verdad, de modo que sepamos cómo orar de manera sabia y efectiva. 
Encontramos instrucciones para orar en los mandatos de Dios, las descripciones de sus caminos y pensamientos, los ejemplos de los personajes y principios bíblicos que nos enseñan cómo aplicar la verdad divina en cada aspecto de la vida.

• Segundo, Él nos ha dado muchas promesas en su Palabra. Esto nos asegura que dirigirá nuestros caminos (Pr 3.5-6), proveerá para nuestras necesidades (Fil 4.19), nos dará sabiduría (Stg 1.5), contestará nuestras oraciones (Jn 14.13), y hará que todas las cosas sean para nuestro bien, mientras nos conforma a la imagen de su Hijo (Ro 8.28-29).

• Tercero, el Espíritu Santo intercede por nosotros, porque en nuestra debilidad no siempre sabemos cómo orar (Ro 8.26-27). Él toma nuestras peticiones equivocadas o confusas y las replantea de acuerdo con la voluntad de Dios.

• Cuarto, Jesucristo está sentado a la diestra del Padre como nuestro Sumo Sacerdote, intercediendo por nosotros (He 7.25-26).

Nunca estamos solos cuando oramos, porque la Trinidad actúa a favor de nosotros. La oración no es solo un privilegio maravilloso; también es un esfuerzo extraordinario y poderoso. La próxima vez que usted venga al Señor en oración, recuerde que es una cita divina con el Dios todopoderoso.


viernes, 13 de febrero de 2026

Experiencias en el valle de la aflicción


Experiencias en el valle de la aflicción
Salmo 23

Donde hay montañas, también debe haber valles. Lo mismo es cierto en nuestra vida espiritual. Para llegar al lugar donde el Señor nos está guiando, a veces debemos atravesar “el valle de sombra de muerte” (Sal 23.4).

Las cimas espirituales son lugares maravillosos para descansar. En esos momentos, nos sentimos cerca de Dios y seguros de su amor. Pero llegamos a esos lugares elevados esforzándonos en el valle, donde descubrimos el carácter de Dios, la verdad de sus promesas y nuestra propia debilidad. Hay aspectos del Señor que vemos solo cuando viajamos a través de las sombras.

Dios es un pastor celoso. Quiere que sus seguidores dependamos completamente de Él. Nos lleva a través de los valles para eliminar lo que nos pueda estar impidiendo confiar en Él. 

Ahí es donde descubrimos si nuestra fe, coraje y sabiduría son creados por nosotros mismos o por el Señor.

Aunque caminar por los valles de la aflicción es una parte inevitable de la vida, los creyentes no se quedan sin consuelo. El versículo 5 trata sobre tener necesidades satisfechas, incluyendo el deseo de ser consolado. 

Aquí está la imagen de un tierno pastor que frota aceite sobre la piel de un animal. Dios promete seguridad, sanidad y seguridad, incluso en las dificultades.

Los creyentes pueden gritar: “¡Confío en Dios!” desde la montaña porque han aprendido a vivir por fe en el valle. Caminar a la sombra del mal es un trabajo difícil y aterrador. 

Pero cuando nos rendimos a todo lo que el Señor tiene que enseñarnos en este lugar oscuro, nuestro espíritu se calma y nuestra fe se fortalece.

Dos caminos a través de un valle


Dos caminos a través de un valle
Salmo 27

¿Qué hace usted cuando las presiones de la vida parecen imposibles de soportar? Los viajes a través del valle de la aflicción son inevitables y dolorosos, pero Dios no los desaprovecha. Las pruebas de la vida pueden ayudarnos a conocerlo mejor.

• En nuestra impotencia, descubrimos el poder de Dios para sostenernos.
• En nuestra desesperación, Dios nos invita a experimentar su paz.
• En nuestro dolor, Él se convierte en nuestro consolador y protector.
• En nuestra desesperanza, Él levanta nuestros ojos para ver su bondad.

Además, en medio de las crisis descubrimos asuntos que tienen que ver con nosotros mismos. 

Los tiempos terribles prueban nuestra fe y revelan nuestro verdadero carácter. Cuando una crisis golpea por primera vez, la mayoría nos alarmamos. Pero en ese punto, podemos tomar uno de dos caminos muy diferentes.

El camino del temor. Si nuestra relación con el Señor es débil, el temor puede hacernos entrar en pánico, buscar consejo incorrecto, culpar a las personas o a Dios por el problema, o tratar de encontrar una salida por nuestra cuenta.

El camino de la fe. Por otro lado, si nuestra fe es fuerte, pasaremos de la alarma a la confianza, buscando al Señor por medio de la oración y su Palabra. Lo logramos teniendo fe en que Él cumplirá sus promesas a pesar de las supuestas evidencias de lo contrario, y recordando cómo nos ayudó en el pasado. De esta manera, nuestra entereza y confianza en el Señor se fortalece.

Cada adversidad que Dios permite en nuestra vida está diseñada para ayudarnos a madurar, no para destruirnos. Cuando nos rendimos al Señor en medio de una crisis, Él nos faculta para esperar con paciencia y esperanza.


Es necesario nacer de nuevo


Es necesario nacer de nuevo
Juan 3.1-16

La vida es como una escalera que subimos hasta el día que morimos. Sería una pena si nos detuviéramos y nunca progresáramos. Pero podría ser aún más desastroso si colocáramos nuestra escalera en la pared equivocada y después de toda una vida escalando descubriéramos que hemos perdido los años que nos fueron dados.

Nicodemo pudo haberse sentido así después de hablar con el Señor. Había llegado a lo más prestigioso del judaísmo, y era conocido como “el maestro de Israel” (Juan 3.10). Sin embargo, el Señor le dijo que vería el reino de Dios solo si nacía de nuevo. Todas sus buenas obras, sus amplios conocimientos y sus grandes logros no servían de nada.

Nicodemo se dio cuenta de inmediato de que, así como no había hecho nada para provocar su primer nacimiento, tampoco podía hacer nada para volver a nacer. Sus esperanzas de vida eterna se desvanecieron.

Antes de que Nicodemo estuviera listo para escuchar la buena nueva, tenía que vaciarse de la confianza en sí mismo y de sus logros para reconocer su necesidad de un Salvador. Su escalera se vino abajo, y tenía que nacer del Espíritu si esperaba alcanzar el reino de los cielos.

¿Dónde ha colocado usted su escalera? ¿Le ha vaciado Dios para poder llenarle de nuevo?

Aunque no hay nada que podamos hacer para nacer de nuevo —ninguna buena obra o servicio religioso— hay algo que podemos creer. Dios quiere que veamos su santidad y nos demos cuenta de lo lejos que estamos de su estándar perfecto. Entonces, si venimos quebrantados y contritos a Cristo, con fe en que su muerte pagó la deuda de nuestro pecado, naceremos de nuevo y un día veremos el reino de los cielos.

Jesucristo es el Señor


Jesucristo es el Señor
Romanos 14.7-9

“Jesucristo es el Señor” es la confesión de todo cristiano, pues tal declaración es fundamental para nuestra fe. El apóstol Pablo afirma que debemos confesar con nuestra boca a Cristo como el Señor de nuestra vida, para ser salvos (Ro 10.9). Esta doctrina es central para el cristianismo, y quienes seguimos a Jesucristo creemos que Él es Señor de todo y por siempre.

Sin embargo, cuando decimos “todo”, significa también de nosotros. Si Cristo es en realidad el soberano Señor del cielo y la Tierra, entonces es también el amo de nuestra vida. El señorío de Cristo no se limita a gobernar el vasto universo; también es un asunto personal. Él es el Señor de nuestras decisiones, prioridades, actividades, actitudes y palabras.

El apóstol Pablo captó esta verdad en Romanos 14.8 cuando escribió: “Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos”. El apóstol consideraba imposible segmentar el señorío de Cristo. Sabía que su vida pertenecía por completo a Dios.

Jesucristo no quiere ser solo parte de nuestra vida; lo dejó claro por medio de sus discípulos. 

Cuando le damos al Señor solo una porción, entonces le estamos diciendo que hay otras cosas que consideramos tan importantes como Él. ¿Sabe usted cómo le llama la Biblia a esto? Idolatría.

El Señor nunca nos llamó a hacer un experimento con Él. Nos exigió nuestra entrega plena: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame” (Lc 9.23). No podemos convertir a Cristo en un segmento de nuestra vida y seguir viviendo como nos plazca. Si de verdad somos suyos, entonces Él es nuestra vida.

jueves, 12 de febrero de 2026

La penetración de la metafísica en la iglesia cristiana

La penetración de la metafísica en la iglesia cristiana


Introducción:

Lo que en adelante voy a exponer está sucediendo desde hace unos 30 años. Me sentí motivado a hacerlo al ver apartes de predicaciones de algunos líderes cristianos reconocidos en el ámbito americano en donde enseñaban principios metafísicos con ropaje cristiano sacando textos bíblicos de su contexto y violando de manera absurda los principios hermenéuticos que guían la interpretación de los mismos. Tengo que confesar la profunda tristeza que hay en mi corazón por estas cosas.

Antes de iniciar con el análisis, quiero delinear los objetivos de este documento, aclarando que lo que aquí se va a exponer no es producto de un fanatismo malsano, ni de un cristiano que ve la herejía en todas partes. Añado además que lo que manifestare no es nuevo, pero preocupa que por muchos años y ahora en este tiempo con más fuerza desde los pulpitos cristianos se enseñen estos pilares de la metafísica como si fueran verdades bíblicas, manipulando de manera (Intencional o no, no lo sé), increíble la Escritura. No cuestionare a nadie en especifico ni daré nombres para no herir susceptibilidades, solo me limitare a decir lo que está ocurriendo y a demostrar con las escrituras (O con la ausencia de estos principios metafísicos de la misma), la falsedad de las “verdades” que hoy se enseñan como principios divinos. Al terminar de leer este documento la conclusión a la que Ud., querido lector debería llegar es la de desechar todas estas enseñanzas por no ser Bíblicas, mentiras y muchas veces medios de manipulación para la oveja ingenua que esta confiando en el maestro que tiene al frente y lo tiene por digno de confianza. Los objetivos de este documento son:

  1. Dar una breve explicación de lo que es la metafísica y sus principios o pilares (Así lo llaman los metafísicos) fundamentales.
  2. Como llegaron estas enseñanzas a la Iglesia cristiana.
  3. Analizar lo que hoy se enseña por parte de algunos predicadores y confrontarlo con las Escrituras.
  4. El efecto de estas enseñanzas en la Iglesia cristiana Hoy.
    En el propósito de cumplir los objetivos antes trazados, se desarrollara el documento en el mismo orden propuesto.

I. Explicación de lo que es la metafísica y sus principios o pilares fundamentales

Mis pretensiones en los siguientes párrafos no es dar una cátedra sobre metafísica, sino exponer en forma breve lo que esta dice para después comparar. Antes de iniciar quiero decir que la metafísica tiene alrededor de 300 años.

La metafísica es una filosofía de carácter esotérico. En su esencia busca que el hombre se rija por los siguientes principios básicos:

  • El hombre en si es un dios, con la misma capacidad creadora de Dios.
  • El hombre debe ir escalando o descendiendo posiciones en el mundo espiritual de acuerdo al comportamiento aquí en la tierra. Para esto cuenta, según la metafísica con la posibilidad de reencarnar para así ir en el proceso durante toda la eternidad. Ejemplo si Ud. en esta vida ha sido malo, recibirá el castigo en la próxima reencarnación la cual será seguramente en un animal horrible (Serpiente, camaleón, sapo, etc.).
  • Existen formulas para cambiar la realidad.
¿Que usa la metafísica para según ellos utilizar la capacidad creadora que hay en el ser humano y cambiar la realidad?

Me referiré aquí a los principios metafísicos que creo más arraigados en algunas iglesias cristianas hoy. Lo digo, porque he escuchado predicadores enseñándolos.

  • En primer lugar está el mentalismo:
    ¿Qué es el mentalismo?: El mentalismo es el principio metafísico según el cual el ser humano con solo pensar puede crear, es decir imagino, pienso algo, sueño y eso se debe materializar. Lo anterior se refiere a lo que sea. Ud. puede pensar lo que sea, desear lo que sea, soñar lo que sea y eso se tiene que hacer realidad. Por otro lado está el pensamiento positivo.
  • En segundo lugar está el poder del decreto:
    ¿Qué es el poder del decreto?: Es el principio metafísico según el cual mis palabras tienen poder creativo. Con solo decirlo y repetirlo varias veces ya esta, tiene que suceder.
  • En tercer lugar está el poder de la afirmación:
    ¿Qué es el poder de la afirmación?: Es el principio metafísico según el cual por el solo hecho de repetirle a alguien muchas veces una cosa, está en primer lugar va a ser creída por la persona que lo oye y en segundo lugar, luego de ser creída se va a hacer realidad en el oyente. Tiene que ver con el segundo.
  • En cuarto lugar la ley de causa y efecto.Todo lo que haces tiene un efecto que se manifiesta en tu vida.
Los Cuatro principios metafísicos antes descritos, tienen un mensaje básico: “El hombre está en capacidad de cambiar su realidad por lo que piensa y por lo que dice. Esto se debe a que el hombre es un semidiós y por ende tiene su misma capacidad creadora de Dios”.

Ud. puede comprobar todo lo que estoy diciendo leyendo un libro de metafísica, pero mi consejo es que si quiere hacerlo, lo haga en compañía de una persona formada en las escrituras porque el espíritu de error es muy sutil y puede terminar confundido.

II. Cómo llegaron a estas enseñanzas a la iglesia cristiana

Pasamos a analizar algunas de las causas que impulsaron el auge de la metafísica en la Iglesia, y que ingenuamente las ovejas no se han dado cuenta.

El afán del liderazgo americano por innovar con el fin de atraer y mantener la gente.

– Todas estas enseñanzas son originarias de Estados Unidos. El liderazgo americano en su afán de mantener el fervor en las iglesias, cada cierto tiempo impulsa una nueva ola o moda. Se pueden mencionar varias en los últimos 30 años. La entrada de la metafísica a la Iglesia hace unos 25 años (Tuve en mis manos hace 18 años por primera vez el libro “Lo que dices recibes” de un escritor americano, por lo menos hasta donde yo sé), luego vino el movimiento profético (Aun hoy en día hay cristianos reconocidos que se dicen ser profetas autorizados por parte de Dios, lo interesante es que sus profecías nunca se cumplen y cuando hay indicios de algo que dijeron se atribuyen la profecía como cierta, es mas justifican sus falsas profecías diciendo que son bastantes acertados, pregunto ¿Pueden ser estos hombres verdaderos profetas de Dios?), el de liberación, Principios de liberación de Marzullo y otros entraron en auge, después vino el movimiento de la teología de la prosperidad y ahora el movimiento apostólico. Lamentablemente hoy hay una revoltura impresionante donde todos estos ingredientes de alguna otra forma intervienen en ministerios reconocidos. Buen numero de líderes latinoamericanos han tomado todo este cumulo de enseñanzas como ciertas provocando una confusión de grandes proporciones. Es más han surgido innovaciones dentro de la Iglesia de corte latino. Lo que encontramos entonces es que el afán de innovar contagio al liderazgo de la región. Hay que añadir que si eso lo hicieron porque la gente se iba y no se mantenía en las Iglesias, no es el caso nuestro y segundo estuvo mal hecho.

El afán por ganar gente para demostrar su poder ministerial.

Se da hoy una competencia velada entre los diferentes ministerios. Aunque en su gran mayoría usan un lenguaje común (El de moda), cada cual busca la forma de sobresalir. Sea con una nueva revelación, con la publicación de un libro, con la capacidad de convocatoria, etc. Se recurre a las más diversas estrategias para llenar las iglesias, estadios o parques. De ahí que algunos no se conformen con el humilde llamado a ser pastores ascendiéndose ellos mismos a apóstoles. En ese afán de sobresalir se echa mano de lo que sea para sacar un nuevo mensaje. Eso fue lo que ocurrió con la metafísica y el peligro sigue latente hoy. La cuestión no consiste en tener discípulos sino tener números. Nuevas revelaciones están a la orden del día.

El afán por tener control sobre la gente para que esta apoye sus ministerios.

Con el fin de controlar de alguna forma a la gente para que esta aporte para sus ministerios, estos enseñan lo que la gente quiere oír y además manipulan con sus enseñanzas a las ingenuas ovejas para que suelten el dinero. (Aquí no voy a decir nada sobre que hacen con el dinero). Eso paso y pasa con la metafísica, veamos porque: En primer lugar la metafísica tiene un mensaje yoista (Basado en el hombre), y no en Dios. Dios no es necesario según la metafísica, debido a que el hombre todo lo controla con su mente, cambia la realidad con su mente y cambia la realidad con sus palabras. En otras palabras el hombre es un dios. Imagínense semejante mensaje, si Dios no es necesario ¿Para que le obedezco, para que me comprometo con El?, ¿Si ven el malévolo mensaje detrás de todo esto? Lea esto: “Nunca, jamás el hombre podrá ser igual a Dios. Es cierto que el hombre fue hecho a imagen y semejanza de Dios pero en sus virtudes morales, jamás esto se puede aplicar a la condición de Dios mismo”. El mensaje de hoy es el que la gente quiere oír, es un mensaje que promueve el egoísmo y me aleja del principio divino de amar a mi prójimo. Consiga para Ud. y listo. Si Ud. es prosperado aleluya, no tiene que darle al hermano necesitado ni al pobre por que este también está en la capacidad de ser prosperado y si no lo es esta en pecado y bajo maldición por que no le da dinero a ciertos ministerios. ¿Puede Ud. concebir y creer que esto es cierto? ¿Estará Dios de acuerdo con semejante barbaridad? Le invito a que lea la parábola de los talentos y el juicio a las naciones en Mateo 25. Por último, el que no esté de acuerdo con estos hombres de nuevas revelaciones, no van a prosperar, serán malditos y se quedaran estancados. Eso dicen ellos.

III. Qué se enseña hoy en algunos púlpitos

Cuatro palabras que tienen que ver con la metafísica.

  • Visualización o Soñar:Basta con mirarlo en tu mente por fe, y se hará realidad lo que esperas. Ahora pregunto: ¿En que esta puesta la fe?, en lo que estoy viendo en mi mente y soñando despierto. La visualización es una técnica metafísica que también usan los de la nueva era. ¿Cómo es posible que semejantes herejías sean enseñadas en nuestros pulpitos? Fe en el hombre y no en Dios. En el principio de los años 90, dos ministros americanos denunciaron las cosas que estaban sucediendo, en el libro la “Seducción de la Cristiandad” (Dave Hunt y T.A.McMahon), de editorial portavoz. Ante esto tengo dos cosas que decir: En primer lugar la palabra visualización no aparece en la Biblia. En segundo lugar, la utilización de textos bíblicos fuera de su contexto y con interpretaciones totalmente amañadas para apoyar esta técnica, constituye una falsedad inmensa y una violación a la integridad de las Escrituras y por ende una total falta de respeto, reverencia y temor hacia Dios, además de un crimen contra la Iglesia del Señor. Hebreos 11:1, Isaías 26:3 y otros han sido utilizados fuera de toda consideración hermenéutica. No puedo estar de acuerdo con esto. En cuanto a soñar todavía es más inaudito. Mejor dicho Dios no tiene el control, Yo lo controlo con lo que pienso (Visualizo y sueño), que tal Dios como un medio y no como un fin.
  • Imaginación: Solo con imaginarlo es suficiente. Por demás absurdo al igual que el anterior.
  • Positivismo: No es mi deseo afirmar que ser positivo es malo. Yo soy positivo porque creo y amo a Dios que es todopoderoso, soy su hijo y El tiene cuidado de mi y sé que las cosas que estén sucediendo y sucedan en mi vida El las usara para sacar el mejor provecho para mí. El es Dios fiel y eso es lo que me hace ser positivo. El positivismo en la metafísica es pensar positivo para que te vaya bien. Otra vez el hombre determinando o cambiando la realidad como si tuviera la virtud para hacerlo. (Ejemplo: Si alguien tiene cáncer, para ser sano solo tiene que pensar que va a vivir muchos años, que no se va a morir y además de eso hacer un decreto (Oración o párrafo completo, donde lo exprese.). La solución está en el hombre, otra vez lo repito. Y si esta en el hombre Dios que?
  • El Poder Del Decreto:Han oído estas palabras en alguna parte:
    • Yo Decreto.
    • Yo Declaro.
    • Yo Profetizo.
No me mal interprete todavía. Lea. En primer lugar la palabra decreto en la Biblia tiene dos usos: El primero tiene que ver con lo que Dios ha mandado y se usa en el antiguo testamento para referirse a ley. En segundo lugar se utiliza como una figura jurídico-legal para que los gobernantes le dieran órdenes a sus gobernados. Por ejemplo los decretos de Ciro y Artajerjes en el antiguo testamento y los del cesar en el nuevo. Nunca se menciona en las Escrituras la palabra decreto como una orden que yo puedo dar para que Dios haga algo o yo determine que algo se haga realidad. En el caso de declarar es igual. Nuevamente nunca se usa la palabra declarar en las Escrituras en estos términos. El caso de la profecía es igual por el tratamiento que hoy se le da. Algunos asumen que lo que ellos profeticen eso sucederá, es igual a las otras dos. El término que se usa también es soltar la palabra y ya está. Pregunto qué clase de atrevimiento es este?. Quien soy yo para que lo que yo diga suceda?. Porque mejor no oramos de manera más humilde y decimos a Dios:

Padre tu palabra dice o Padre con base en tu palabra. Aquí lo importante es: Lo que Dios ha dicho, no lo que yo diga. Ud. me puede decir es que yo soy hijo de Dios, y yo le digo eso es cierto, pero ser hijo no lo hace igual a Él.

  • El poder de la afirmación: En cuanto esto, en estos últimos días me dio mucha tristeza oír a un ministro que aprecio mucho enseñar sobre esto. Créanme que en lo profundo de mi corazón pienso y creo que él no sabe lo que está diciendo. Dos cosas pudieron haber sucedido: La primera, lo escucho de alguien a quien él considera superior a él y lo tomo como cierto, y dos lo leyó en algún libro. Su error fue no haberlo comprobado con las Escrituras. A ver, imagínese a Ud. en la tarea de decirle a su hijo todos los días tu vas a ser presidente de Argentina, intendente de tu ciudad, etc, lo repites una y otra vez. De acuerdo a esta enseñanza, llegara un día que estarás hablando con tu hijo y el te dirá: “Papi cuando yo sea o intendente”. Listo ya quedo, suficiente, seguro sucederá. El se lo creyó y sucederá. Qué cosa más absurda. Si mis intereses son los del Reino mi interés debe ser el Reino, más bien oro al Señor y le digo Jesús es el deseo de mi corazón que mis hijos se preparen tanto secular como espiritual y teológicamente y después gasten su vida en servirle. Sobra decir que las Escrituras jamás enseñan estas cosas. Todas estas cosas tienen un denominador común el positivismo. Hay que ser positivos. Este no es el fundamento para la fe. Veamos a Jesús:
En el mundo tendréis aflicción pero confiad yo he vencido al mundo. Juan 16:33.

Algunas de las bienaventuranzas. Mateo 5:1-12.

Lea Mateo 16:21-28.

Lea Mateo 24.

Lea Mateo 25:31-46.

Los metafísicos consideran a Jesús como uno de ellos y toman algunas de sus enseñanzas para acomodarlas a lo que ellos creen. Si lo anterior fuera cierto, Jesús hubiera ejecutado la obra de la salvación sin ir a la cruz, solo pensando, hablando y afirmando un decreto más o menos así: “Son limpios de pecado, son salvos, heredaran la vida eterna, serán fieles y verdaderos discípulos, son libres de la esclavitud y ahora consumado es”. Lo hubiera repetido unas 100.000 veces y listo la humanidad hubiera sido salva. Entonces ¿Por qué Jesús fue a la cruz si tenía otra alternativa?, lo anterior también mete a Dios en la misma cesta y a los hombres con la misma capacidad creadora. Que absurdo y que falsedad. Como pretende la metafísica igualarnos a Dios. Por eso es tan grave que predicadores muy conocidos y con mucha fama enseñen estas cosas, desviando a las ingenuas ovejas de la verdadera fe, no hay derecho.

Veamos a Pablo:
– 2 De Timoteo 2:1-13.
Veamos a Pedro:
– 1 De Pedro 2:21-25.
Estas son solo algunas citas para mostrar que Jesús, Pablo y Pedro utilizaron lenguaje que para los predicadores de hoy se puede considerar negativo. Sera que las advertencias de Jesús de tinte negativo, al igual que Pablo y Pedro, no tienen que ser tenidas en cuenta por nosotros los cristianos. Hay que sacarlas de la Biblia o que hacemos con ellas. Fíjense la enseñanza de Jesús en Mateo 7:24-29. El fundamento que aquí se presenta para que la casa (El discípulo, el cristiano), no se caiga es la roca (Jesús, La palabra y su enseñanza, es decir las Escrituras). Cualquier otro fundamento no resiste la dificultad. Le aconsejo no se arriesgue a colocar la base de su fe sobre arena (Todas estas enseñanzas mencionadas aquí), a menos que se quiera exponer a que su fe se derrumbe. Hoy todo puede estar bien, pero que pasara cuando venga la dificultad. Me pregunto: ¿Sera que Jesús, Pablo y Pedro calificarían para miembros de estas iglesias que predican metafísica?

La versión evangélica de la ley de causa y efecto es la ley de la siembra y la cosecha. Tal ley no existe en la Biblia y los textos utilizados para respaldarla son mal interpretados, sacados fuera de contexto y su aplicación esta lejos de toda hermenéutica seria. No hay antecedentes históricos en la Iglesia Cristiana de que alguna vez se haya practicado. Desafortunadamente estas enseñanzas son utilizadas para sacar dinero de las ovejas sea intencional o no, Dios lo sabe, lo que si es cierto es que tendrán que dar cuenta por ello.

Conclusión:

  1. Todo esto fue profetizado por Jesús y Pablo también se lo escribió a Timoteo.
  2. Cada uno responderá ante Dios por el uso indebido de las Escrituras y por introducir herejías en la Iglesia.
  3. No necesitamos innovar. Nuestra fe y nuestro fervor tienen que estar sostenidos en primer lugar por nuestra relación con Jesús. Amarlo, obedecerlo y seguir fielmente sus enseñanzas contenidas en las escrituras es suficiente. Nada de técnicas de mercadotecnia para usar en evangelismo.
  4. No necesitamos las iglesias abarrotadas de gente sin compromiso y sin una verdadera conversión. Tenemos que producir discípulos fieles que permanezcan hasta la muerte. La Palabra dice que el Espíritu Santo Convencerá al mundo de pecado, de juicio y de justicia. El que atrae a la gente hacia Jesús es El, nosotros solo somos instrumentos. Dejemos de lado las estrategias humanas y oremos a Dios que nos de la gracia de ser usados por El para hacer verdaderos discípulos.
  5. Nadie puede pretender controlar a la Iglesia de Cristo para alcanzar sus objetivos particulares. El objetivo de la Iglesia es el establecimiento del Reino De Los Cielos y no el de alguien en particular.
  6. Como cristianos estamos en la obligación de defender la verdad bíblica. Cuantos murieron por la causa de Cristo, cuantos alzaron su voz para combatir las herejías y sufrieron por ello. Seamos dignos de aquellos que fueron pioneros de la fe y pusieron su sangre para defenderla. No seamos indiferentes ante la herejía.
Por último, espero que disculpe si he sido fuerte en algunos términos. Me apasiona el tema de las Escrituras y para mi es inadmisible que sucedan las cosas descritas en este documento. En ningún momento ha sido mi pretensión que este sea considerado un tratado sobre la materia, esto solo es un pequeño bosquejo de la situación. Solo espero que le sirva y que Dios le aclare atraves de él lo que sea necesario aclarar.

Que Dios le bendiga.

Fuente: Templo Cristiano Pasos de Fe 

lunes, 9 de febrero de 2026

Fundamentos inconmovibles


Fundamentos inconmovibles
Romanos 8.35-39

Nuestro mundo es un lugar cambiante e incierto. Mucha gente busca seguridad en la riqueza, las personas y el poder. 

Sin embargo, nada de eso está garantizado de un día para otro. Ver las noticias es evidencia de que tales cosas pueden desaparecer en cualquier momento. No es de extrañar que haya tanta desesperación y temor.

Para los creyentes, la realidad no se basa en lo que vemos. Ni nuestro fundamento se encuentra en este mundo. Construimos nuestra esperanza y confianza en el Señor, y creemos la verdad de su Palabra.
Incluso en tiempos caóticos, nuestra certeza se encuentra en la amorosa relación de Dios con nosotros como hijos suyos. El pasaje de hoy nos dice que nada puede separarnos de nuestro Señor Jesucristo.

Por lo tanto, en medio de la turbulencia y las pruebas, tenemos la seguridad de que nuestra vida está en las manos del Todopoderoso. 

Podemos confiar no solo en su amor y presencia, sino también en su atención constante, su fidelidad y su cuidado perfecto.

Cuando surgen dificultades y las circunstancias parecen abrumadoras, podemos responder con confianza y fortaleza gracias a Jesucristo. Junto con el salmista, que también vivió en tiempos de guerra y persecución, podemos llamar al Señor “mi refugio, mi fortaleza, el Dios en quien confío” (Salmo 91.2).

Piense en dónde encuentra su seguridad. ¿Está construido el fundamento de su vida sobre la sólida roca de Cristo? ¿O está plantado en algo tan inestable como la arena —como son el dinero o la fama? Poner la esperanza y la confianza en cualquier cosa aparte del Señor le dejará sintiéndose golpeado y derrotado.


viernes, 6 de febrero de 2026

Dios y el uso de nuestro dinero


Dios y el uso de nuestro dinero
Jueces 6.1-6

Uno de los aspectos más difíciles de nuestra vida de entregar a Dios es el uso de nuestro dinero. 

Cuando experimentamos un gran período de bendiciones materiales es fácil pensar que no necesitamos al Señor para nuestro éxito. En esos tiempos, Dios puede llamar nuestra atención de una manera dolorosa.

Vemos esto en el pasaje de hoy. El pueblo de Israel se había vuelto rebelde y se alejó de Dios. Por lo tanto, llamó su atención al darles donde sabía que lo sentirían: en el sustento de la nación. 

Específicamente, permitió que naciones hostiles arruinaran por completo sus cultivos durante siete años. Esta agresión casi destruyó su modo de vida.

¿Cuál fue el resultado? Jueces 6.6 dice que “los hijos de Israel clamaron a Jehová”. Es decir, se volvieron a Dios y le suplicaron que su relación con Él fuera restaurada. 

¿Qué provocó este arrepentimiento? La intervención directa del Señor y la paralización de su economía, pues fueron recordatorios de que dependían de Él.

A lo largo de los años, he hablado con muchas personas que han pasado por una experiencia similar. Dios les concedió un gran éxito, pero luego se alejaron de Él.

Entonces eliminó el obstáculo: el dinero que tenían. Y a menudo, el resultado fue una pasión renovada por conocer a Dios.

Recuerde que nuestro Señor es un Dios celoso (Ex 20.5-6). Él no permitirá que ni siquiera las bendiciones que da le alejen de Él. Considere en oración sus prioridades. Pídale a Dios que gobierne sus bienes materiales, y le dé sabiduría para administrar su dinero con humildad.

Las consecuencias de un mal consejo


Las consecuencias de un mal consejo
Génesis 16

Cuando enfrentamos situaciones difíciles es natural acudir a familiares y amigos en busca de ayuda. A veces, sus palabras amables y alentadoras pueden ser el catalizador que nos dirija al Señor. Sin embargo, siempre debemos examinar los consejos que recibimos. Aunque el consejo esté motivado por el amor y parezca bueno, si no coincide con la Palabra de Dios, debemos ignorarlo con gentileza.

En Génesis 16, Sarai enfrentó una situación difícil. Aunque el Señor le había prometido un hijo a Abram, ambos estaban envejeciendo, y Sarai no había podido concebir. 

Como era estéril, se impacientó y sugirió a Abram que tuviera un hijo por medio de su criada Agar.

En vez de esperar y confiar en Dios, Sarai trató de cumplir la promesa divina a su manera. Abram decidió seguir el consejo de su esposa sin buscar la dirección del Señor. 

Después de todo, parecía tener sentido porque Dios le había prometido un hijo (Génesis 15.4) pero no había mencionado de manera específica a Sarai (véase Génesis 18.14). 

Sin embargo, la imprudente decisión de Abram de no esperar ni confiar en Dios, provocó tensiones y circunstancias difíciles.

Al igual que Abram, tendemos a prestar atención a los consejos que queremos escuchar. 

Sin embargo, cuando consultamos a nuestros seres queridos para obtener ayuda con decisiones trascendentales, es importante distinguir entre nuestros deseos carnales y la verdad bíblica. El consejo sabio siempre está acorde con la Palabra de Dios y nos señala los deseos y caminos de Dios.

La próxima vez que busque una opinión de amigos o familiares, recuerde que ningún ser humano conoce todos los factores invisibles. Por lo tanto, siempre es mejor confiar en la Biblia y la sabiduría de Dios.


jueves, 5 de febrero de 2026

Nuestras recompensas eternas


Nuestras recompensas eternas
Apocalipsis 4.9-11

A lo largo de la Biblia, encontramos referencias a coronas. Echemos un vistazo a cómo revelan ellas las recompensas eternas de amar a Jesucristo y seguirle con obediencia.

• La corona de victoria. Para terminar bien la vida, los creyentes necesitamos resistencia olímpica. Los atletas en esos antiguos juegos eran coronados con una guirnalda perecedera de hojas de laurel. Pero cuando nos concentramos en nuestro ministerio dado por Dios y triunfamos sobre el pecado, se nos dará una corona imperecedera (1 Co 9.25-27).

• La corona de regocijo. Cualquier creyente a quien ministramos por el poder de Jesucristo será “nuestra gloria y gozo” ante el Señor (1 Ts 2.18-20). Solo imagine cómo se regocijará en el cielo al ver y hablar con las personas por las que se preocupó, que aprecian su inversión espiritual en ellas.

• La corona de justicia. Seguir a Cristo no es fácil, pero hay una gran recompensa por vivir con rectitud ante la tentación o las dificultades. Los creyentes que procuran la vida de santidad pueden esperar lo que ha de venir y encontrarse con Dios con una conciencia limpia (2 Ti 4.6-8).

• La corona de la vida. La angustia y el dolor son inevitables en esta vida, pero podemos animarnos porque en la adversidad se logra mucho crecimiento espiritual. Soporte con paciencia para recibir la corona de vida que el Señor prometió a los que le aman (Stg 1.12).

¿Qué haremos en el cielo con las coronas que Dios nos ha dado? Las colocaremos a los pies del Señor como tributo a Aquel que nos salvó, nos dio dones, nos capacitó y vivió en nosotros (Ap 4.10). Todo lo bueno y justo nos llega a través del Señor, y por eso merece nuestras coronas.

Un fundamento de valor


Un fundamento de valor
Mateo 7.24-27

El director de un seminario comentó una vez que construir algo que valga la pena requiere un fundamento firme. Por eso, un gallinero no necesita mucha base, pero a un edificio de oficinas de gran altura hay que erigirlo sobre toneladas de acero y concreto.

Lo más valioso que usted puede construir es su vida, que podría compararse a un rascacielos. Ningún fundamento es más fuerte o más firme que Jesucristo; por tanto, para construir de una manera sabia, usted debe...

• Poner en práctica la Palabra de Dios. Los creyentes construyen una estructura bíblica duradera mediante el estudio y la aplicación de la Palabra de Dios. Los principios y los mandamientos del Señor son el plano para una vida abundante.

• Dar con sacrificio, perdonar de buena gana y amar sin medida (Hch 2.45; Ef 4.32; 1 P 1.22). El orgullo y el egoísmo no tienen cabida en esta edificación. El uso de estos como materiales de construcción da como resultado una choza que se tambalea, y que es susceptible al fuego.

• Usar sus dones para glorificar a Dios. El Espíritu Santo ha equipado a cada creyente para servir al Señor. Necesitamos utilizar nuestro tiempo en esta Tierra con valentía, glorificando a nuestro Padre con nuestros talentos y recursos.

• Compartir el evangelio. Hablar a otros de Jesucristo es el servicio más grande que podemos ofrecer a Dios y a nuestros semejantes. El Señor mismo nos ha llamado a esta tarea (Mt 28.19).

Los constructores del reino no crean monumentos para el placer del mundo. Más bien, levantan rascacielos espirituales que reflejan la gloria de Dios. La verdad es que muchos actos de obediencia son vistos solo por el Señor, pero Él recuerda y recompensa cada palabra y acción llena de gracia.

Todo cristiano es recompensado


Todo cristiano es recompensado
1 Corintios 3.5-15

Las Sagradas Escrituras son muy claras acerca del hecho de que a los creyentes que obedecen y dan gloria a Dios les esperan beneficios maravillosos. 

En el Salmo 19, David escribió que hay una gran recompensa en guardar los preceptos del Señor (Salmo 19.11). Es más, la promesa de los dones celestiales viene directamente de la boca de Jesucristo en el Sermón del monte. (Véase Mateo 5.12).

Lea el pasaje de hoy, y observe la afirmación del apóstol Pablo de que él y Apolos recibirían recompensas por su servicio a los corintios (1 Corintios 3.8). Dios no ofrece premios grupales ni reserva tesoros solo para aquellos que trabajan en el ministerio. 

Todos somos ministros del evangelio, cuyas buenas obras almacenan tesoros en el cielo. Dios ve nuestras decisiones y acciones guiadas por el Espíritu como dignas de recompensa. Es posible que usted no se sienta importante o esencial en este mundo inmenso, pero todas sus acciones y palabras son importantes para Dios.

Lo que motiva nuestras acciones también es importante; a veces las buenas obras se realizan por razones equivocadas. 

Por ejemplo, Cristo reveló que algunos líderes religiosos estaban ayunando para llamar la atención, no para agradar a Dios (Mt 6.16). Cuando una persona busca agradar a los hombres, la adulación de ellos es la única recompensa. Aunque esto puede hacernos sentir bien por un tiempo, la adulación no es eterna.

Algún día todos derramaremos lágrimas por los actos de justicia que descuidamos o por el trabajo que hicimos para nuestra gloria personal. Nos daremos cuenta de cuánto más podríamos haber hecho por el Señor. Pero entonces Él secará nuestras lágrimas y nos hará nuevos, como lo prometió (Ap 21.4-5).


Cómo ponerle límites a la tentación

Cómo ponerle límites a la tentación
2 Timoteo 2.20-22

¿Batalla usted con algún pecado que odia y ama al mismo tiempo? En realidad quiere vencerlo, pero tan pronto como es tentado, el placer que espera borrará su fuerza de voluntad. Estas tentaciones de amor y odio son las que nos causan la mayor lucha, pero a veces parte del problema es nuestra falta de límites.

Aunque nunca dejaremos de ser tentados por completo, podemos tomar medidas para protegernos; es decir, podemos establecer prácticas y límites para  evitar ir en dirección al peligro. 

Cuando las Sagradas Escrituras tratan este tema, presentan dos instrucciones contrastantes.

• Huir de las pasiones y seguir la justicia, la fe, el amor y la paz (2 Ti 2.22). El objetivo no es solo resistir la tentación, sino moverse lo más lejos posible en la dirección opuesta, hacia el comportamiento piadoso.

• Someterse a Dios y resistir al diablo (Stg 4.7). Tratar de resistir la tentación es inútil, a menos que primero nos comprometamos a vivir con obediencia ante Dios. 
Con la sumisión viene el poder para resistir.

• No conformarse al mundo, sino ser transformados por la renovación de la mente (Ro 12.2). Si nos llenamos la cabeza con las ideas y prioridades del mundo, seremos blancos fáciles para la tentación. Pero Efesios 6.17 llama a la Palabra de Dios nuestra “espada del Espíritu”, un arma que podemos utilizar para defendernos de los ataques del enemigo.

Dios nos mostró los límites detrás de los cuales estamos a salvo. 

Él ha advertido que si jugamos con nuestros antojos y nos colocamos en el camino de la tentación, caeremos. Acérquese a Dios (Stg 4.8) y la protección de su Palabra, sabiduría y poder.