martes, 27 de enero de 2026

Nuestro compañero incomparable


Nuestro compañero incomparable
Juan 14.15-17

Tener un amigo fiel es una de las mayores bendiciones de Dios. No importa lo que esté pasando en su vida, puede contar con que esa persona estará a su lado. Sin embargo, no hay garantía de que no perderá a ese amigo. 

Circunstancias inevitables como mudarse, la enfermedad o la muerte pueden llevarse a su compañero, pero si usted es cristiano, tiene un amigo que nunca le abandonará.

Ese amigo es el Espíritu Santo, a quien el Señor llamó Consolador o Ayudador. No es un amigo que entra y sale de nuestra vida cuando le conviene. Cuando Él viene a morar en nuestro ser se queda para siempre (Jn 14.16).

En la mayoría de las relaciones humanas, tratamos de evitar el uso de afirmaciones negativas como: “Siempre llegas tarde” o positivas como: “Siempre puedo contar contigo”. Sin embargo, en el caso de las positivas, son declaraciones apropiadas cuando se aplican al Espíritu Santo. 

Observe cómo lo describió el Señor Jesús:
• “Él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho” (Jn 14.26).

• “Él dará testimonio acerca de mí” (Jn 15.26).

• “Él os guiará a toda la verdad” (Jn 16.13).

• “Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber” (Jn 16.15).

A lo largo de las epístolas del Nuevo Testamento, encontramos más descripciones de este maravilloso compañero. Su ministerio en nuestra vida es diverso, y sus logros en y a través de nosotros son muchos. ¡Cuán ricos somos al tener el Espíritu Santo! Él es un amigo más unido que un hermano.


No hay comentarios:

Publicar un comentario