miércoles, 13 de agosto de 2025
El gozo espiritual
martes, 12 de agosto de 2025
La fuerza positiva del gozo
martes, 24 de mayo de 2022
Un gozo contagioso
Un gozo contagioso
1 Juan 1.1-4
Jesús nos llama a ser sus testigos. Pero hay cristianos que piensan que necesitan habilidad o carisma excepcionales para poder comunicar las buenas nuevas a los demás. Sin embargo, testificar no es simplemente hablar del plan de salvación con alguien. La palabra significa literalmente ver, escuchar, o conocer por presencia y percepción personales; dar testimonio de; dar u ofrecer evidencia de algo. Cuando Juan escribió que lo que estaba compartiendo, lo había experimentado por sí mismo, estaba diciendo: “¡Estoy lleno de gozo por la experiencia de conocer a Jesús, y quiero invitarles a participar de ese gozo!”
Cuando usted está enamorado de alguien, se siente entusiasmado por la relación y el tiempo que pasan juntos. Asimismo, cuando usted está enamorado de Cristo, no se guarda para sí el gozo que surge de conocerle; este gozo se desborda, dando testimonio y fortaleciendo a otros creyentes. En realidad, al dar usted testimonio de quién es Dios y de qué manera está Él obrando en su vida, no importa si lo dice en voz baja o con gran exuberancia: en su espíritu, los cristianos estarán conscientes de un regocijo genuino y profundo que va más allá de la felicidad natural. Y las personas que todavía no conocen al Señor ansiarán tener la relación que usted tiene. De esa manera, se sentirán atraídas por el Espíritu de Dios en usted.
Ser testigo de Cristo no es asunto de elocuencia o talento. Es un desborde de su relación con Dios que le conforma a imagen de Él. Cuando usted permite que el Espíritu Santo muestre la vida y el poder del Señor por medio de usted, un gozo contagioso será el fruto de la presencia de Dios en su vida.
Enviado desde el Templo Cristiano Pasos de Fe,
Av. Fermín Errea 1386
Mar del Plata - Argentina
Telegram: t.me/pasosdefeargentina
jueves, 4 de marzo de 2021
Devocional: Un mandato difícil
Un mandato difícil
1 TESALONICENSES 5.16-18
Algunos versículos, como el de hoy, son más fáciles de memorizar que de practicar. Dar gracias es fácil, pero dar gracias en todo es una tarea casi imposible. La gratitud, a veces, parece fuera de lugar al considerar la intensidad del dolor o del malestar que estamos experimentando. Pero tenemos un Consolador que nos ayuda a practicar la gratitud en todas las situaciones.
El Espíritu Santo nos capacita para que hagamos lo que Dios pide, y nos enseña que el hábito de la gratitud es parte de su obra. El Salmo 92 (NTV) dice: "Es bueno dar gracias al SEÑOR, cantar alabanzas al Altísimo. Es bueno proclamar por la mañana tu amor inagotable y por la noche tu fidelidad," (vv. 1, 2). En otras palabras, debemos esperar y recordar constantemente su ayuda. Pero cuando los creyentes toman conciencia de situaciones dolorosas que no tienen una razón lógica para estar agradecidos, nuestro Consolador da la motivación y las palabras.
Dar gracias en medio del dolor no se produce ni espontáneamente ni aparte de la oración. El pasaje de hoy entrelaza las disciplinas del gozo, la oración y la acción de gracias ya que tanto el regocijo como la gratitud dependen de la comunicación regular con Dios. Una persona que no ora, se mantendrá demasiado abrumada por sus problemas. Hablar con el Señor obliga a los problemas a alejarse, para que puedan ser reemplazados por la paz.
¿Por qué nos dice el Señor que practiquemos la gratitud? Porque sabe que cuando nos enfocamos en su actividad en nuestra vida, nuestro espíritu es fortalecido, entonces nos regocijamos más, oramos con mayor fervor y aprendemos a dar gracias en todo.
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martes, 2 de marzo de 2021
Devocional: El gozo espiritual
HECHOS 16.16-34
Pablo escribió mucho acerca del gozo espiritual; él sabía que podía tenerse aun en las situaciones más desesperantes. Es así, porque el gozo se origina interiormente mediante el Espíritu Santo.
Pero los creyentes pueden perder su gozo por varias razones:
Por un enfoque equivocado. Pablo y Silas fueron capaces de alabar a Dios a pesar de su severa prueba, porque tenían su mirada puesta en Jesús.
Por la desobediencia. El pecado nos roba el gozo, porque nos separa del Señor. Si recibimos su perdón, y le obedecemos, el gozo volverá.
Por el remordimiento. Echamos fuera el gozo cuando seguimos sintiéndonos mal por pecados del pasado. Dios quiere que creamos que Él nos perdona (1 Jn 1.9). También desea que decidamos vivir en su gracia, y que sigamos adelante.
Por el temor. Muy a menudo, dejamos que las preocupaciones en cuanto al futuro condicionen nuestro estado de ánimo. Pero el Señor nos llama a vivir por fe, a que le pidamos que supla nuestras necesidades hoy, y a que le confiemos nuestro futuro.
Por el sufrimiento de alguien. La Biblia dice que debemos llorar con los que lloran (Ro 12.15), pero también ofrecerles la esperanza de la presencia, el gozo y la ayuda de Dios. Un espíritu abatido es un mal testimonio para dar esperanza (Sal 42.11).
Porque había pasado por el “fuego” de los azotes, de los rechazos y de los arrestos, el apóstol Pablo estaba calificado para decir que ese confiado gozo es posible para el creyente rendido. ¿Carece usted de gozo? Fije su mirada en el Salvador, y permita que el gozo de Él sea también el suyo.
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miércoles, 11 de noviembre de 2020
domingo, 24 de enero de 2016
Pruebas y gozo
Leer | Santiago 1.2-4, 12
“Tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas” (Stg 1.2). Con estas palabras Santiago está presentando una perspectiva divina, no una humana. Hay algunos beneficios sorprendentes en el sufrimiento que no son fáciles de discernir.
Primero que todo, necesitamos entender que estos versículos no nos están diciendo que nos sintamos felices por nuestro sufrimiento, sino más bien que nos regocijemos por las bendiciones que acompañan al sufrimiento. La palabra “tened” es un término contable que significa “evaluar”. Cuando vemos las dificultades desde la perspectiva de Dios y les damos el valor correcto, podemos regocijarnos por el resultado beneficioso, incluso mientras experimentemos sufrimientos. Humanamente hablando, las pruebas duelen; pero desde la perspectiva del Señor, ayudan.
La única manera de tener gozo en las pruebas es entender lo que Dios quiere que traigan. No importa cuál sea el origen de la dificultad, sabemos que el Señor quiere utilizarla para probar nuestra fe y, por tanto, producir paciencia y madurez espiritual. Quienes desean ser transformados a la imagen de Cristo, pueden regocijarse por los muchos beneficios que acompañan al sufrimiento.
¿Y usted? ¿Su anhelo de conocer al Señor y de ser transformado por Él es mayor que su temor al sufrimiento? Ninguno de nosotros quiere experimentar dolor, pero ya que es una realidad inevitable en este mundo caído, ¿por qué no responder de una manera que produzca beneficios eternos? No desaprovechemos nuestro sufrimiento.
jueves, 24 de diciembre de 2015
La Navidad : Un tiempo para dar
Leer | Lucas 2.1-20
La Navidad es una de las celebraciones más gozosas, ya que durante este tiempo la gente es más generosa que en cualquier otra época del año. La práctica de dar no es una tradición reciente pues comenzó en la primera Navidad, cuando nació el Señor Jesús, el regalo más maravilloso que ha existido. Todos los personajes de la historia tuvieron algo para dar.
Cuando María se sometió al plan de Dios, de ser la madre de Cristo, dio su cuerpo para ser la primera morada del Salvador encarnado (Lc 1.30-38).
También renunció a su buena reputación para cumplir con el llamado del Señor a su vida.
José dio su amor y su protección a María, y al niño que no era suyo (Mt 1.18-25).
Un ángel dio el anuncio del nacimiento del Mesías a unos humildes pastores que cuidaban sus rebaños durante la noche.
Una hueste celestial de ángeles ofreció alabanza y gloria a Dios.
Los pastores dieron el primer testimonio personal acerca del Mesías.
Los reyes magos renunciaron a sus comodidades para buscar al recién nacido Rey y obsequiarle regalos dignos de un rey (Mt 2.1-11).
A primera vista, puede parecer que estos regalos pertenecen solo a la primera Navidad, pero cada uno tiene una aplicación para nosotros hoy.
Lea la lista otra vez. ¿Qué regalos podría darle usted a Cristo hoy? Tal vez necesite someterse a su voluntad, o soportar malentendidos para obedecerle. ¿Y qué de los demás? ¿Quién necesita su protección, amor, o quizás buenas nuevas de salvación en Cristo?
martes, 7 de febrero de 2012
Mensaje en Audio: "¿Porque es necesario el gozo en el creyente?"

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