lunes, 19 de marzo de 2012

Predicación en Audio: "Tiempo de Crecer"




Bosquejo Sermón Dominical

Título: Tiempo de crecer

Texto: 1º Tesalonicenses 3:12 ¨Y el Señor os haga crecer¨

Introducción: Ilustración sobre el crecimiento... La semilla que sembramos, parece que no crece con rapidez y crece las semillas que no hemos plantados. De la misma forma Dios ha sembrando en los corazones de los creyentes "La Buena Semilla", y lo primero que crece lamentablemente en el creyente no es lo que Dios sembró, sino lo que el quería sacar...

I. A QUE SE DEBE LA FALTA DE CRECIMIENTO

a) Incapacidad de entender la doctrina... 1º Cor. 3:1-3
b) Incapacidad para valerse por si mismo... Gálatas 4:1-3
c) Inestabilidad en la fe... Efesios 4:14
d) Ausencia de interés... Hebreos 5:11-13

II. COMO SE ALCANZA EL CRECIMIENTO:
a) Dejando atrás las cosas de niños... lº Cor. l3:l1
b) Madurando en los sentimientos (Implica aptitudes - emociones) ... lº Cor. 14:20
c) Siguiendo el modeló de Cristo... Efesios 4:13
d) Profundizando en el evangelio...Hebreos 5:14
e) Venciendo la tentación... 1º Juan 2:14

CONCLUSIÓN: En este día hemos visto en la Palabra de Dios, a que se debe la falta de crecimiento... Piensa un poco en tu vida desde el inicio en este camino, has crecido... ¿tu crecimiento se ha detenido?...Solo meditemos en una cosa, la semilla de Dios es buena semilla, y la tierra donde el la planto es la misma (no hay justo ni aún uno), la semilla cayó en e apóstol Pablo, como así también en el hermano Hermenindo...
¡Pablo no se quedo con la semilla, germino, creció etc.
Si la ¡semilla es la misma y la tierra es la misma
¿Porque el hermano Hermenindo no crece?
¿Como quién eres tú?

Génesis 21; Comentario Bíblico de Matthew Henry


Versículos 1—8. Nacimiento de Isaac—El gozo de Sara.
9—13. Ismael se burla de Isaac.
14—21. Agar e Ismael expulsados—Socorridos y consolados por un ángel.
22—34. El pacto de Abimelec con Abraham.

Vv. 1—8. En el Antiguo Testamento son pocos los que vinieron al mundo con tantas expectativas como Isaac. En esto fue un tipo de Cristo, esa Simiente que el santo Dios prometiera mucho tiempo antes y que los hombres santos esperaron por tanto tiempo. Nació conforme a la promesa en el momento designado del cual Dios había hablado. Las misericordias prometidas por Dios ciertamente llegarán en el momento que Él determina y ese es el mejor momento. Isaac significa “risa” habiendo buena razón para el nombre, capítulo 17.17; 18.13. Cuando el Sol del consuelo se levanta en el alma, es bueno recordar cuán bien recibida fue el alba del día.
—Cuando Sara recibió la promesa, se rió con desconfianza y duda. Cuando Dios nos da las misericordias de las que empezamos a desesperar, debiéramos recordar con pena y vergüenza nuestra pecadora desconfianza en su poder y promesa, cuando estábamos en busca de ellas.
—Esta misericordia llenó a Sara con gozo y asombro. Los favores de Dios para su pueblo del pacto son tales que superan sus propios pensamientos y expectativas como también los ajenos: ¿quién podía imaginar que Él hiciera tanto por aquellos que merecen tan poco, más aun, para aquellos que merecen recibir el mal? ¿Quién hubiera dicho que Dios enviaría a su Hijo a morir por nosotros, su Espíritu para hacernos santos, sus ángeles para servirnos? ¿Quién hubiera dicho que pecados tan grandes serían perdonados, que servicios tan mezquinos serían aceptados y que gusanos tan indignos serían integrados en el pacto?
—Se hace un breve relato de la infancia de Isaac. Hay que reconocer la bendición de Dios sobre la crianza de los niños y su preservación a través de los peligros de la edad infantil, como ejemplo de señales del cuidado y ternura de la providencia divina. Vea Salmo 22.9-10; Oseas 6.1-2.

Vv. 9—13. No descuidemos la manera en que este asunto familiar nos enseña a no descansar en los privilegios externos o en nuestras propias obras. Procuremos las bendiciones del nuevo pacto por fe en la certeza Divina. La conducta de Ismael fue de persecución, con desprecio profano del pacto y la promesa, y con malicia contra Isaac. Dios se fija en lo que dicen y hacen los niños en sus juegos; y les tomará en cuenta si dicen o hacen mal, aunque no lo hagan sus padres. Burlarse es un pecado grande y resulta en provocación contra Dios. Los hijos de la promesa deben esperar que se burlen de ellos.
—Abraham se dolió de que Ismael se portara mal y que Sara exigiera un castigo tan severo. Pero Dios le mostró que Isaac debe ser el padre de la Simiente prometida; por tanto, “manda lejos a Ismael no sea que corrompa las costumbres o trate de usurpar los derechos de Isaac”. La semilla del pacto de Abraham debe ser un pueblo por sí mismo, no mezclado con los que están fuera del pacto: Sara poco pensó en lo que hizo, pero Dios rectificó lo que ella dijo.

Vv. 14—21. Si Agar e Ismael se hubieran comportado bien en la familia de Abraham, hubieran continuado ahí pero fueron justamente castigados. Nosotros perdemos los privilegios por abusar de ellos. Los que no saben cuándo están bien, conocerán el valor de las misericordias cuando les faltan. —Ellos fueron llevados a la angustia en el desierto. No se dice que se acabaran las provisiones ni que Abraham los echara sin dinero. Pero se acabó el agua y, habiendo perdido su camino, en ese clima cálido, Ismael fue rápidamente vencido por la fatiga y la sed. La prontitud de Dios para ayudarnos cuando estamos en problemas, no debe disminuir sino apurar nuestros esfuerzos para ayudarnos a nosotros mismos. —La promesa tocante a su hijo es repetida como razón por qué Agar debe ponerse en acción ella misma para ayudarle. Debemos comprometer nuestra atención y cuidados por los niños y jóvenes al considerar que no sabemos cuál sea la gran tarea que Dios les tiene designada ni sabemos lo que pueda hacer de ellos. —El ángel le muestra una provisión presente. Muchos que tienen razón para estar consolados, pasan condoliéndose de día en día porque no ven que haya una razón para tener consuelo. Hay un pozo de agua cerca de ellos en el pacto de gracia, pero ellos no se dan cuenta hasta que el mismo Dios que abrió sus ojos para ver sus heridas, se los abre para que vean el remedio.
—Parán era un lugar silvestre, adecuado para un hombre rudo como Ismael. Los que nacen según la carne se acomodan al desierto de este mundo, mientras los hijos de la promesa que se dirigen a la Canaán celestial no pueden tener reposo hasta que están allá. Sin embargo, Dios estaba con el muchacho; su bienestar exterior se debía a esto.

Vv. 22—34. Abimelec se sintió seguro de que las promesas de Dios le serían cumplidas a Abraham. Es sabio que nos relacionemos con quienes son bendecidos por Dios; y hemos de pagar con bondad a quienes han sido bondadosos con nosotros. Los pozos de agua son escasos y valiosos en los países orientales. Abraham tuvo cuidado de asegurar su derecho al pozo para evitar futuras disputas. No puede esperarse otra cosa de un hombre honesto sino que esté listo para hacer el bien tan pronto como sepa que ha hecho mal.
—Abraham, estando ahora en un buen lugar, se quedó mucho tiempo en él. Allí hizo no sólo una práctica constante, sino además una profesión franca de su religión. Allí invocó el nombre de Jehová como el Dios eterno; probablemente el tamarisco que plantó, fue su lugar de oración. Abraham mantuvo el culto público, en el cual podían participar sus vecinos. Los hombres buenos deben hacer todo lo que puedan para hacer que los demás lleguen a ser buenos. Donde quiera que peregrinemos no debemos descuidar la adoración de Jehová, ni avergonzarnos de hacerlo.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Usos y costumbres bíblicas: "Programa Diario de Actividades"


LEVANTARSE TEMPRANO
Referente a la hora de levantarse de la cama, un escritor ha descrito el asunto así:
“El hábito de levantarse temprano es general en Palestina. El clima lo hace una
necesidad la mayor parte del año, siendo tal el calor que los trabajos pesados son opresivos una hora después de la del sol. Al amanecer los trabajadores van al desempeño de sus obligaciones, y los viajeros temprano emprenden su camino".
Muchos pasajes bíblicos indican la costumbre de levantarse temprano que se practicaba en aquellos días. El libro del Génesis menciona una ocasión en que "Abraham se levantó muy de la mañana" (Gén. 22:3). El libro del Éxodo nos dice que: "Moisés se levantó temprano” (Exo. 34:4). Las Sagradas Escrituras nos dicen que Job “Levantabase de mañana" (Job. 1:5).
De las gentes que deseaban oír las enseñanzas de Cristo, dice Lucas: "y todo el pueblo venía por la mañana, para oírle en el templo" (Luc. 21:38). Y Marcos dice de Jesús, "y levantándose muy de mañana, aún muy de noche, salió y se fue a un lugar desierto, y ahí oraba" (Marc.1:35). Otros ejemplos de levantarse temprano en tiempo de las Escrituras, Podrían citarse.

LAS MUJERES MUELEN EL GRANO
El primer sonido que alegra el oído temprano en la mañana en muchos pueblos
palestinos, es el de la molienda del grano. Actualmente, como en los años antiguos, muchas de estas gentes usan molino de mano con este propósito. Un viajero que pasa frente estos hogares humildes oye el ruido del molino de mano en la mañana y en la tarde, Este ruido de la molienda no es precisamente musical, pero así a muchos les gusta dormirse oyéndolo. En la mente de las personas que viven en el Oriente, este ruido lo asocian con el hogar, el confort y la abundancia. Las mujeres son quienes hacen esta tarea, principalmente temprano por las mañanas, requiriéndose algunas veces trabajar hasta el medio día para terminarlo.
Cuando Jeremías lanzó juicio sobre Israel por sus pecados, dijo con referencia a lo que Dios quería de ella: "Y haré que perezca de entre ellos voz de gozo y voz de alegría, voz de desposado y voz desposada, ruido de muelas" (Jer. 25:10). De esto puede inferirse que el ruido de estos molinos de mano es una indicación de actividad y vida, y su ausencia puede ser signo de suma desolación.
Las referencias bíblicas a los molinos de mano son fieles a las costumbres Orientales.
El trabajo es de los sirvientes si acaso la familia dispone de ellos; si no, las mujeres lo ejecutan, porque los hombres lo consideran muy humilde, y ellos no ejecutan tareas serviles. La parte del juicio sobre Israel es la destrucción de Jerusalén por el enemigo. "Llevaron los mozos a moler"
(Lam. 5:13). Y los filisteos castigaron a Sansón de esa manera, porque se dice de él, "que moliese en la cárcel" (Jue. 16:21).
Aun cuando hay molinos de mano sencillos para usarlos una sola persona, es común
que dos mujeres trabajen en uno juntas. El molino está compuesto de dos piedras de cuarenta y cinco a sesenta centímetros de diámetro. Las mujeres se sientan a él poniéndose la una frente a la otra. La piedra superior se mueve sobre la inferior impulsada por una manija que es halada alternativamente y empujada. Este es el proceso que se sigue, según Anis C. Haddad, en Palestine Speaks:
"La piedra superior da vueltas en derredor de un pivote de madera en el Centro de la de abajo.
El agujero de la piedra superior para el pivote está en forma de embudo para recibir el maíz, el que es puesto por ambas mujeres dentro, según se requiere. La harina que va saliendo de entre las piedras se recoge en una piel de oveja puesta bajo el molino".
Job habla de un corazón "fuerte como una piedra, y fuerte como la muela de abajo" (Job 41:24). El Dr. Thompson dice que la piedra inferior del molino no siempre es más dura que la superior pero él ha visto la muela hecha de una lija muy compacta y gruesa, mientras que la piedra superior era de lava, sin duda, porque siendo muy ligera, es más fácil hacerla girar en derredor con la mano.

TIEMPO PARA LAS COMIDAS
Las comidas no siempre se sirven al mismo tiempo en el Oriente, y la naturaleza de las comidas varía en las diferentes regiones. Este mismo fue igual en los tiempos bíblicos. En general debe de se que los hebreos daban solamente dos comidas, el almuerzo y comida. La hora para el almuerzo varía desde temprano en la mañana hasta el medio día. Jesús les sirvió el almuerzo a un grupo de pescadores hambrientos temprano en la mañana (Jn. 21:12).
Al comentar las negligencias de los guardas del rey Eglón 3:24), Josefo el historiador judío dice: "Era tiempo de verano, medio día, cuando los guardas no estaban en su puesto, tanto el calor, como porque habían ido a comer". Se llama la atención al hecho de que la palabra que Josefo usa por "comida" es una pala que quiere decir "almuerzo" como se usa en el Nuevo Testamento. Se desprende de esto que el historiador judío da a entender que algunas veces el almuerzo se servia tan tarde como al medio día, en tiempo. Sin duda que con frecuencia se servia al medio día. En la parábola del casamiento del hijo del rey, el mensaje se envió a los invitados, "He aquí, mi comida he aparejado” (Mat. 22:4). La de bodas sería semejante a la "comida de bodas" inglesa.
Jesús menciona las dos comidas de los judíos en una exhortación hecha a su
hospedador, "cuando haces comida o cena" (Luc. 14 La comida de la tarde en muchos casos es la principal, pero siempre; todo dependía de la naturaleza y lugar de trabajo de hombres. La costumbre en algunas ciudades modernas de almuerzo entre las nueve y las doce, y la comida por la tarde, corresponden a las dos comidas de los judíos en tiempos bíblicos.

FABRICACION DE TELAS Y HECHURAS DE VESTIDOS
Las mujeres judías fabricaban las telas para la familia. La lana que usaban se obtenía de los rebaños. Tenía que hilarse sin el USO de telares modernos. Referente a este proceso, el libro de los Proverbios en su tributo a la madre ideal lo describe así: "Aplicó sus manos al huso, y sus manos tomaran la rueca" (Prov. 31:19). Los antiguos egipcios y babilonios, eran expertos en tejer, tenían grandes telares, pero la mayoría del pueblo común palestino usaba telares muy primitivos, y el proceso de tejido era de necesidad, era lento y tedioso. Por supuesto que no
había máquinas de coser o agujas de acero. Las agujas eran muy toscas y hechas de bronce, y algunas veces de astillas de hueso que se afilaban de un extremo y con un agujero en el otro.
Se dice que actualmente la mayor parte del hilado en Siria es hecho por mujeres ancianas. Da ocasión a las tejedoras de unirse. Así ellas hilan mientras platican, y algunas veces mientras comen en un modo informal. Cuando dice la Escritura, "Aplicó sus manos al huso, y sus manos tomaron la rueca” (Prov. 31:19), es lo mismo que decir, "Ella nunca está ociosa", o como dirían los sirios, "Su huso nunca está fuera de sus manos".

LAVADO DE TELAS
Las mujeres árabes, al lavar su ropa actualmente, van a los manantiales, corrientes de agua, piscinas o canales de riego. Sumergen su ropa, luego la sacan poniéndola sobre piedras planas, las cuales abundan en Palestina, la golpean con una cachiporra de medio metro de largo. Acarrean el agua en recipiente de piel de cabra Y tienen una vasija para enjuagar la ropa.
Qué proceso se usó en tiempos de David, seguramente indica en su oración de su
salmo penitencial: "Lávame más de mi maldad" (Sal. 51:2). Este cuadro viene del proceso del lavado de la ropa. Alejandro McLaren dice a este respecto:
“La palabra empleada es significativa; probablemente quiere decir lavar amasando y
golpeando, no simplemente enjuagando. El salmista esta listo a someterse a una disciplina dolorosa, con objeto de ser limpiado. "Lávame, golpéame, hóyame, golpéame con malletes, arrójame contra las piedras, haz conmigo cualquier cosa, si acaso estas sucias manchas son quitadas de los tejidos de mi alma”.
El jabón que se usaba para lavar está muy claro en las Escrituras. La palabra se
encuentra en las traducciones comunes de libros de Jeremías y Malaquías (Jer. 2:22 y Mal.3:2). Este jabón era indudablemente un alcalí vegetal. Job dijo: "Aunque me lave aguas de nieve, y limpie mis manos con la misma limpieza" (9:30). Este era un alcalí vegetal. Hay en la Biblia dos referencias al alcalí mineral, el que era llamado nitrato (Prov. 25:20 y 2:22). Esto era probablemente el "natrón" tan ampliamente usado en Egipto.

LAS NIÑAS CUIDAN EL GANADO
Entre los árabes beduinos donde los camellos requieren la atención de los hombres, la tarea de cuidar las cabras es asignada a jóvenes de la casa. Estas pastorcitas algunas veces tienen dificultades para dar agua a sus ganados, si acaso los pastores de los rebaños de camellos vienen en uno de sus períodos de cinco días de pasto sin agua. Las mujeres no son consideradas, a pesar de su sexo, por estos hombres. La Historia Sagrada nos relata cómo Moisés protegió a las hijas de Jetro cuando ellas buscaban una oportunidad dar agua a sus ganados. Una de estas hijas vino a ser después esposa de Moisés (Ex. 2:15-21).

LA SIESTA DEL MEDIO DIA
Durante la temporada del verano en Palestina, el tiempo de calor máximo es al medio
día, de las doce a las tres de la tarde, hay cesación de la mayor parte de las actividades durante ese tiempo en muchas partes de la tierra. Descansan en sus casas o donde pueden encontrar un lugar apropiado. Las lavanderías y las tiendas por lo regular cierran sus puertas durante esas horas.
En el Antiguo Testamento era común este descanso al medio día. El Génesis nos
cuenta que Abraham estaba sentado a la puerta de su tienda en el calor del día (Gen. 18:1).
El hijo de Isboset, estaba durmiendo al medio día "el cual esta durmiendo en su cámara la siesta" (2 Sam. 4:5). Y cuando Saúl entró en la cueva donde David y sus hombre habían sido localizados, él sin duda lo hizo para dormir su siesta del medio día. "Entró Saúl en ella a cubrir sus pies" (1 Sam. 24:4).

CONVERSACION DIARIA
Usar el nombre de Dios en la conversación. En las tierras anglosajonas raramente se
menciona el nombre de Dios en las conversaciones diarias, excepto por los profanos. Pero entre los árabes de las tierras bíblicas, el nombre de Dios constantemente está en los labios de aquella gente. Una persona asombrada exclamará "Masahallah", es decir "Lo que ha hecho Dios" Que es la misma expresión usada hace siglos por Balaam (Núm. 23:23). Si a un hombre se le pregunta si espera hacer cierta cosa, contestará, "Si Dios quiere". Esta es la clase de contestación que recomienda Santiago en su Epístola (Sant. 4:1). Si se pone a un niño en tal forma que usted pueda admirarlo, la abuela dirá: "He aquí, la dádiva de Dios", palabras reminiscentes de la declaración del salmista, "He aquí, heredad de Jehová son los hijos" (Sal.
127:3). Cuando un agricultor saluda a Sus trabajadores les dice: "Dios sea con ustedes". Ellos contestarán, "Dios lo bendiga". Estos son algunos de los saludos usados hace siglos cuando Booz se acercó a sus trabajadores (Ruth 2:4) - Esas pías expresiones, por supuesto pueden usarse tan frecuentemente que lleguen a perder su significado, y en los labios de gente insincera pronto pierden su valor. Pero esas conversaciones forman un gran contraste con las que se oyen entre los occidentales.
Desde los días de los patriarcas hasta los de los apóstoles, la conversación diaria entre los judíos incluye muchas referencias a la Deidad. Sin duda que había labios insinceros que pronunciaban el nombre de Dios descuidadamente, pero cuando esta costumbre practicada por gente de Dios. ¡Qué hermosa era! En el libro de Ruth, encontramos muchos ejemplos de tales conversaciones. Uno de ellos es, cuando las amigas de Noemí exclamaron: "Bendito sea el Señor”. (Ruth 4:14). Sería bueno que los cristianos modernos usaran el nombre de Dios en sus diarias conversaciones.
Uso de lenguaje figurado y expresiones exageradas. La manera oriental de hablar,
frecuentemente es para registrar gráficamente que se quiere dar a entender, o quizá
demostrarlo. Lucas nos da buen ejemplo en su relato de las experiencias de Pablo: "Descendió de Judea un profeta, llamado Agabo; y venido a nosotros, tomó el cinto de Pablo, y atándose los pies y las manos dijo: Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén al varón cuyo dueño es este cinto" (Hech. 21:10, 11).
Si Juan el Bautista hubiese hablado como algunos oradores de Occidente, hubiese
dicho: "Vuestras pretensiones a la virtud y nacimiento, exceden grandemente vuestra práctica actual de la virtud". Siendo un oriental legítimo, él dijo: "Generación de víboras ¿quién os ha enseñado a huir de la ira que vendrá? Haced pues frutos dignos de arrepentimiento. Y no penséis decir dentro de vosotros. A Abraham tenemos por padre: porque yo os digo, que puede despertar hijos a Abraham aun de estas piedras" (Mat. 3:7-9)
El mucho uso de figuras en el idioma en la enseñanza y conversación hacen del libro un típico libro oriental.
Los orientales con frecuencia hacen declaraciones que para occidentales parecen
exageraciones inmerecidas. Un hombre dirá otro: "Lo que te digo es cierto; si no, me corto el brazo o si no, dirá: "Te prometo esto, y si no cumplo mi promesa, me sacaré el ojo derecho". En aquellas tierras nadie soñará siquiera que tal resolución pueda llevarse al cabo. Esas expresiones simplemente quieren decir que el que las dice, es persona seria.
Los orientales pueden muy bien apreciar lo que Jesús daba a entender cuando decía:
"Por tanto, si tu ojo derecho te fuere ocasión de caer, sácalo y échalo de ti: Y si tu mano derecha te fuere ocasión de caer, córtala y échala de ti" (Mat. 5:29, 30). Muchas de las expresiones de Jesús deben entenderse a la luz de las conversaciones diarias de su tiempo.
Aquí tenemos algunos ejemplos: "Mas os digo, que más liviano trabajo es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios" (Mat. 19:24) -"Guías ciegos, que coláis el mosquito, mas tragáis el camello" (Mat. 23:24) "Y ¿Por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu ojo?" (Mat. 7:3). Al leer estos pasajes de la Escritura, los occidentales deben recordar el afecto de los orientales por la hipérbole. Tratando asuntos delicados en compañía mixta. Los que visitan Palestina de todas partes del mundo, con frecuencia se ofenden por la manera como en las diarias conversaciones de los nativos, se incluyen asuntos de los que nunca se hablaría en círculos corteses occidentales. El oriental considera perfectamente propio hablar acerca de cualquiera
cosa que sea natural en presencia de hombres, mujeres y niños. Y esto se hace en círculos sociales refinados. Una mujer respetable de la Tierra Santa no puede entender por qué algunos críticos de la Biblia han condenado la mención de ciertos pasajes escriturales que tratan asuntos que parecen una sinrazón para los occidentales. La historia que se relata en Génesis de los detalles concernientes al nacimiento de los gemelos, Esaú y Jacob (Gen. 25:23-26), puede ser relatada en una asamblea en el Oriente, aun con más detalles, sin venir un sonrojo a ninguno de los presentes. Hace algunos cientos de años se hacía lo mismo en Inglaterra.

LAS MUJERES VAN POR AGUA
Tarea es de las mujeres el ir a traer el agua de los pozos, y manantiales para los
quehaceres hogareños. En la actualidad lo ha en muchas partes en Oriente, de la misma manera que lo hace cuando los relatos del Génesis hablan de "la hora de la tarde, la hora en que salen las mozas por agua" (Gen. 24:11) - Las mujeres entrenan para este trabajo desde la niñez, pues Saúl y su siervo “hallaron unas mozas que salían por agua" (1 Sam. 9:11). El mejor tiempo para este trabajo era por la tarde, aun cuando algunas veces se hacía temprano por las mañanas. Cántaros de barro (Lam. 4:2), se usaban para este trabajo, los que tienen a veces una o dos asas.
Ha sido una costumbre entre las mujeres siríacas, llevar el cántaro de agua en su
hombro, aunque algunas lo llevan sobre la cabeza. La mayoría de las mujeres árabes en Palestina lo llevan sobre su cabeza. La Escritura nos dice que Rebeca llevaba su cántaro en el hombro (Gen. 24:15).
El llevar un cántaro al agua era costumbre universal de las mujeres. Debe haber sido un cuadro pintoresco verlas ir y venir con su cántaro graciosamente puesto en su cabeza o su hombro. Cuando Jesús dijo a dos de sus discípulos "Id a la ciudad y os encontraréis un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle" (Marc. 14:13), ese era un modo fácil de identificar a una persona, porque no es nada común ver a un hombre llevar un cántaro con agua, porque esta es tarea de las mujeres. Cuando grandes cantidades de agua se necesitan, los hombres usan grandes sacos de piel de oveja o cabra para llevarla. Los cántaros se reservan para uso de las mujeres.
No se deja nada en el pozo que pueda servir para sacar agua de lo profundo. Cada una
de las mujeres que van a traer el agua además de Su cántaro, lleva una cubeta de cuero y una soga, suficientemente larga para bajarla hasta el nivel del agua. La mujer samaritana a quien Jesús encontró en el pozo de Jacob, había traído todo esto, pero Jesús no tenía un equipo igual. De allí que ella le dijera: "Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo" (Jn 4:11).
En respuesta a su solicitud de que le diese de beber, ella la sacó del pozo y la dio a él.

martes, 28 de febrero de 2012

Génesis 20, Comentario Biblico Matthey Henry


Versículos 1—8. Abraham en Gerar—Sara tomada por Abimelec.
9—13. La reprimenda de Abimelec a Abraham.
14—18. Abimelec devuelve a Sara.

Vv. 1—8. Las políticas torcidas no prosperarán: nos ponen en peligro a nosotros y a los demás. Dios da aviso a Abimelec de su peligro de pecar, y del peligro de muerte por su pecado. Todo pecador voluntario es un hombre muerto, pero Abimelec alega ignorancia. Si nuestra conciencia atestigua que, por haber sido de alguna manera engañados con una trampa, no hemos pecado a sabiendas contra Dios, será nuestro regocijo en el día malo. Es consolador para quienes son honestos que Dios conozca su honestidad y la reconozca. Es gran misericordia que se nos impida cometer pecado; Dios debe llevar la gloria en esto. Pero si hemos hecho mal por ignorancia, eso no nos excusará si persistimos en ello a sabiendas. El que hace mal, sea quien fuere, príncipe o campesino, ciertamente recibirá su paga por el mal que ha hecho, a menos que se arrepienta y, en lo posible, haga restitución.

Vv. 9—13. Véase en esto mucha culpa, aun en el padre de los fieles. Note su desconfianza de Dios, el indebido temor por su vida, su intento de engañar. Él también puso tentación en el camino de los demás, causándoles aflicción, exponiéndose él mismo y a Sara a las justas reprimendas, y sin embargo, intentó excusarse. Estas cosas quedaron escritas para nuestra advertencia, no para que las imitemos. Hasta Abraham no tiene de qué gloriarse. Él no puede justificarse por sus obras, sino que debe estar agradecido por la justificación, a esa justicia que está sobre todos y que es para todos los que creen. No debemos condenar por hipócritas a todos los que caen en pecado si no continúan en él. Deje que el impenitente orgulloso se dé cuenta que no debe seguir pecando, si piensa que la gracia puede abundar. —Abimelec, advertido por Dios, acepta la advertencia; y estando verdaderamente asustado del pecado y sus consecuencias, se levanta pronto para seguir las órdenes de Dios.

Vv. 14—18. A menudo nos perturbamos y hasta somos llevados a la tentación y el pecado por sospechas sin fundamento; y encontramos el temor de Dios donde no lo esperábamos. Los acuerdos para engañar suelen terminar generalmente en vergüenza y pena; y las restricciones del pecado, aunque sea por el sufrimiento, deben ser reconocidas con gratitud. Aunque el Señor reprende, no obstante, Él perdonará y librará a su pueblo, y les dará gracia ante los ojos de aquellos con quienes ellos están; y vencerá sus enfermedades cuando sean humillados por ellas, de modo que resulten útiles para sí mismos y para los demás.

Tesoros de David, Salmos 38; Charles Spungeor


Título: «Salmo de David, para recordar». David tenía la impresión de que Dios le había olvidado, y por ello repasa sus aflicciones y clama en alta voz pidiendo ayuda. El Salmo 70 tiene el mismo título y en él el Salmista derrama sus quejas delante de Dios. Sería de poco provecho tratar de acertar el punto en la historia de David en que fue escrito; por otra parte, puede haber sido compuesto por él para uso de los santos enfermos y calumniados, con una referencia especial a sí mismo.
Entre las cosas que David recuerda, las principales son:
1) sus pruebas y liberaciones pasadas. El punto culminante del Salmo de David, sin embargo, es el recordar;
2) la corrupción de su naturaleza. Quizás no hay otro Salmo en que se describa más plenamente la naturaleza humana, vista a la luz que Dios, el Espíritu Santo, proyecta sobre ella, al tiempo en que nos redarguye de pecado.
Estoy persuadido de que la descripción que hay en el Salmo no corresponde a ninguna enfermedad corporal conocida. Es muy semejante a la lepra, pero hay ciertos rasgos que nos se hallan en ningún caso de lepra descrito, sea en el pasado o en nuestros días.
El hecho es que se trata de una lepra espiritual; es una enfermedad interior la que describe, y David la pinta en su propia vida y quiere que nosotros la recordemos. C. H. S.

Vers. 1. Jehová, no me reprendas en tu furor. He de ser reprendido porque soy un hijo que ha errado, pero Tú, Padre cuidadoso, no pongas demasiada ira en el tono de tu voz; trátame suavemente aunque haya pecado de modo grave. La ira de otros puedo sobrellevaría, pero no la tuya. C. H. S.

Vers. 2. Porque tus saetas se han clavado en mí. Son saetas, verdaderamente, que penetran rápidamente, y para darles impulso son disparadas en tu arco cruzado, pues de otro modo no volarían tan rápidas, no penetrarían tan profundo como las cruces y aflicciones con que me has sorprendido.
¡Oh, así como has extendido el brazo de tu ira, oh Dios, para disparar estas flechas contra mí, extiende tu brazo de misericordia para arrancarlas, y que pueda cantarte himnos y no elegías; y
que Tú puedas mostrar tu poder al perdonarme como lo has hecho al condenarme! Sir Richard Baker
Las flechas son:
1) rápidas;
2) secretas;
3) agudas;
4) letales.
Son instrumentos que sacan sangre y beben sangre hasta emborracharse (Deuteronomio 32:42); las aflicciones son como flechas en todos estos rasgos. Joseph Caryl

Vers. 3. Tu indignación... mi pecado. ¡Ay! Soy como un yunque bajo dos martillos: el uno tu ira, el otro mi pecado; ambos me golpean incesantemente; el martillo de tu ira golpea mi carne, y el de mi pecado, mis huesos; tu ira golpe a mi carne, que es más sensible; mi pecado golpea mis huesos, que son más duros.
La ira de Dios y el pecado son dos causas eficientes de toda miseria; pero la causa verdaderamente es el pecado; la ira de Dios, como ocurrió con el edificio que Sansón derribó sobre su propia cabeza, no cae sobre nosotros a menos que nosotros empujemos y tiremos hasta que se nos venga encima. Sir Richard Baker
Ni hay reposo en mis huesos, a causa de mi pecado. El cristiano en esta vida es como el mercurio, que tiene en si mismo un principio de movimiento, pero no de reposo; nunca está quieto, como el barco sobre las olas.
En tanto tenemos pecado, somos como el mercurio: un hijo de Dios está lleno de movimiento e inquietud... Está en constante fluctuación, siempre tiene prisa; su vida es como la marea, unas
veces sube, otras veces baja. No hay descanso; y la razón es porque se halla fuera de su centro.
Todo está en movimiento hasta que vuelve a su centro; Cristo es el centro del alma; la manecilla de la brújula tiembla hasta que marca el polo norte. Thomas Watson
Aprende aquí de los mendigos a procurarte alivio y subsistencia. Muestran sus llagas, dan a conocer su necesidad, manifiestan toda su miseria; no hacen su situación mejor de lo que es. Los mendigos saben por experiencia que cuanta mayor miseria exhiben más son compadecidos y más auxilio reciben. William Gouge

Vers. 4. Como carga pesada gravitan sobre mí. Es bueno que el pecado sea una carga intolerable y que el recuerdo de nuestros pecados nos abrume hasta hacerse irresistible. Este versículo es el clamor genuino de uno que se siente deshecho por su trasgresión y, con todo, no ve el gran sacrificio. C. H. S.
No hay nadie tan fuerte al que no se le pueda cargar en exceso; aunque Sansón se cargó al hombro las puertas de Gaza, cuando se derrumbo el templo de Dagón sobre su cabeza murió aplastado.
Y así soy yo; desde que nací llevo sobre mí carga de pecado; antes la llevaba ligeramente, como Sansón las puertas de Gaza; pero ahora he tirado de la casa entera del pecado y ha caído sobre mí, y no puedo evitar ser aplastado por un peso tan grande. Y aplastada habrías quedado, oh alma mía, si Dios a pesar de su ira no se hubiera compadecido de ti y, a pesar de su desagrado, no hubiera detenido su mano de un mayor castigo. Sir Richard Baker
Es de utilidad especial para nosotros que las caídas de los santos de Dios sean registradas en las Sagradas Escrituras. Las manchas no se ven más desagradables en parte alguna que en un rostro hermoso o en un vestido limpio.
Y es conveniente tener un conocimiento perfecto de la inmundicia del pecado. Aprendamos también a pensar con humildad de nosotros mismos y depender de la gracia de Dios para mantenernos bajo estricta vigilancia, no sea que caigamos en los mismos pecados, o peores
(Gálatas 6:1). Herman Witsius, D. D.

Vers. 5. Hieden y supuran mis llagas, a causa de mi locura. La conciencia ha ido hurgando el mal hasta llegar a ser una herida que supura, y la corrupción es espantosa. ¡Qué criatura tan horrible
se ve el hombre ante su propia conciencia cuando su corrupción y vileza son abiertas y hechas patentes por la ley de Dios, aplicada por el Espíritu Santo!
Ni las enfermedades más repelentes pueden compararse al pecado. Ni las úlceras, cánceres o llagas pútridas pueden compararse en su indescriptible pestilencia. Nosotros mismos nos vemos de esta manera. Escribimos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto; e incluso ahora temblamos al pensar lo enconado del mal en lo profundo de nuestra naturaleza. C.H.S.
¿Podía la tumba retener a Lázaro cuando Tú abriste tu boca y le llamaste? Tampoco puede la corrupción de mis llagas ser un estorbo para su curación si te complaces en curarlas. Sir Richard Baker

Vers. 5, 6. Siempre que Dios quiere revelar a su Hijo con poder, siempre que quiere que el evangelio haga resonar las cuerdas del corazón en cuanto al pecado, hace sentir el peso del mismo a la conciencia y la hace gemir. Y estoy seguro de que cuando una persona está trabajando bajo la carga del pecado lo hará llena de gemidos y quejas. La Biblia registra centenares de quejas de hijos de Dios bajo la carga del pecado.
La queja espiritual, pues, es una marca de vida espiritual y Dios la reconoce como tal.
«Ciertamente, he oído los gemidos de Efraín» (Jeremías 31:18). Muestra que Efraín tiene algo que le oprime, que le hace gemir; que su pecado está patente a su vista en toda su malignidad; que es angustia para su alma; que se lo encuentra en la boca; que es descubierto por el ojo penetrante de Dios y fustigado por la mano de Dios. J. C. Philpot

Vers. 6. Estoy encorvado, estoy abatido en gran manera, ando como enlutado todo el día. Que un hombre se vea y se sienta encadenado por la culpa, en peligro del infierno, bajo el poder de sus concupiscencias, en enemistad contra Dios, y Dios como un extraño para él; que el sentimiento de esta condición se halle en su corazón, y toda su alegría se habrá disipado.

¡Qué lamentable criatura es el hombre ante sus propios ojos! Envidia la dicha de las bestias que corren y retozan en los prados. Sabemos de uno que al ver un sapo sollozó, porque Dios le había hecho un hombre; la bondad de Dios le hacia llorar, según él la veía; pero este hombre cree que su condición es inmensamente peor que la de un sapo, y quisiera cambiarse en uno, porque el sapo no siente la culpa del pecado, no teme la ira de Dios, no está bajo las garras de la
concupiscencia; Dios no es un enemigo para el sapo; esto es lo que él siente. Giles Firmin.

Vers. 7. Mis lomos están ardiendo de fiebre. En muchas cosas nuestras evaluaciones son exageradas, pero nunca estimamos con exceso la maldad del pecado. Corrompe y condena.
Cubre el alma de manchas de plaga, como la lepra (Isaías 1:5, 6 ) William S. Plumer

Vers. 8. Estoy debilitado y molido en gran manera. El original dice «entumecido», como helado; hay contradicciones en mi mente que desvaría y en mi cuerpo enfermo; me parece que, alternativamente, parte de mi es caliente y otra fría.
Como las almas en el purgatorio de los papistas, echadas desde hornos ardientes a témpanos de hielo, así los corazones atormentados van de un extremo al otro, los dos torturantes igualmente.
Del calor del temor, al escalofrío del horror; del deseo ardiente, a una insensibilidad horrible; estos estados sucesivos del que se halla bajo convicción de pecado le llevan a la puerta de la muerte. C. H. S.
Gimo, etc. Es difícil que el penitente verdadero, en la amargura de su alma, repase la vida que ha arrastrado en su pecaminosidad sin gemir y suspirar desde el fondo de su corazón. Pero ¡dichosos
son estos gemidos, dichosos estos suspiros y sollozos, puesto que fluyen de la influencia de la gracia y del aliento del Espíritu Santo, el cual, en forma inefable, gime dentro de nosotros y con
nosotros, y forma estos gemidos en nuestros corazones por medio de la penitencia y del amor! Jean Baptiste Elias Avrillon

Vers. 9. Mi suspiro no te es oculto. Las lágrimas secretas para los pecados secretos son una señal excelente de un corazón santo y de un bálsamo curativo para los espíritus quebrantados. Samuel Lee

Vers. 11. Mis amigos y mis compañeros se mantienen lejos de mi llaga. Es muy duro, porque los que deberían acudir primero para ayudarnos son los primeros en abandonarnos. En tiempos de
tribulación profunda del alma, incluso los amigos más íntimos no pueden entrar en el caso del que sufre. Pueden estar ansiosos acerca de él, pero no pueden vendar las heridas de una conciencia dolorida y tierna. ¡Oh, qué soledad la de un alma que pasa por el poder del Espíritu Santo que la redarguye de pecado! C. H. S.
La prueba del afecto se ve en los hechos. Oigo el nombre de parientes y amigos, pero no veo los hechos. A Ti acudo, pues, cuya Palabra son hechos; porque necesito tu ayuda. Del latín de A.
Rivetus

Vers. 13. Mas yo, como si fuera sordo, no oigo; y soy como mudo que no abre la boca. ¡Oh!, qué felices podríamos ser si siempre pudiéramos hacer lo que sabemos que es mejor hacer y si nuestras voluntades estuvieran dispuestas a obrar tal como puede actuar nuestra razón; entonces evitaríamos muchas rocas en las que tropezamos ahora; evitaríamos muchos errores en los que incurrimos. El ser sordo-mudo es ciertamente una gran incapacidad cuando estos defectos son naturales; pero cuando son voluntarios, podríamos decir artificiales, entonces más bien son ventajas, son perfecciones. Sir Richard Baker

Vers. 15. Porque en Ti, oh Jehová, he esperado; Tú responderás, Jehová Dios mío. El hombre que ha de descender a un gran pozo no se tira de cabeza en él o salta a ver qué pasa, sino que ata una cuerda a una viga atravesada en la boca, o fija de modo seguro, y va descendiendo gradualmente.
Así pues, desciende en la consideración de tu pecado colgando de Cristo, y cuando hayas ido tan abajo que ya no puedas más, pero estás dispuesto a vencer el horror y oscuridad de tu desgraciado estado, no permanezcas más tiempo ante las puertas del infierno, para que el diablo no te haga entrar de un tirón, sino asciende nuevamente por actos de fe renovados, y «huye para refugiarte en la esperanza que está puesta delante de ti» (Hebreos 6:18). Thomas Cole en Ejercicios matutinos

Vers. 16. Cuando mi pie resbale, no se engrandezcan sobre mí. La menor falla en un santo es infaliblemente notada; mucho antes de que sea una caída el enemigo ya empieza a abochornar; el menor desliz del pie hace ladrar a todos los perros del infierno. ¡Qué cuidadosos hemos de ser y qué insistentes en la oración para obtener gracia sustentadora! No queremos, como Sansón ciego, ser burla de nuestros enemigos; de modo que estemos alerta y vigilemos a la traidora Dalila del pecado, por cuyos medios puede que nos saquen los ojos. C. H. S.

Vers. 17. Porque yo estoy a punto de caer. De mostrar mi debilidad en mis pruebas y aflicciones, como Jacob cojeaba después de su lucha con el ángel (Génesis 32:31). En griego, «estoy listo para los azotes», esto es, para sufrir corrección y castigo por mis pecados; y en caldeo, para la «calamidad». Henry Ainsworth

Vers. 18. Por tanto, confieso mi maldad. Cuando la pena lleva a un reconocimiento sincero y apenado del pecado, es una pena bienaventurada, algo que tenemos que agradecer a Dios de corazón.
Y me contrista mi pecado. El sentir dolor por el pecado no es expiación para el mismo, pero es el espíritu adecuado con que acudir a Jesús, que es la reconciliación y el Salvador. Cuando el hombre se halla finalmente delante de sus pecados, está cerca del fin de sus tribulaciones.

Vers. 19. Porque mis enemigos son activos y poderosos. Por débil y desfalleciente que se encuentre el justo, los males que se le oponen son verdaderamente activos. Ni el mundo, ni la carne, ni el demonio se sienten conmovidos por la debilidad que le aqueja; este terceto de maldad labora con implacable energía para derrocarnos.
Si el diablo estuviera enfermo o nuestros deseos carnales fueran débiles, podríamos aflojar en la oración; pero teniendo enemigos tan activos y vigorosos, no podemos cesar en nuestro clamor a Dios.

Vers. 20. Me son contrarios, por seguir yo lo bueno. Si los hombres nos aborrecen por esta razón, nosotros hemos de regocijarnos de ello; su ira es un homenaje inconsciente que el vicio rinde a la
virtud. Este versículo no es incompatible con la previa confesión del escritor; podemos sentirnos igualmente culpables delante de Dios y, pese a ello, ser enteramente inocentes de mal alguno hacia nuestros prójimos. Una cosa es el reconocimiento de la verdad, y otra el someterse a ser calumniado. El Señor me hiere justamente, y, con todo, yo puedo decir a mi vecino: «¿Por qué me hieres?» C. H. S.

lunes, 20 de febrero de 2012

Mensaje en Audio: Prosigo la meta

Dios nunca se equivoca


Un rey que no creía en la bondad de DIOS. Tenía un siervo que en todas las situaciones le decía: Mi rey, no desanime porque todo lo que Dios hace es perfecto, Él no se equivoca!

Un día ellos salieron para cazar y una fiera atacó al rey. Su siervo consiguió matar al animal, mas no pudo evitar que el rey perdiese un dedo de la mano.

Furioso y sin mostrar gratitud por haber sido salvado, el Rey dijo: Dios es bueno? Si Él fuese bueno yo no habría sido atacado y perdido mi dedo.

El siervo apenas respondió: Mi Rey, a pesar de todas esas cosas, sólo puedo decirle que Dios es bueno; y él sabe el por qué de todas las cosas
Lo que Dios hace es perfecto. Él nunca se equivoca! Indignado con la respuesta, el rey mandó a apresar a su siervo.

Tiempos después, salió para otra cacería y fue capturado por salvajes que hacían sacrificios humanos.

En el altar, listos para sacrificar al rey, los salvajes percibieron que la víctima no tenía uno de los dedos y lo soltaron: él no era perfecto para ser ofrecido a los dioses.

Al volver para el palacio, mandó a soltar a su siervo y lo recibió muy afectuosamente. Mi siervo, Dios fue realmente bueno conmigo! Escapé de ser sacrificado por los salvajes , justamente por no tener un dedo! Mas tengo una duda: Si Dios es tan bueno, por qué permitió que tu, que tanto lo defiendes, fueses preso?

Mi rey, si yo hubiese ido con usted en esa cacería, habría sido sacrificado en su lugar, pues no me falta ningún dedo. Por eso, recuerde: todo lo que Dios hace es perfecto

Él nunca se equivoca! Muchas veces nos quejamos de la vida y de las cosas aparentemente malas que nos pasan, olvidándonos que nada es por casualidad y que todo tiene un propósito.

Todas las mañanas, ofrece tu día al Señor Jesús

Pide a Dios inspirar tus pensamientos, guiar tus actos, apaciguar tus sentimientos. Y nada temas, pues DIOS NUNCA SE EQUIVOCA!!!

Cerrar, abrir, salir y entrar


Quien se niega a los cambios se niega a la vida misma, alguien dijo “si quieres un lugar sin cambios ve a un cementerio”.

Los cambios deben ser algo normal en nuestro existir. En la medida que avanzamos en las diferentes etapas de la vida enfrentamos situaciones de salir de un estado para entrar a otro, cerrar una etapa para luego abrir otra.

Hay cuatro acciones que son las que mejor representan los cambios en nuestras vidas, cerrar, abrir, salir y entrar, en estas actividades podriamos resumir como se dan a lugar los cambios.

La primera experiencia de cambio en nuestra existencia la tenemos en nuestro nacimiento, salimos del útero de nuestra madre y entramos al mundo, luego salimos de la infancia y entramos en a la adolescencia y así sucesivamente, cerramos etapas y abrimos otras nuevas.

Desde el comienzo de nuestras vidas como cristianos estamos llamados al cambio. El arrepentimiento es el primero de ellos, metanoia en griego se traduce como arrepentimiento y significa cambio de manera de pensar. La palabra evangelio quiere decir buenas noticias, esto representa que cuando nosotros recibimos el mensaje del evangelio hemos aceptado las “buenas noticias” que cancelaron las “malas noticias” de condenación y muerte que había sobre nosotros, llevándonos experimentar un cambio de vida.

Ahora bien es preciso que sepamos qué, como cerremos una etapa determinará como comencemos la próxima.

La manera en que cerremos lo viejo marcará positiva o negativamente lo nuevo, porque lo que traemos de lo anterior se verá reflejado en lo nuevo, si salimos con el alma herida, a menos que sea sanado, entraremos a lo nuevo con las mismas heridas. Si salimos con amargura, rencor, discordia, falta de perdón, derrota, eso afectará lo nuevo.

No se trata de tapar el agujero que dejo un clavo con otro clavo, así no funciona, eso solo nos hace acumular dolor en nuestro corazón.

Es por eso que solo hay una manera efectiva de cerrar y abrir, de salir y entrar, en sanidad y liberación, es a través de Cristo. Solo por medio de nuestro Señor podemos cerrar un capítulo de nuestra vida sin que este sea reabierto a causa de las heridas que aún no están sanadas.

¿Qué situación en tu vida necesitas cerrar hoy?, una relación amorosa, la pérdida de una posición dentro del ministerio, un empleo, la decepción de un amigo.

Jesús es el único que “…cierra y ninguno abre, el que abre y ninguno cierra” (Apocalipsis 3:7), solo Él puede cerrar esa etapa de tu vida de forma definitiva y que nadie la pueda volver abrir, ni si quiera tu mismo. Y solo Él puede abrir lo nuevo en tu ser, en sanidad sin que nadie lo pueda cerrar.

Hoy es el día para cerrar y abrir, en el nombre de Jesús.

domingo, 19 de febrero de 2012

Usos y costumbres en los tiempos biblicos: Disposición Oriental para Agasajar un Huésped


DISGUSTA COMER SOLO
Es una parte de la etiqueta oriental el querer compartir con otros la hospitalidad.
Después que una comida ha sido preparada, se ha oído a un árabe llamar tres veces, desde una parte alta, invitando a los hombres a venir a participar de una comida. Los hombres del desierto no gustan de comer sus comidas solos. Así sentía el patriarca Job en su tiempo: "Y si comí mi bocado solo, y no comió de él el huérfano" (Job 31:17).
Huéspedes que se creyó enviados por Dios. Los orientales creen que la persona que
viene a su casa es enviada por Dios. Así su hospitalidad se transforma en una obligación sagrada. Cuando alguna de estas personas agasajó a occidentales, estaba tan feliz que lloraba lágrimas de contento porque "El cielo le había enviado tales huéspedes". Cuando Abrahán agasajó a tres extranjeros que eran ángeles, él mostró la misma actitud. Su entusiasmo al recibir sus huéspedes indicaba su creencia, que aquellos a quienes iba a agasajar le habían sido enviados por cl Señor. Se dice que "corrió a su en encuentro” que se apresuró al pabellón de Sara para ordenarle hiciera el alimento pronto; y que “corrió al rebaño", y "tornó un becerro", y se apresuró a aderezarlo (Gcn. 18:2-7).

CLASES DE HUESPEDES
Amigos como huéspedes. Un amigo es siempre bien recibido y goza de hospitalidad en
oriente. Los romanos del tiempo del Nuevo Testamento tenían una señal de hospitalidad entre sus amigos, que consistía en una teja de madera, o piedra, que se dividía por mitad. Cada uno escribía su nombre en uno de tus pedazos, luego los cambiaban entre sí. Con frecuencia éstos eran guardados y entregados de padres a hijos. El presentar una de las partes de la teja garantizaba la hospitalidad de un amigo sincero. Sin duda alguna, el libro de Apocalipsis se refiere a esta costumbre como una de las promesas a los vencedores: "Y le daré una piedrecita blanca en la piedrecita un nombre nuevo escrito’’ (Apoc. 2:17).
Extranjeros como huéspedes. Hay en Oriente un proverbio que dice: "Los árabes beduinos, actuales. como Abraham, se sentarán a la entrada de su tienda para estar a la expectativa de huéspedes extranjeros” (Gen. 18:1). El Apóstol bajo inspiración, mandó referente a la hospitalidad de este tipo de huéspedes: "No olvidéis la hospitalidad, porque por esto algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles” (Heb. 13:2). Y cuando Pablo exhortó a los creyentes romanos a "ser hospitalarios” (Rom. 12:13), se refería a la misma cosa, porque la palabra griega que utilizó por hospitalidad, filoxenía quiere decir “amor hacia los extranjeros”.
Véase también "Hospedar Compañeros-Creyentes en los tiempos del Nuevo Testamento”.
(Cap. 13).
Un rasgo característico de la hospitalidad oriental es que algunas veces se recibe a un enemigo como huésped, y mientras él permanezca en esa relación, está perfectamente seguro y es tratado como un amigo. Hay algunas tribus orientales de los moradores en tiendas que tienen por regla que un enemigo que ha "una vez demostrado o tocado una soga de una sencilla tienda, está a salvo".

PREPARATIVOS HECHOS PARA HUESPEDES
Entre moradores de tiendas. Si un huésped es acogido por una persona que vive en tienda, no habrá lugar separado para él, ni esperará que lo haya. La primera sección de la tienda dentro de la morada es por lo general cl cuarto del huésped que le servirá como comedor y recámara. Los hombres comen con los huéspedes en su ienda, donde Abraham agasajó a sus ángeles huéspedes, cuando Sara en el departamento de mujeres adjunto, oyó lo que platicaban. (Gen. 18:1-10).
En las aldeas y ciudades. Si en una aldea no se encuentran cuartos de huéspedes en
comunidad, el huésped es hospedado en una de las casas y como la mayoría de ellas sólo tiene un cuarto sencillo. Ese cuarto le servirá de cuarto de recepción, comedor y recámara.
Este mismo cuarto hará las veces de apartamento de recepción de la tienda.
En muchas aldeas y ciudades, se provee una cámara pública para huéspedes. El alimento para los hospedados allí, se proporciona por las familias que proveen el cuarto.
Algunas veces se alquila un sirviente para que cuide del cuarto. El alojamiento de una persona puede ser un cuarto superior, o en cl verano la sombra de algún árbol grande puede servir como tal. Este cuarto es el lugar de reunión social para los hombres de la aldea. Al elemento femenino no se le permite ir a estas cámaras que sólo son para los huéspedes.
Así que si un hombre lleva a su familia de viaje, no va a estos lugares públicos de
recepción, sino que espera hasta que alguien le invita a su casa. En el libro de los Jueces se cuenta de un levita que viajaba con su concubina y un sirviente, y cómo fue huésped de un anciano (Jue. 19:15-21). Como muchas familias duermen en los terrados en el verano, a los huéspedes frecuentemente se les da ese lugar para pasar la noche. Saúl fue hospedado una noche en él terrado y por la mañana temprano Samuel le llamó (1 Sam. 9:26).
En las ciudades o donde hay casas de más de un cuarto, construidas en derredor del
patio, el cuarto de huéspedes comúnmente es el último del cortijo. Por regla general este cuarto es más abierto que los otros cuartos familiares. Este correspondería al diván levantado en algunas casas de un cuarto, que sirve como lugar de honor para los huéspedes. En las casas grandes, se provee un buen cuarto bien amueblado cerca de la puerta, para que el huésped no moleste a la familia. Si hay algún cuarto superior, algún huésped, distinguido es alojado en él.
Al hombre de Dios se le proveyó un cuarto semejante como lugar de retiro (2 Reyes 4:10).

COSTUMBRES CUANDO UN HUÉSPED ENTRA EN LA CASA
Reverencia. Cuando en un hogar oriental se recibe un huésped, la reverencia entre huésped y dueño de la casa se manifiesta. Entre los orientales esta reverencia se sujetará sólo a un movimiento de cabeza, pero en Oriente, hay una costumbre más expresiva de saludarse con la cabeza erecta y el cuerpo un poco inclinado hacia delante, levantando la mano al corazón, la boca y la frente. El significado simbólico de esta acción es para decir algo semejante a esto: "Mi corazón, mi voz y mi cerebro están a vuestra disposición".
Pero aquellos que usan esta costumbre muchas veces entran en una reverencia más
completa. No esperan hacerlo sólo a gente de la realeza, sino que cuando quieren expresar gratitud por un favor, y en estas ocasiones en que se encuentran, con frecuencia caen de rodillas, inclinando luego el cuerpo hasta tocar la tierra con su cabeza, y besando la parte baja de la vestidura de la otra persona, o sus pies, y aun el polvo de sus pies. A los que no que no conocen esta costumbre, les parecería que la persona estuviera adorando a otra como se adora a Dios; pero por lo regular esa clase de adoración no se implica en la acción. Se dice que Cornelio adoró a Pedro: "Y como Pedro entró, salió Cornelio a recibirle; y derribándose a sus pies, adoró" (Hech. 10:25). Por supuesto, Pedro rehusó, porque podía ser una adoración
divina. Refiriéndose a los enemigos de la iglesia de Filadelfia, encontramos en el Apocalipsis estas palabras del Señor: "He aquí, yo doy de la sinagoga de Satanás... Yo los constreñiré a que vengan y adoren delante de tus pies” (Apoc. 3:9). Los revisores tienen una nota al margen que explica la palabra adoración’’ en ambos textos: "La palabra griega denota acción de reverencia, ya sea a una criatura o al Creador" Hay muchos ejemplos en la Biblia de esta costumbre oriental de reverencia en varios grados de intensidad (cf. Gen. 18:2, 3; 23:7, 12; Mat. 18 :26; Apoc. 19:10) ..

Salutaciones. Cuando un árabe entra a la casa o a la tienda de un beduino, las salutaciones son como ésta: el amo de la posada dirá: “Salam Alakum”, que quiere decir "Paz sea contigo". El huésped responderá con las palabras: "Wa alakim es-salam", que quiere decir "Paz sobre ti''. Sabiendo que estas costumbres árabes datan de siglos atrás, qué significativas son entonces las instrucciones de Jesús a sus discípulos, que serían alojados en ciertos hogares. En cualquiera casa donde entrareis, primeramente decid: Paz sea a esta casa, si hubiere allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, esta, volverá a vosotros’’(Luc. 10:5. 6).
Besos. Los huéspedes de los hogares de la Tierra Santa, esperan ser besados al entrar.
Cuando Cristo fue invitado por un fariseo, El comentó en esa recepción diciendo: "No me diste beso" (Luc. 7:45). La diferencia entre la forma oriental y la occidental de saludarse, la explica una persona que vivió muchos años en Palestina. "Aquí los hombres se saludan al encontrarse, pero en Palestina en vez de hacer así, ponen su mano derecha sobre el hombro izquierdo del amigo y le besan la mejilla derecha, después, hacen lo contrario: ponen la mano izquierda sobre su hombro derecho, le besan en la mejilla izquierda. En nuestro país los hombres nunca se besan en la cara; allí puede verse constantemente, pero ved cómo la práctica ilustra las
numerosas alusiones de la Biblia, costumbres que no existen para los occidentales. Una vez que uno se hace a la idea de que sus besos corresponden a nuestro sincero apretón de manos entre amigos e iguales socialmente, ¡cómo se aclara esa costumbre que antes estaba velada!"
Los ejemplos bíblicos del beso entre los hombres pueden multiplicarse. Jacob besó a su padre (Gen. 27:27). Esaú besó a Jacob (Gen. 33:4). José besó a sus hermanos (Gen. 45:15).
Jacob besó a los hijos de José (Gen. 48:10). Aarón besó a Moisés (Ex. 4:27). Moisés besó a Jetro (Ex. 18:7). David y Jonatán se besaron (1 5am. 20:41). El padre besó al hijo Pródigo (Luc.15:20). Los ancianos de Mileto besaron a Pablo (Hech. 20:37). Y aun en los tiempos modernos esta costumbre se practica mucho en Oriente.

Quitarse el calzado. Al entrar a una casa como huésped, éste debe hacer como todos los orientales, quitarse sus zapatos, botas o sandalias antes de entrar a su cuarto. Esto es necesario, ya que ellos se sientan en una estera, alfombra o diván, colocando los pies debajo, y el calzado estropearía el diván o los lienzos, y haría un asiento muy molesto. La idea de contaminación del calzado los llevó a la costumbre de quitárselo antes de entrar a los lugares sagrados. Así en la Zarza ardiendo, el Señor dijo a Moisés: "quita tus zapatos de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es" (Ex. 3:5).

Lavado de los pies. Después de la reverencia, el saludo y el beso al huésped oriental se le ofrece agua para lavar sus pies. Si se usan sandalias, necesariamente se necesita lavar los pies, pero con frecuencia se hace también con los que usan calzado. Un sirviente ayudará al huésped poniéndole el agua sobre sus pies y sobre una Jofaina de cobre, frotando los pies con las manos y secándolos con una toalla. Cuando el Señor y sus discípulos estuvieron juntos, el Salvador tomó el lugar del sirviente, lavando los pies a los discípulos, lo que ellos mismos habían desdeñado hacer por considerarla una tarea humillante. Juan nos dice: "Levántase de
la cena, quitase su ropa, y tomando una toalla, ciñóse. Luego puso agua en un librillo y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a limpiarlos con la toalla con que estaba ceñido” (Jn. 13:4, 5). Pablo dio como recomendación de una viuda: "si ha lavado los pies de los santos"
(1 Tim. 5:10). Esta costumbre también era común en los días del Antiguo Testamento (Gen.18:4; 19:2; 23:32; 1 5am. 25:41, etc.).

Ungiendo la cabeza con aceite. Esta costumbre de ungir a los huéspedes con aceite es muy antigua entre las naciones orientales. Sólo se usaba aceite de oliva, algunas veces mezclado con especies. Simón el fariseo fue: acusado de falta de hospitalidad porque no ungió a Jesús (Luc. 7:46). Esto nos indica que la costumbre era muy común en los días de los relatos evangélicos. David inmortalizó la costumbre al escribir el Salmo del pastor y exclamó "Ungiste mi cabeza con aceite" (Sal.23:5). En tiempos recientes los viajeros de Oriente han descubierto que la práctica de ungir, aún existe en algunos lugares.

CUIDANDO A UN HUESPED DESPUES DE ENTRAR
Al huésped se le da un vaso con agua. Una de las primeras cosas que se ofrece a un huésped que ha sido recibido, es un vaso de agua. El hacer esto es reconocerlo como merecedor de una pacífica recepción. Así el ofrecer agua de beber es la manera más sencilla de trabar amistad con una persona. Cuando Eliezer, el siervo de Abrahán buscaba una bienvenida, él lo hacía pidiendo a la doncella que vino al pozo a sacar agua (Gen. 24:17, 18).
"Ruégote que me des a beber un poco de agua de tu cántaro". Y ella respondió "Bebe, Señor mío". Está era la indicación de que era bienvenido como huésped en su hogar cercano. Con esta indicación unida al agua ofrecida, la promesa de Jesús adquiere un nuevo significado (Marc. 9:41), "Y cualquiera que os diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, e cierto os digo que no perderá su recompensa".
Se sirve comida al huésped. En el Oriente, es un acto muy especial de hospitalidad, el compartir el pan. Quiere decir mucho más que lo que significa para los occidentales. Es la manera de hacer un pacto de paz y fidelidad. Cuando Abimelec deseaba un pacto permanente con Isaac, la confirmación de ese pacto llegó cuando Isaac "les hizo banquete y comieron y bebieron" (Gen. 26:30).
La expresión "pan y sal" es considerada por un oriental como sagrada se dice: hay pan
y sal entre nosotros, es como si dijésemos “estamos unidos por un pacto solemne". Un
enemigo no “probará la sal” de su adversario a menos que esté listo para reconciliarse con él.
En Siria, en algunos distritos rurales, actualmente existe la costumbre que una persona en una misión de importancia, no comerá pan ni sal de sus hospedados, hasta que haya cumplido con dicha misión. Piensan ellos que el convenio de "pan y sal" no debe considerarse o tomarse en cuenta hasta que la actitud del hospedador sea conocida con respecto a la misión del huésped. Así el siervo de Abraham rehusó comer en la mesa de Labán hasta que hubiera dado a concocer su misión que era la de encontrar mujer para Isaac (Gen. 24:33).
El Dr. Thompson, misionero en Siria, fue en una ocasión huésped de la tienda de un jefe beduino. El jefe mojó un pedazo de pan en alguna miel de uvas y le dio al misionero a comer.
Entonces él le dijo: “Ahora somos hermanos. Hay pan y sal entre nosotros. Somos hermanos y aliados"'. Cuando los gabaonitas buscaban un pacto de amistan con Israel en los días de Josué, se dice que los israelitas “tomaron de su provisión del camino y no preguntaron a la boca de Jehová” (Jos. 9:11). Una vez que celebraron este convenio o pacto, Israel estaba obligado a guardarlo.

El huésped hecho señor de la casa. Hay por ahí un proverbio oriental que dice: "El huésped mientras esté en la casa, es su señor". Esto es cierto en el espíritu de la hospitalidad en Oriente. Una de las primeras salutaciones que los hospedadores en Palestina dan a un huésped es decirle, "Hadtha beitak”, es decir, "Esta es su casa". Esto es repetido varias veces.
Así el huésped durante su estancia, es Señor de la casa. Y cuando el huésped solicita un favor, al concedérselo su hospedador le dirá: "Ud. me honra".
Deben haber existido las mismas costumbres entre hospedados hospedador y huésped
en los días de Lot. El hospedador era considerado como siervo, y el huésped como señor. Así Lot habló de sí mismo y de sus huéspedes: "Ahora, pues, mis señores, os ruego que vengáis a casa de vuestro siervo" (Gen. 19:2).
El huésped no debe esperar estar a solas. Un huésped oriental se creería mal tratado si se lo dejara solo en cualquier momento. No necesita que se le dejo solo por la noche, porque duerme con su ropa puesta. El se siente contento de tener varias personas que duerman con él. Si se lo asignara lugar para dormir en un cuarto superior, entonces algunos de los hijos de la familia dormirán con él para hacerle compañía.
El se sentiría abandonado si se le tratara de la manera que se trata a los huéspedes en Occidente, de la mima manera que un occidental, se sentiría oprimido por las constantes atenciones de un hospedador oriental.

PROTECCIÓN A UN HUESPED
En tierras de Oriente, cuando una persona acepta a otra como su huésped por ese sólo
hecho el conviene que a cualquier costo defenderá a su huésped de cualquier posible enemigo durante el tiempo de su estancia con él. El Dr. Cyrus Hamlin, misionero norteamericano en Oriente, fue huésped del Gobernador. Este tomó un pedazo de carnero asado y lo dio al misionero, diciéndole, "Ahora ¿sabe usted lo que he hecho?” Y contestando a su propia pregunta, dijo: "Por medio de este acto, garantizo con cada gota de mi sangre, que mientras usted esté en territorio mío, ningún mal le sobrevendrá. Por este período de tiempo somos hermanos". El salmista se sentía absolutamente seguro, pues aun cuando tenía enemigos, sin embargo, cuando él sabía que el Señor era su hospedador, decía, "Aderezaras mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores" (Sal. 23:5).

ABUSO DE LA HOSPITALIDAD
Entre las naciones de Oriente se considera como un pecado horrible que cualquiera persona que acepta una hospitalidad se vuelva contra su hospedador ocasionándole algún mal. Este sentimiento se remonta a tiempos muy antiguos, y a él se alude con frecuencia por algunos escritos. El profeta Abdías hace referencia a este pecado en la forma siguiente: "Hasta el término te hicieron llegar todos tus aliados te han engañado tus edificios, prevalecieron contra ti los que comían tu parte, pusieron a lazo debajo ti" (Abd. 7). El salmista David habla de este terrible mal, "Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, él que de mi parte comía, alzó contra mí el calcañal" (Sal. 61:9). Y el Señor Jesús cita este mismo pasaje en los Salmos al
tener su cumplimiento en la traición de Judas, el que le entregó, quien además comió a la misma mesa que él (Jn. 13:18).

RENOVACION DE UN PACTO ROTOEntre los pueblos orientales, cuando un pacto ha sido invalidado, pueden renovarlo los que antes lo habían concertado, comiendo juntos. Jesús después de su resurrección por lo menos tres veces comió con algunos de sus discípulos, y con toda seguridad lo hizo para renovar el pacto, que había sido invalidado por la falta de lealtad a El durante los días de su pasión (cf. Luc. 24:30; 41-43; Jn. 21:12, 13). Tenemos el ejemplo de Jacob y Labán consignado en el Antiguo Testamento, cuando sus relaciones estaban resentidas. Reanudaron su amistad comiendo juntos, al mismo tiempo que hacían un juramento. (Gen. 31:53, 54).

LA PARTIDA DEL HUÉSPED
Cuando llega la hora de que el huésped deba irse, un hospedador sirio hará todo lo
posible por retrasar la partida. Le pedirá que se quede a comer una vez más, o esperar hasta la mañana para su partida. En el capítulo 19 de Jueces tenemos el mejor ejemplo en la Biblia de la costumbre de detener a un huésped. El que hospedaba dice a su huésped: "Conforta tu corazón con un bocado de pan, y después os iréis". Después de tomar la comida, le pide que se quede toda la noche, pero el huésped pensó que era tiempo de partir y lo hizo luego. Este es un procedimiento típico de Oriente (Jue. 19:5-10) .
Cuando un huésped se va, la salutación usual es la siguiente el huésped dirá: "Con
vuestro permiso". Y el que lo hospedó dirá: "Id en paz". Isaac debe haber usado tal salutación cuando Abimelec y sus hombres se fueron, después de haber sido agasajados por Isaac con una comida. Las Escrituras dicen: "y ellos se partieron de él en paz" (Gen. 26:31).
Cuando el que hospeda quiere hacer un honor especial a su huésped que se va, irá con
él alguna distancia fuera del pueblo. Algunas veces este paseo durará una hora, terminando luego cuando el huésped le ruega no molestarse más. Así caminó Abrahán con sus huéspedes "y Abraham iba con ellos acompañándolos" (Gen. 18:16).

Génesis 19; Comentario Bíblico de Matthew Henry


Versículos 1—29. Destrucción de Sodoma y liberación de Lot.
30—38. Pecado y desgracia de Lot.

Vv. 1—29. Lot era bueno pero no había nadie más del mismo carácter en la ciudad. Toda la gente de Sodoma era muy mala y vil. Por tanto, se tomó el cuidado de salvar a Lot y su familia. —Lot se demoró, actuó frívolamente. Así pues, muchos que están convictos de su estado espiritual y de la necesidad de un cambio, difieren esa obra necesaria. La salvación de los hombres más justos es de la misericordia de Dios, no por sus propios méritos. Somos salvados por gracia. El poder de Dios debe también reconocerse al sacar almas de un estado de pecado. Si Dios no hubiera sido misericordioso con nosotros, nuestra demora hubiera sido nuestra ruina. —Lot debe correr por su vida. Él no debe anhelar Sodoma. Se dan órdenes como estas a quienes, por medio de la gracia, son librados de un estado y condición de pecado. No volváis al pecado ni a Satanás. No descanséis en el yo ni en el mundo. Acudid a Cristo y al cielo, pues eso es escapar a la montaña, no debiendo deteneros antes de llegar. En cuanto a esta destrucción, obsérvese que es una revelación de la ira de Dios contra el pecado y los pecadores de todas las edades. Aprendamos de aquí lo malo de pecar y su naturaleza dañina; conduce a la ruina.

Vv. 30—38. Véase el peligro de la seguridad. Lot, que se mantuvo casto en Sodoma, que se lamentaba de la maldad del lugar, y era un testigo contra ella, cuando está solo en la montaña y, según creía, fuera de la tentación, es vencido vergonzosamente. Aquel que piensa que está alto y firme, cuídese que no caiga. Véase el peligro de la embriaguez; no solamente es un gran pecado en sí misma, sino que lleva a muchos pecados, los cuales producen heridas y deshonra perdurables. Muchos hombres cuando están ebrios hacen aquello que, cuando están sobrios, no podrían pensar sin horrorizarse. —También véase el peligro de la tentación, aun de parte de parientes y amistades, a quienes amamos y estimamos, y esperamos bondad de parte de ellos. Debemos temer una trampa, donde estemos y siempre estar en guardia. No puede haber excusas para las hijas ni para Lot. Difícilmente puede darse razón del asunto, salvo esta: el corazón es engañoso más que todas las cosas y perverso: ¿quién lo conoce? Por el silencio de las Escrituras sobre Lot de ahí en adelante, apréndase que la ebriedad, así como hacer olvidadizos a los hombres, también hace que sean olvidados.

sábado, 18 de febrero de 2012

Los fundamentos de la vida cristiana: "Arrepentimiento; Cómo hacer frente al pecado"


a) Escrituras clave
Hechos 2:38-39 Lucas 15:7-10 Ezequiel 18:30-32

b) Introducción
Para convertirse en cristiano, o hijo de Dios, el primer paso necesario es arrepentirse. Mirar el griego y hebreo originales nos da más comprensión del significado de esta palabra. La palabra griega traducida por "arrepenti¬miento" es "metanoia" la cual significa tener otra opinión, o cambiar de curso después de una mayor comprensión (Mateo 4:17; Marcos 1:15). Una de las palabras hebreas traducida como "arrepentimiento" es "shub" que significa "volver atrás"; es decir, cambiar de sentido en nuestro experimentar (1 Reyes 8:47; Ezequiel 14:6). Hoy día, la palabra "arrepentimiento" ha llegado a significar sencillamente sentir pena por lo que hemos hecho, o lamentar algo, pero como se puede ver, en términos bíblicos tiene un significado más profundo que este. Arrepentirse es el primer movimiento del discipulado.

c) ¿Cuál es el arrepentimiento verdadero?
Es un cambio de sentido completo en pensamiento y acción.

(I) Nosotros cambiamos nuestro pensamiento
Existe una nueva perspectiva de la naturaleza, horror y consecuencia del pecado. Existe un reconocimiento de que lo que somos en nosotros mismos es profundamente aborrecible a un Dios santo,

(II) Nosotros cambiamos nuestras acciones
Nos volvemos hacia Dios desde nuestra desobediencia, egoísmo y rebelión. Nos apartamos del pecado y sometemos nuestra vida a Dios y hacemos a Jesús nuestro Señor.
Es nuestra responsabilidad el arrepentimos. Todos hemos pecado y, por tanto, todos tenemos la necesidad de aceptar a Jesús como nuestro Señor y Salvador. En la cruz Jesús pagó el precio de nuestro pecado y nos llevó de nuevo a una relación con Dios, pero nosotros tenemos que arrepentimos de nuestros pecados y luego vivir con Jesús como nuestro Señor. Dios no puede hacer nada más, el resto es asunto nuestro.

d) Tres elementos importantes en el arrepentimiento

(I) E1 arrepentimiento es cognoscitivo
Esto significa muy sencillamente que hay algo que tiene que ser comprendido. El arrepentimiento envuelve el reconocimiento de nuestro pecado y su horror a los ojos de un Dios santo. Dios quiere que veamos nuestro pecado y que lo comparemos con su santidad. Dios quiere que veamos dónde estamos ante El. Quiere que le entreguemos nuestra vida en sus manos y que dejemos al Espíritu Santo mostrarnos estas cosas, en especial mientras leemos la Palabra de Dios.

(II) El arrepentimiento es emocional
Si verdaderamente reconocemos nuestro estado ante Dios tendremos una poderosa reacción emocional (Isaías 6:5). Envolverá un sentido profundo de ofensa y lamentación (Salmos 51:9). Sentiremos el peso de todo lo malo en nuestra vida. Este sentimiento puede ser verdaderamente quitado sólo cuando lleguemos al punto de recibir perdón de Dios (2 Corintios 7:9-10). La tristeza que es, según Dios, parte de la manera en que el Espíritu Santo nos lleva al punto donde recibiremos la Palabra de Dios para nuestra vida.

(III) El arrepentimiento es por voluntad propia
Esto es, envuelve la voluntad. El arrepentimiento es un cambio de opinión, de corazón y de propósito; definitivamente, toda la dirección de la vida de uno. Es conversión. Es un "cambio de sentido" y el principio de una nueva vida bajo el poder de Dios. La iniciativa de este acto de arrepentimiento se encuentra en Dios, en que El nos muestra nuestra necesidad y nuestro estado ante El, pero nosotros debemos actuar sobre esta relación (Romanos 2:4). ¡La elección es nuestra!

e) El poder del perdón
El arrepentimiento no se encuentra solo, el perdón es su gemelo espiritual. Después de haber experimentado nuestro pobre estado en la presencia santa de Dios, necesitamos experimentar la grandeza del amor y misericordia de Dios. Dios nos dio a su Hijo unigénito para que tuviéramos perdón. Le costó mucho, pero esto es cuanto nos ama (1 Juan 1:7-9). Existe sólo una manera para deshacernos de nuestro pecado y eso es por la boca, es decir, confesarlo. Dios nos perdonará si nosotros, a la vez, tomamos a Jesús como nuestro Señor y Salvador. Cuando lo hacemos Dios se olvida de que hemos pecado. El borra aquel pecado de su memoria. Ya no necesitamos sentirnos condenados o culpables, porque Dios nos ha aceptado.
¿ O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?
. (Romanos 2:4)

f) Preguntas y puntos de discusión
1. ¿Podemos arrepentimos de verdad si no sabemos realmente cómo Dios nos ve a nosotros, nuestra vida y acciones?
2. ¿Por qué no es suficiente sólo sentir pena por nuestros pecados?
3. ¿Será la vida aburrida y sosa al arrepentimos, si aparentemente tenemos que renunciar a tanto?
4. En términos prácticos, ¿qué involucrará el arrepentimiento verdadero en nuestra vida diaria?
5. Cuando seguimos el camino de Dios en vez del nuestro, ¿qué regirá nuestro corazón? (Coloseases 3:15-17).

g)Resumen y aplicación
1. A lo que nos entregamos y lo que damos de alimento a nuestra mente, acabará siendo lo más importante para nosotros.
2. Necesitamos arrepentimos y darle la espalda a nuestras costumbres pecaminosas y egoístas, y volvernos a Dios y seguir su camino. El nos ama, nos conoce y sólo quiere lo mejor para nosotros.
3. Necesitamos destronar el yo en nuestra vida y ofrecemos a Dios para ser de su propiedad. Dejar que Jesús sea nuestro Señor.

martes, 7 de febrero de 2012

Mensaje en Audio: "¿Porque es necesario el gozo en el creyente?"

Bosquejo Dominical 
Tema: El gozo 

Titulo: ¿Porque es necesario el gozo en el creyente? 

Texto: Nehemías 8.10 G “… no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza.”

Introducción: Gozo es un término que procede del vocablo latino gaudium y que hace referencia a la alegría del ánimo o al sentimiento de complacencia al poseer o recordar algo apetecible. Gozar, por lo tanto, está asociado a disfrutar y a toda acción que genere felicidad al sujeto. Por ejemplo: “Yo gozo cuando veo sonreír a mi hijo” A diferencia de la felicidad el gozo no es resultado de circunstancias externas, depende únicamente de la actividad del Espíritu Santo en la vida de una persona, así pues las circunstancias aunque adversas no influyen en la voluntad de las personas que tienen una relación profunda con Dios. 

I. ¿PORQUE ES NECESARIO? 
a. Porque es un don de Dios … 2 Crónicas 20.27 
b. Porque es un don de Cristo … Juan 15.11 
c. Por es un fruto del Espíritu Santo … Gálatas 5.22 
d. Porque da fortaleza al creyente … Nehemías 8.10 G 

II. ¿ COMO LOGRAR TENER GOZO? 
a. Escuchando y poniendo por obra la Palabras … Juan 15.11 
b. Llenándonos con la Palabra de Dios … Jeremías 15.16 
c. Agradeciendo a Dios por su obra a en nuestras vidas … Isaías 61.10 
d. Tomando el ejemplo dado por Jesús … Lucas 15.3-7 
e. Alabando y adorando a Dios, por ser NUESTRO DIOS … Salmo 95.1-7 

III. LOS CREYENTES DEBEN GOZARSE: 
a. En Dios su Salvador … Lucas 1.47 
b. En la fe depositada en los corazones … Hechos 16.34 
c. En que el nombre del cristiano esta escrito en el cielo … Lucas 10.20 
d. En nuestro galardón … Lucas 6.23 
e. En la tristeza … 2 Corintios 6.10 
f. En las tribulaciones … 2 Corintios 12.9-10 
g. En las pruebas … Santiago 1.2-3 

Conclusión: Es de suma importancia el GOZO en la vida del creyente, ya que le ayudará a sobrellevar las dificultades de la vida cotidiana y le enfocará su mirada en las cosas eternas, así que: Joel 2.23-27 “23 Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio. 24 Las eras se llenarán de trigo, y los lagares rebosarán de vino y aceite. 25 Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros. 26 Comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros; y nunca jamás será mi pueblo avergonzado. 27 Y conoceréis que en medio de Israel estoy yo, y que yo soy Jehová vuestro Dios, y no hay otro; y mi pueblo nunca jamás será avergonzado”

Usos y costumbres bíblicas: "Cenas y Banquetes Especiales"


Ya que el menú diario de la comida oriental es y siempre ha sido sencillo, necesitamos decir algo acerca de aquellas ocasiones especiales cuando una mejor y costosa comida se tiene que servir. La Escritura abunda en relatos de estas ocasiones formales, tales como casamientos, cumpleaños, y otras ocasiones cuando huéspedes distinguidos son invitados y se sirve una comida magnífica.

INVITACIONES PARA BANQUETES
En algunas partes de Oriente la costumbre de invitaciones dobles a un agasajo se ha
observado, algún tiempo antes de verificar la fiesta, se envía una invitación; y luego, cuando se acerca la fecha, se envía un sirviente, esta vez para anunciar que todo está listo. Hay algunos ejemplos de esta costumbre en la Biblia. El rey Asuero y Amán fueron invitados por Esther a una fiesta, y cuando todo estuvo preparado los chambelanes del rey fueron a traer a Amán (Esther 5:8; 6:14). Otro ejemplo tenemos en la parábola del casamiento del hijo del rey: "El reino de los cielos es semejante a un hombre rey, que hizo bodas para su hijo, y envió sus siervos para que llamasen a los llamados a las bodas" (Mat. 22:2, 3) También parábola de la gran cena tiene esta doble invitación: "Un hombre hizo una grande cena, y convidó a muchos.
Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: Venid, que está todo preparado" (Luc. 14:16, 17).

SE OBLIGA A LOS HUESPEDES A VENIR
Las palabras de Cristo, deben entenderse desde un punto vista oriental, cuando se
refiere a la parábola: "Y dijo el señor a su siervo: Ve por los caminos y por los vallados y fuérzalos a entrar para que se llene mi casa" (Luc. 14:23). Una breve y concisa invitación estilo americana y la pronta aceptación de ella se consideraría en Oriente, como poco digna. En Oriente el invitado no debe aceptar de inmediato, sino que se espera de él que rechace la invitación. Deben urgirle a que acepte, aunque él desde el principio haya pensado aceptar, debe conceder a la persona que lo invita privilegio de que "le compela a aceptar". Fue así seguramente Lidia como debe haber hecho, y Pablo y sus compañeros deben haber aceptado la invitación de su hospitalidad. "Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa,
y posad: y constriñónos” (Hech. 16:15).
Cuando uno de los fariseos invitó a Jesús a su casa a comer, el Salvador no aceptó de inmediato la invitación, aunque finalmente fue: "Y le rogó uno de los fariseos, que comiese con él" (Luc. 7:36).
Todo esto era guardar las costumbres orientales.

POR QUE LA EXCLUSION DE UNA FIESTA ERA CONSIDERADA COSA TERRIBLE
Los banquetes antiguos se celebraban por lo regular por las noches, y en habitaciones brillantemente iluminadas, y cualquiera persona a quien se excluía de la fiesta, se decía de ella "que había sido arrojada de la luz a las tinieblas de afuera" en la noche. En las enseñanzas de Jesús, tal expresión venía a ser semejante al día del juicio. "Mas los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera" (Mat. 8:12) - "Atado de pies y de manos tomadle, y echadle en las tinieblas de afuera" (Mat. 22:13). "Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera: allí
será el lloro y el crujir de dientes" (Mat. 25:30). La expresión de "las tinieblas de afuera" toma un nuevo significado, cuando se piensa en el miedo que los orientales tienen a la oscuridad de la noche. En Oriente la lámpara se mantiene encendida toda la noche. El dormir en la oscuridad como los occidentales hacen, viene a ser una experiencia terrible para los orientales.
Por causa de este miedo a la oscuridad, cl Señor no podía haber escogido palabras más apropiadas que "las tinieblas de afuera" para representar el castigo futuro para los injustos.

POSTURA AL COMER EN LAS FIESTAS
Como ya hemos observado, en ocasiones ordinarias la gente de los tiempos bíblicos se
sentaba o se agachaba en el suelo en derredor de una mesa baja a la hora de la comida. En círculos reales o en ceremonias especiales, se proveía de asiento a los comensales algunas veces. El profeta Amós fue el primer escritor sagrado que se refirió a la costumbre de tenderse "sobre sus lechos", al comer (Amós 6:4). Para el tiempo de Cristo, ya la costumbre romana de reclinarse sobre las butacas a la hora de la cena había sido aceptada en algunos círculos judíos. A la mesa romana y los canapés combinados, se les llamó triclinios. Había tres canapés que eran colocados a los lados de un cuadro; el cuarto lado quedaba abierto, que la servidumbre pudiera entrar a atender a los comensales, posición del huésped era reclinando la parte superior del cue descansando sobre el brazo izquierdo, con la cabeza levantada, y
almohadón a la espalda, y la parte inferior del huésped tendiendo hacia afuera. La cabeza del segundo huésped quedaba opuesta pecho del primer huésped, de manera que si él deseaba hablarle secreto sólo tenía que inclinarse sobre su pecho.
Esta costumbre en la mesa del banquete, arroja luz sobre tos pasajes de los cuatro
Evangelios. En una ocasión el apóstol hizo una pregunta a Jesús cuando estaban en esta posición en cena. (Jn. 13:23-25). En la historia del Rico y Lázaro, cuando dijo: "Que murió el mendigo y fue llevado por los ángeles al de Abraham" (Luc. 16:22), sin duda que quiso implicar que él reclinaba sobre su pecho. Esto es muy claro a luz de la descripción hecha por Cristo de la fiesta celestial: "Y vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham, e Isaac, y Jacob el reino de los cielos" (Mat. 8:11). También la posición de reclinarse en la mesa
indica cómo las mujeres podían venir y lavar durante la comida los pies de Jesús (Luc. 7:38).

LUGARES DE HONOR EN LA MESA
Cuando los fariseos eran invitados a un banquete, siempre codiciaban los lugares de
más alta distinción en la mesa. Jesús les condenaba por su orgullo. Refiriéndose a ellos dijo:
"Que. . . aman primeros asientos en las cenas" (Mat. 23:6). Cuando Jesús fue huésped en la comida del fariseo, dijo a los demás huéspedes una parábola, al notar cómo los fariseos buscaban los mejores lugares mesa. Aquí damos la parábola habiéndola traducido el Sr. Robertson del Evangelio de Lucas (Luc. 14:8.10). "Cuando por alguien fueres invitado a la fiesta de una boda, no te reclines en el puesto de honor, no sea que otro más honrado que tú esté por él convidado; y que el que te llamó a ti y a él, te diga: Da lugar a éste; y entonces comenzarás con vergüenza a tomar y quedarse en el último lugar. Mas cuando fueres convidado, ve, y, reclínate en el postrer lugar, de manera que cuando viniere el que te invitó, te dirá; amigo, sube más arriba. Entonces tendrás honra delante de todos los que fueron convidados contigo".
En muchos hogares de nativos, un cuarto tiene el piso más alto, siendo en este cuarto donde a los invitados de honor se les asignan lugares, y a los menos honrados en el piso de más bajo nivel. El lugar de honor especial sería a la derecha del patrón, y el siguiente que le sigue en categoría será el de su izquierda. Santiago y Juan solicitaron esos lugares en el reino de Cristo (Marc. 10:35-37). Pero Jesús aconseja a los huéspedes tomar el último lugar. ¿Dónde quedaba colocado ese lugar? Era en el piso de nivel bajo y muy cerca de la puerta. El huésped que tomaba ese lugar humilde, podía ser invitado por el dueño de la casa a tomar un mejor lugar y
lejos de la Puerta.

ALIMENTO Y AGASAJO EN LOS BANQUETES
El profeta Amós, no obstante haber denunciado la glotonería a excesos pecaminosos,
nos ha dado la descripción de la comida, bebida y otras costumbres orientales en los
banquetes. Así lo describe él: "Duermen en camas de marfil. . . y comen los corderos del rebaño, y los becerros de en medio del engordadero; gorjean al de la flauta e inventan instrumentos músicos, como David; beben vino en tazones, y se ungen con los ungüentos más preciosos" ( 6:4-6).
En la carne que se come en estas cenas, se incluyen los mejores corderos del rebaño y los becerros engordados. El vino en las fiestas se consideraba como algo de lo más importante.
El tocar en instrumentos de cuerda era otra actividad, y los huéspedes evidentemente
competían unos con otros al ungirse los cuerpos con los mejores ungüentos.
El baile era otra parte del entretenimiento en aquellas fiestas. Cuando el Hijo Pródigo volvió al hogar, su padre hizo fiesta, y música y baile (Luc. 15:24, 25). El baile era una diversión de las mujeres hebreas y las señoritas, especialmente cuando estaban contentas. Los hombres también participaban, como cuando danzó al traer el arca a Jerusalén (2 Sam. 6:14). Pero con frecuencia era actividad del sexo femenino (cf. Jer. 31:4). No hay ninguna referencia en la Escritura que los judíos bailaran con mujeres, como es ahora la costumbre en Occidente.
Tampoco algo que indique que hubiese bailes públicos de mujeres, hay en algunos lugares de Oriente en la actualidad. El baile de la hija de Herodías (Mat. 14:6), delante de los hombres en un banquete sensual, fue la clase de baile introducido entre los judíos la influencia corrompida de los griegos.

MOJAR EN EL PLATO Y DAR LA SOPA
Debemos guardar en la mente la costumbre del comer oriental para poder entender el
significado de las palabras y hechos de Jesús con relación a Judas Iscariote durante la Ultima Cena. En la narración de Marcos se lee: "Díseles Jesús: De cierto os digo que uno de vosotros, que come conmigo, me ha de entregar. Entonces ellos comenzaron a entristecerse y a decirle cada uno de por sí: ¿Seré yo? y otro, ¿Seré yo? Y él respondiendo les dijo: Es uno de los doce que moja conmigo en el plato" (Marc. 14:18-20).
Algunas personas piensan que Judas estaba en posición de mojar al mismo tiempo con
Jesús en el plato, y que por eso fue señalado como cl traidor. Pero esto difícilmente pudo ser, ya que los otros discípulos no descubrieron quién era el traidor por las palabras de Jesús. Ya que todos habían estado comiendo del mismo plato grande, las palabras de Jesús "el que moja conmigo en el plato" no identificaba a ninguno de ellos; todos ellos al igual que Jesús, habían estado mojando la sopa en el plato con él. Jesús sólo les informaba que uno dc ellos que comía con El vendría a ser el traidor.
Cristo, al dar la sopa a Judas, lo hacía con cierta costumbre oriental que aún se observa en los tiempos modernos. Juan reporta el hecho en la forma siguiente: "El entonces recostándose sobre el pecho de Jesús, dísele: Señor, ¿quién es? Respondió Jesús Aquel es, a quien yo diere el pan mojado. Y mojando el pan, diólo a Judas Iscariote" (Jo. 13:25, 26).
¿Qué se da a entender por "la sopa"? Es la migaja más sabrosa del pan que se sirve en una fiesta. Puede servirse en la "cuchara de pan", pero más frecuentemente lo toma él del plato con su pulgar y otro dedo, dándole directamente a uno de los huéspedes.
Pero ¿por qué se da la sopa a uno de los huéspedes? Un nativo residente en las tierras bíblicas dice que ciertos pueblos allá tienen la costumbre de dar la sopa en la actualidad, y describe el acto de manera siguiente:
“Para ellos es una muestra de especial respeto que el dueño de fiesta dé a los huéspedes algunas porciones de lo que tiene delante o insiste en poner bocados o sopas en sus bocas con su propia mano. Esto lo han hecho conmigo en varias ocasiones, cuando ciertamente intención era honrar y manifestar buena voluntad".
El significado de lo que Cristo hizo entonces era ciertamente tender su mano y amistad al mismo que iba a traicionarlo. El se ha descrito como si Cristo dijera al traidor:
"Judas, mi discípulo, te tengo piedad infinita. Tú has probado falso, tú has desertado de mi corazón; pero no te trataré como enemigo, porque no he venido a destruir, sino a cumplir. Aquí está mi sopa de amistad, y lo que haces, hazlo pronto".